Volante chispa de agua, incandescente gota de fuego americano, resumen encendido de la selva, picaflor… una fogata verde! Poética del Colibrí O. Paz. Foto por Julian Nihill

 Sopa de letras está cocinándose de puro verde. Tal como el enigmático título del poema de García Lorca “Verde que te quiero verde”.

 Todos los que vivimos y visitamos este valle estamos de ánimos verdes desde que entró el verano. Nos encanta el calorcito, la fragancia de las flores, los trinos del mirlo, el cascabeleo de los colibríes y cuando tenemos la suerte de ver a “ese pequeño ser supremo”, como  llama Octavio Paz al picaflor, nos deslumbra con ese chispazo verde de su plumaje.

Verde es el ropaje de las montañas, de los ríos y hasta de las nubes.


“Verde viento. Verdes ramas.”

 Nos volvemos locos para lograr un hueco en nuestros calendarios y poder salir al aire libre a caminar, hacer un picnic, practicar el senderismo y quizás, dormir bajo las estrellas. Este valle nos brinda la oportunidad de conectar nuestras almas con la Madre Naturaleza a través de los bosques más lindos, miles de millas de senderos en diversas rutas, ríos sonoros, lagos encantados. 

Pero, ¿Qué le damos de regreso a esa oportunidad que se nos presenta?, ¿Cómo agradecer a la Tierra todos esos regalos?, ¿Qué hacemos para preservar y proteger estas tierras vírgenes (wilderness) y, que las siguientes generaciones tengan, al menos, la misma oportunidad que nosotros?

 Con mi cachucha de “Verde que te quiero verde” quisiera resaltar los siguientes ejemplos para cambiar la óptica de que los latinos no somos parte de esto, frecuentemente, escucho que a los latinos no nos gustan las actividades al aire libre y que no estamos involucrados con los movimientos de preservación. 

Esto es falso y vamos a citar algunos ejemplos:

Omar Sarabia, no solo es un activista, es director de una de las organizaciones orientadas a la comunidad latina y diversa para cuidar y preservar las tierras públicas, Defiende Nuestra Tierra. En su reciente columna del 29 de junio, dio a conocer los programas y eventos del Wilderness Workshop, así como el primer mapa bilingüe “El Camino Latino”. Resultado de numerosas personas de la comunidad latina que han colaborado y gestionado para abrir los senderos para todos. 

 Elizabeth Velasco nació en México, es combatiente profesional de los incendios forestales de la región, consejera del Wilderness Workshop, figura pública que se perfila para ser representante del Condado de Garfield y el Roaring Fork Valley en la Cámara de Diputados de Colorado. En el Reporte anual del 2022 “State of the Forest” del Aspen Center of Environmental Studies, Velasco aparece en plena cima de un sendero, como toda una campista, declarando la desigualdad y, de forma muy puntual, nombra las barreras que existen para que las personas de menor ingreso o de color tengan el mismo acceso a las actividades de recreación al aire libre que los anglos. 

Quizás las personas más cercanas a la naturaleza sean todos y todas aquellas que trabajan formalmente en los jardines, parques y bosques, públicos y privados. Los y las jardineras ¿Son o no son verdes? Les debemos a ellos la belleza y conservación de la naturaleza, aunque sea manicurada. Si no tienen tiempo y, por lo tanto, recursos económicos para recrearse en los senderos o flotar en los ríos, se la pasan toda la jornada al aire libre, cuidando las flores y el zacate. Es obvio que ellas y ellos también están conscientes de la fragilidad de la flora, del tiempo que tarda en restaurarse una área verde maltratada por el ser humano. Si no los vemos en los senderos, sí los sentimos en las flores y los prados. Les estamos agradecidos por su labor.

 El 1ro de junio del presente año mi esposo, un hombre blanco originario de Kenia y yo, recibimos nuestros uniformes como voluntarios de la Forest Conservancy Organization. Nuestra tarea, junto con otros 142 voluntarios, es involucrar a los visitantes, campistas y personas con la preservación y cuidado de nuestra tierra. Somos los ángeles verdes de los senderos, y campamentos.

Como guardabosques tenemos que dar a conocer las reglas y los protocolos sanitarios del Forest Service US. Compartimos con los visitantes curiosos lo que vamos aprendiendo de la fauna y flora silvestre, las rocas, los cuerpos de agua naturales, etc.

Un ejemplo que me sorprendió es el manejo de las heces tanto de los humanos como de las mascotas. Es importante indicar a los visitantes de los bosques y parques nacionales cómo hacer del baño en los bosques o acampando. En tierras vírgenes o “wilderness”, es necesario sacar los excrementos humanos debido a las invasiones masivas de senderistas y campistas. No es lo más agradable invitar a las personas a que saquen en bolsas los “popos”, tampoco somos remunerados pero nuestra recompensa es la satisfacción de confirmar con hechos que somos parte de la comunidad activa en cuidar y preservar.

 Ahora cuéntame tu, lectora o lector ¿Cuál es tu actividad favorita al aire libre? ¿Tu ruta favorita para el senderismo? ¿Qué dificultades encuentras para ser parte de este Valle Verde, en términos de preservación y cuidado?

 Escríbeme a brenaangelica@gmail.com