Cuando hablamos de una alimentación saludable, solemos pensar en los alimentos que ponemos en nuestro plato. Sin embargo, las bebidas que consumimos todos los días también tienen un gran impacto en nuestra salud.

Mantenernos bien hidratados es esencial para el buen funcionamiento de nuestro cuerpo. El agua ayuda a que el cerebro, el corazón, los riñones y el sistema digestivo trabaje correctamente. La deshidratación puede aumentar el riesgo de caídas, cálculos renales, estreñimiento, infecciones urinarias, problemas en la vista e incluso afectar nuestro estado de ánimo y la memoria.
El Dr. Michael Greger recomienda consumir aproximadamente cinco porciones de bebidas al día, considerando una porción de alrededor de 12 onzas (355 ml).
El agua sigue siendo la mejor opción. La mayoría de las mujeres necesitan entre 8 y 11 tazas al día y los hombres entre 10 y 15, dependiendo de su actividad física y del clima. Si el agua sola te parece aburrida, puedes agregar rodajas de limón, pepino, fresas o hierbabuena para darle un sabor natural.
El café también puede ser un aliado para la salud cuando se consume con moderación y sin azúcar, jarabes o cremas endulzadas. Contiene antioxidantes que pueden ayudar a disminuir el riesgo de diabetes tipo 2, enfermedades del hígado y algunos trastornos neurológicos. Sin embargo, las mujeres embarazadas y las personas con reflujo, glaucoma o problemas para dormir deben consultar con su médico antes de consumirlo regularmente.
El té verde y el té de jamaica también ofrecen importantes beneficios. El té verde puede ayudar a reducir el colesterol, la presión arterial y el azúcar en la sangre, mientras que el té de jamaica destaca por su alto contenido de antioxidantes y su capacidad para apoyar el control de la presión arterial.
Así como existen bebidas que benefician nuestra salud, hay otras cuyo consumo debe limitarse. Los refrescos y bebidas azucaradas favorecen la obesidad, la diabetes tipo 2 y las enfermedades del corazón. Las bebidas deportivas sólo son necesarias durante ejercicios intensos y prolongados. Aunque los jugos provengan de fruta natural, contienen grandes cantidades de azúcar; siempre es preferible consumir la fruta entera. Asimismo, el consumo frecuente de alcohol aumenta el riesgo de varias enfermedades, incluyendo algunos tipos de cáncer.
Una forma sencilla de saber si estamos bien hidratados es observar el color de la orina. Excepto la primera de la mañana, que suele ser más concentrada, durante el día debería ser de color amarillo muy claro o casi transparente.
Muchas veces buscamos cambios complicados para mejorar nuestra salud, cuando algunos de los más importantes comienzan con decisiones sencillas. Elegir agua en lugar de bebidas azucaradas, disfrutar un café o un té sin azúcar y reducir el consumo de alcohol son hábitos que pueden proteger nuestra salud durante muchos años. Cada pequeño cambio que hacemos hoy es una inversión en nuestra salud y en la de nuestras familias.
Si usted o algún familiar no cuenta con seguro médico y desea una consulta médica gratuita, orientación sobre alimentación saludable o apoyo para mejorar su bienestar, en La Clínica del Pueblo estamos para servirle. Llámenos al (970) 989-3513. Juntos podemos dar el primer paso hacia una vida más saludable.
