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Traducción por Dolores Duarte

El 1 de febrero, el superintendente del distrito escolar de Roaring Fork (RFSD) Dr. Jesús Rodríguez llegó a la cuenta de siete meses desde que se mudó de Dallas al valle de Roaring Fork con su esposa y su pequeño hijo.

El Sopris Sun charló con Rodríguez sobre la aclimatación al nuevo trabajo y a los alrededores.

Inició hablando sobre la vivienda. En octubre mantuvo reuniones con el personal y un tema recurrente fue el elevado costo de la vivienda en el valle de Roaring Fork. Dijo que, aunque algunos empleados estaban agradecidos por la ayuda existente, se necesita más.

“Tenemos educadores que ya participan en el programa de alquiler que tenemos, que siguen esperando encontrar una ruta que los lleve a conseguir ser propietarios de una vivienda”, dijo.

El RFSD tiene actualmente 66 unidades de vivienda para el personal, además hay 14 unidades en el proyecto de vivienda accesible Basalt Vista, junto a Basalt High School, reservado como prioridad para empleados del RFSD.

Con una plantilla de casi 900 empleados a tiempo completo, Rodríguez dijo que “hay mucha gente que trabaja en nuestro distrito escolar que tuvieron la suerte de encontrar una situación de vivienda más estable que los que nos unimos al equipo en los últimos cuatro años, justo cuando el inventario estaba bajo y los costos a la alza”.

Al principio, las viviendas para empleados se ofrecían con un contrato de alquiler de cinco años, con la intención de que durante ese tiempo los inquilinos pudieran ahorrar dinero para el pago inicial de la compra de una vivienda. Pero, al dispararse el costo de vida y el precio de la vivienda, esos inquilinos se vieron excluidos del mercado de compradores de vivienda.

“Existe el temor de perder a gente estupenda que trabaja en nuestro distrito escolar debido al costo de vida, así que extendimos los contratos de alquiler a siete años”, explica Rodríguez. “Y ahora que han pasado unos siete años, estamos revisando eso, pensando, ¿tiene sentido simplemente hacer un contrato de arrendamiento indefinido si eres un empleado en buenos términos para que puedas seguir viviendo aquí?” Y añadió: “El reto es que es difícil atraer a gente nueva”.

El proyecto de viviendas para profesores de Meadowood Drive, adyacente a Roaring Fork High School, generará 50 nuevas unidades y está previsto que arranque su construcción hacia el final de esta primavera, con una culminación prevista para el verano de 2024.

Rodríguez también se reunió con el departamento de transporte, que actualmente sufre una escasez de conductores de autobús. Les contó de sus vívidos recuerdos de estudiante en el autobús escolar. Dijo: “Tuve la misma conductora de autobús, durante toda la escuela primaria -Linda era su nombre- y llegamos a conocerla muy bien… Subíamos al autobús, ella te saludaba y te preguntaba cómo te había ido el día, te deseaba un buen día”.

Explicó la importancia de esos saludos cotidianos para los alumnos. “A menudo, es la primera cara que ven”.

La tarde del 24 de enero, alguien hizo comentarios amenazantes en la cuenta de Instagram del distrito escolar del condado de Summit. En la mañana siguiente, con las amenazas vinculadas a una conexión a internet en el valle de Roaring Fork, las escuelas locales implementaron protocolos “seguros”, en los que las puertas se cierran con llave y no se permite a nadie salir o entrar del edificio. Y alrededor de las 10 de la mañana, el sospechoso fue detenido sin incidentes en Old Snowmass.

Rodríguez llevaba a su hijo a la escuela cuando recibió una llamada del equipo de respuesta a crisis y le comunicaron que cuatro escuelas del distrito estaban en estado de cierre. “Creo que lo que pasó es que, incluso con personas de despacho que hacen esto todos los días, escucharon ‘seguro’ y luego su cerebro dijo ‘cierre’ y le dijeron a cuatro escuelas que entrarán en cierre o bloqueo”. Añadió que el jefe de policía de Carbondale, Kirk Wilson, “estaba muy disgustado, porque su oficial dijo ‘seguro’, pero salió la palabra ‘cierre”‘ durante el despacho.

El distrito trabaja con seis agencias -los departamentos del sheriff de los condados de Pitkin, Eagle y Garfield, más los departamentos de policía de Basalt, Carbondale y Glenwood Springs- y ocasionalmente con la oficina de investigación de Colorado.

Rodríguez quiere llevar a cabo una comunicación más proactiva para informar a las partes interesadas de la comunidad de lo que implica cada protocolo de seguridad para eliminar posibles malentendidos.

El distrito cuenta con tres oficiales de recursos escolares, uno en Basalt, uno en Carbondale y uno en Glenwood Springs. “En Glenwood Springs, que tiene el doble de tamaño que Carbondale y Basalt juntos, sólo tenemos un [oficial de recursos escolares] que trabaja con todas esas escuelas. Y Riverview (pre-K a octavo grado) está en el condado de Garfield no incorporado, por lo que el departamento de policía de Glenwood Springs no responde a Riverview, lo hace el sheriff del condado de Garfield”.

El distrito actualmente no tiene un MOU (memorando de entendimiento por sus siglas en inglés) con el departamento del sheriff del condado de Garfield. Él dijo: “Es algo en lo que estamos trabajando. Creo que tener una inversión, de cada uno de los municipios y los condados, así como también ampliar nuestro apoyo de oficiales de recursos escolares haría una gran diferencia”.

Riverview fue una de las cuatro escuelas que cerraron la semana pasada. “Eso nunca habría ocurrido, porque ese oficial de recursos escolares habría estado físicamente en el lugar”, explicó.

Rodríguez y su familia están literalmente aprendiendo sobre el terreno en el valle y han disfrutado recorriendo en bicicleta el sendero del Río Grande. Recogieron manzanas en una huerta -una primicia tanto para Rodríguez como para su hijo- e hicieron pay de manzana con el fruto de su trabajo; visitaron una granja de alpacas y su hijo aprendió de dónde proceden los huevos durante una visita al rancho Rock Bottom.

Se esfuerza al máximo por asistir a los eventos del Primer Viernes de Carbondale, y añade: “Hemos asistido a muchos muy buenos y estuvimos allí cuando se encendieron las luces [del árbol de Navidad] y mi hijo pudo conocer a Santa Claus”, dice Rodríguez con una sonrisa radiante.

Por último, Rodríguez, como un padre orgulloso, dijo: “Nos encanta estar aquí. Mi hijo adora su escuela. Le encanta ir a ella, que le recojamos y contarnos cómo le ha ido en el día. Estoy muy orgulloso de que mi hijo pueda ir a una de nuestras escuelas y experimentar la programación que ofrecemos a todas las familias de nuestro valle como sistema educativo público”.