Muchas personas sabemos que deberíamos tomar más agua, comer más frutas y verduras, reducir ciertos alimentos o movernos un poco más. Hay una gran diferencia entre saber qué es saludable y lograr incorporarlo a nuestra vida diaria.

fotografía de Maria Judith Alvarez

En La Clínica del Pueblo lo vemos constantemente. Una persona puede recibir información sobre su presión arterial, azúcar en la sangre o colesterol y salir con buenas intenciones.  Después de llegar a casa, tiene que trabajar, cuidar a su familia, hacer compras y preparar la comida. Entonces aparece la pregunta más importante: ¿por dónde empiezo?

Por eso me interesa tanto hablar de nutrición no solamente como información, sino como algo que podemos practicar juntos.

Hace algunos meses, el Dr. Greg Feinsinger escribió en esta columna sobre el Dr. Michael Greger, conocido por su libro How Not to Die (Como no morirse) y por NutritionFacts.org, una organización sin fines de lucro que comparte información sobre nutrición basada en investigaciones científicas.

La historia del Dr. Greger comenzó cuando era niño. Su abuela tenía una enfermedad cardiovascular muy avanzada y había sido enviada a casa en silla de ruedas. Su familia conoció el programa de Nathan Pritikin, que incorporaba importantes cambios en la alimentación y la actividad física. Su abuela experimentó una notable mejoría y terminó viviendo hasta sus 90 años.

Aquella experiencia influyó profundamente en el Dr. Greger y en su decisión de estudiar medicina. Hoy su trabajo continúa explorando cómo nuestra alimentación puede contribuir a prevenir enfermedades y apoyar nuestra salud. Su historia puede conocerse también en el documental gratuito “How Not to Die”, disponible en YouTube. Conocer la información es solamente el primer paso.

En nuestro trabajo comunitario hemos aprendido que los cambios pueden comenzar con acciones pequeñas y alcanzables como preparar una receta diferente, tomar agua en lugar de una bebida azucarada, o salir a caminar.

Cuando una pequeña acción se practica y se repite, puede convertirse en un hábito. Este principio también se relaciona con algo que conocemos como activación conductual. En lugar de esperar a sentirnos completamente preparados o motivados para cambiar, podemos comenzar con una acción pequeña que tenga sentido para nosotros y construir a partir de ella.

Con esta idea, La Clínica del Pueblo, en colaboración con Myrna de Zunzuncito Nutrition, inició una nueva serie de Recetas y Charlas, el tercer miércoles de cada mes, de 6:00 a 7:30 p.m., en el Third Street Center en Carbondale. 

El miércoles pasado hablamos de una pregunta que parece sencilla, ¿qué significa realmente estar hidratados? 

Cada mes continuaremos con una nueva pregunta relacionada con nuestra vida diaria. En octubre hablaremos de presión arterial; en noviembre, de estrés y alimentación; en diciembre, de la salud del hígado; en enero, de digestión; y en febrero, del azúcar en la sangre.

No se trata de buscar una alimentación perfecta ni de cambiar todo de un día para otro. Queremos crear un espacio donde podamos preguntar, aprender, cocinar y elegir una pequeña acción que podamos probar en casa.

Porque cuidar nuestra salud no empieza necesariamente con un cambio enorme. A veces comienza con un vaso de agua, una nueva receta o una decisión pequeña que repetimos mañana.

Para información sobre nuestras charlas mensuales de nutrición, envíeme un mensaje de texto al 970-989-3513. También puede escribir a este número si le interesa participar en un recorrido educativo de nutrición con el Dr. Greg Feinsinger, donde aprendemos de manera práctica a elegir alimentos que apoyen nuestra salud.

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