Como tributo, una decena de fotografías de pacientes con cáncer se exhibieron en el área social de Sayre Park, acompañadas de frases inspiradoras incluida la siguiente: “Alguna vez un médico dijo que la mejor medicina para los humanos es el amor. Y alguien le preguntó: ‘¿Y si no funciona?’ Y él contestó: ‘Entonces aumenta la dosis.’”

En el marco del Mes Nacional del Superviviente de Cáncer, celebrado cada junio, la comunidad se reunió el martes 17 de junio en Sayre Park, en Glenwood Springs, para participar en un emotivo evento organizado por el Centro Oncológico Calaway-Young de Valley View.
De 4 a 6 de la tarde, familiares, amigos, pacientes y vecinos se congregaron para rendir homenaje a los sobrevivientes locales de cáncer y recordar con cariño a quienes ya no están.
Durante la celebración, los asistentes disfrutaron de música en vivo a cargo de Shaefer Welch, así como de bebidas y bocadillos gratuitos ofrecidos por Aspen Mini Donuts y Jimmy John’s. Uno de los momentos más conmovedores fue un discurso dedicado a los sobrevivientes, tanto del pasado como del presente, que tocó profundamente a los presentes y reforzó el espíritu de comunidad, esperanza y solidaridad frente al cáncer.
En entrevista con Sol del Valle, la Dra. Alexandra Donovan, oncóloga y hematóloga del hospital, expresó: “Estoy profundamente agradecida por la oportunidad de celebrar a nuestros pacientes y la supervivencia al cáncer. Este evento nos recuerda que nadie está solo en este camino.”
Y añadió: “Más que una comunidad hospitalaria compuesta por médicos y enfermeros dedicados, somos una familia. Y como familia, servimos con compromiso a todas las personas, incluidas las comunidades desatendidas, sin importar la barrera del idioma o si tienen o no seguro médico.”
Este encuentro dio voz a pacientes, profesionales de la salud y miembros de la comunidad local. Los gestos de empatía resonaron entre los asistentes, reafirmando la misión del centro de brindar atención compasiva y accesible, y fortaleciendo los vínculos entre el hospital y la comunidad a la que sirve.
Las historias compartidas y los homenajes realizados no solo rindieron tributo a la resiliencia de los sobrevivientes, sino que también visibilizaron la labor incansable del personal médico que los acompaña en cada paso del camino.
La jornada reafirmó la misión del Centro Oncológico Calaway-Young de brindar atención digna y accesible, sin importar el idioma, el origen o la situación aseguradora. Más allá de su labor como institución de salud, el evento posicionó al hospital como un verdadero refugio de apoyo, humanidad y esperanza.
