
La detección temprana del cáncer de mama es fundamental para aumentar las tasas de supervivencia, y la Clínica de Alto Riesgo de Valley View ofrece soluciones personalizadas para mujeres en alto riesgo.
La Dra. Brigid O’Holleran creció en el oeste de Nebraska, donde también realizó su formación médica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nebraska. Desde enero, se desempeña como cirujana oncológica y directora médica del Centro de Mama de Valley View. Se mudó desde Durango con su familia, quienes disfrutan de las oportunidades de recreación al aire libre que ofrece el Valle —desde esquí nórdico hasta ciclismo, campamentos y más.
Recordó que, cuando era pequeña, les decía a sus padres que algún día quería ser doctora. “A medida que fui creciendo, reevalué ese deseo de seguir una carrera en la medicina. Realmente se ajustaba a mi interés por la ciencia y también combinaba el elemento humanístico de cuidar a las personas”, le dijo a The Sopris Sun.
Habló muy bien de sus colegas en Valley View. “Todos están realmente comprometidos con la comunidad”, dijo. “Aquí hay un enfoque muy centrado en el paciente que realmente me atrajo. Quería ser parte de eso”.
Mientras asistía a un programa de residencia quirúrgica en la Universidad de Utah, se capacitó en una variedad de cirugías, incluida la cirugía de mama. Posteriormente trabajó en el Hospital Mercy en Durango, donde fue cirujana general y desarrolló un interés especial en el cuidado del cáncer de mama.
“Recuerdo la primera cirugía en la que pude participar… Algo se encendió en mi cerebro y supe en ese momento que quería ser cirujana”. Parte del atractivo era poder encontrar un problema y solucionarlo —tener soluciones concretas. En ese sentido, el cáncer de mama también puede resolverse —curarse— si se detecta a tiempo.
“Es la combinación de tratar a mujeres y tratarlas a través de un proceso de enfermedad que puede ser realmente aterrador… pero que también tiene tasas de supervivencia realmente buenas”, explicó. “Hay muchas cosas sobre el cuidado del cáncer de mama que realmente es gratificante formar parte”.
El cáncer de mama es bastante común; de hecho, es el cáncer más común en mujeres a nivel mundial, explicó O’Holleran, con una de cada ocho mujeres afectadas en algún momento de su vida. Agregó que la mayoría de las mujeres no se someten a exámenes para detectar el cáncer de mama antes de los 40 años. “Creo que es importante que las mujeres de entre 25 y 40 años hablen con su médico de atención primaria sobre la realización de una evaluación de riesgo”, afirmó.
Además de ser una cirujana de mama a tiempo completo, inició la Clínica de Alto Riesgo para el Cáncer de Mama en Valley View para asesorar a mujeres que han sido identificadas como de alto riesgo. Las personas determinadas como de alto riesgo pueden entonces establecer un plan de detección personalizado para que cualquier cáncer pueda detectarse oportunamente.
“Quise desarrollar y expandir la Clínica de Alto Riesgo para el Cáncer de Mama porque hay mucha evidencia de que si detectamos el cáncer de mama a tiempo podemos lograr las tasas más altas de supervivencia para las pacientes”, afirmó.
Existen factores de riesgo modificables y no modificables, explicó O’Holleran. Ejemplos de factores no modificables son los antecedentes familiares, la genética, el tejido mamario denso o incluso la estatura —cosas que el paciente no puede controlar. Los factores de riesgo modificables incluyen cambios en la dieta y el estilo de vida, como hacer ejercicio y eliminar el consumo de alcohol y tabaco.
Las mujeres con tejido mamario denso, clasificado como categoría C o D, tienen un mayor riesgo y esa densidad hace que el cáncer sea más difícil de detectar mediante una mamografía, lo que abre la puerta a otras opciones de imágenes con mayor sensibilidad.
Las personas que ya han sido diagnosticadas con cáncer de mama verán a O’Holleran para consultas quirúrgicas y tratamiento. Las mujeres con condiciones benignas también serán referidas a ella para evaluación quirúrgica.
En cuanto al tratamiento del cáncer de mama, dijo que aprecia el enfoque en equipo del Centro Oncológico Calaway-Young, que integra oncología quirúrgica, médica y de radiación.
“Quiero ser un recurso para las pacientes brindando orientación sobre la prevención del cáncer, la reducción de riesgos y la detección temprana del cáncer de mama”, concluyó O’Holleran. “Al trabajar con un equipo de oncólogos médicos y radioterapeutas, podemos hacer la recomendación de tratamiento óptima para las pacientes”.
Para más información sobre el Centro de Mama de Valley View y la Clínica de Alto Riesgo, visita www.vvh.org/valley-view-breast-center.
Traducción por Bianca Godina
