letrero de se vende
Un letrero de “Se vende” se encuentra en la entrada del parque de casas móviles Roaring Fork Mobile Home Park, ubicado sobre South Grand Avenue en Glenwood Springs. Foto por James Steindler

El parque de casas móviles Roaring Fork (RFMHP, por sus siglas en inglés) hace honor a su nombre, es un pequeño parque de casas móviles ubicado junto a South Grand Avenue, en Glenwood Springs. Cuenta con 12 casas móviles y dos apartamentos, lo que lo hace más pequeño en comparación con otros parques de la región. Sus residentes aseguran que muchas personas ni siquiera saben que existe.

El 12 de septiembre de 2023, los residentes recibieron una notificación informándoles sobre su derecho a comprar la propiedad, otorgándoles 120 días para reunir los fondos necesarios e igualar el precio de venta. Sin embargo, la transacción nunca se concretó. Actualmente, una publicación en Facebook Marketplace, realizada por uno de los cinco propietarios registrados, ofrece el parque en venta por 2.25 millones de dólares.

Aide González, residente del parque, junto con varios de sus vecinos, comenzó a buscar apoyo, iniciando un esfuerzo que ya suma tres años. Intentó conseguir financiamiento e incluso acudió a Alpine Bank para explorar la posibilidad de obtener un préstamo pero no logró avances.

También recurrieron a organizaciones locales y líderes comunitarios, pero los residentes afirman que ninguna de esas gestiones prosperó y que, con el tiempo, la comunicación se interrumpió.

“Nos decían, ‘Necesitan formar una cooperativa’”, relató González. “Les pedíamos a las organizaciones que nos ayudaran a entender cómo hacerlo pero nunca lo logramos”.

En abril de 2024, los residentes asistieron a un evento sobre preservación de comunidades de casas móviles organizado por Housing Resources of Western Colorado. La reunión estatal, celebrada en Grand Junction, reunió a grupos que trabajan activamente en la preservación de parques de casas móviles para compartir experiencias e ideas. Los residentes de RFMHP acudieron con la esperanza de encontrar ayuda.

Aunque intercambiaron información de contacto con algunos organizadores, los residentes aseguran que, una vez más, sus esfuerzos no obtuvieron respuesta.

En busca de ayuda

Conseguir los fondos necesarios para comprar un parque de casas móviles en tan solo 120 días es una tarea monumental. El proceso de formar una cooperativa y presentar una oferta de compra puede ser largo y complejo. Para apoyar a las cooperativas de parques de casas móviles, algunos gobiernos locales y organizaciones sin fines de lucro han intervenido.

Una de ellas es Thistle ROC, una organización sin fines de lucro con sede en Colorado afiliada a ROC USA, cuya misión es ayudar a los residentes de parques de casas móviles a convertirse en propietarios colectivos de sus comunidades, conocidas como comunidades propiedad de sus residentes (ROC, por sus siglas en inglés).

Tim Townsend, director de Thistle ROC, explicó cómo trabaja la organización. Todo comienza cuando un residente o representante del parque se pone en contacto con ellos.

“Al evaluar una posible compra por parte de los residentes, analizamos mucho más que la capacidad de adquirir la propiedad”, explicó Townsend. “Evaluamos la asequibilidad a largo plazo, las condiciones de la infraestructura, la viabilidad del financiamiento, el interés de los residentes, la capacidad de liderazgo y la disponibilidad de recursos necesarios para apoyar a la comunidad después del cierre de la compra”.

Si Thistle ROC identifica posibilidades reales, trabaja junto a los residentes durante todo el proceso, que incluye reuniones comunitarias, formación de cooperativas, financiamiento, negociaciones y apoyo general mientras la comunidad decide si la propiedad colectiva es la mejor opción para garantizar su sostenibilidad a largo plazo.

Por supuesto, no todos los parques logran convertirse en comunidades propiedad de sus residentes, ni todos califican para recibir apoyo. Factores como el precio de compra, las condiciones de financiamiento, las necesidades de infraestructura y los incrementos en la renta de los lotes pueden representar obstáculos. A eso se suman la organización de los propietarios, las reuniones con posibles financiadores, el papeleo, los aspectos legales y mucho más.

Entonces surge la pregunta, ¿por qué pasar por todo ese proceso?

“La mayoría de nosotros, los vecinos, estamos de acuerdo en que, si pudiéramos quedarnos aquí, sería mucho mejor”, dijo González. “Hemos visto cómo han ayudado a otros parques”.

Una necesidad creciente

La West Mountain Regional Housing Coalition (WMRHC, por sus siglas en inglés) trabaja para enfrentar la crisis de asequibilidad de vivienda en los valles Roaring Fork y Colorado River, desde Aspen hasta Parachute. Actualmente, la organización está ayudando a la comunidad de Cavern Springs Mobile Home Park a explorar la posibilidad de convertirse en propietarios de su parque.

April Long, directora ejecutiva y única empleada de la organización, explicó que con frecuencia recibe llamadas de residentes y organizaciones de otros lugares que intentan identificar quién realiza este tipo de trabajo en sus propias comunidades.

El año pasado, WMRHC ayudó a los residentes de los parques Aspen-Basalt y Mountain Valley a completar con éxito la compra de sus comunidades. La organización espera ampliar sus conocimientos y experiencia en la preservación de parques de casas móviles y que su labor pueda servir como modelo para otros grupos de apoyo en todo el estado. Sin embargo, Long señaló que todavía queda mucho trabajo por hacer antes de que exista una estructura sólida para ello.

“Nos encantaría tener una comprensión más clara de lo que está sucediendo, por qué está sucediendo, qué parques de casas móviles están en riesgo y cuáles son las herramientas, prácticas y políticas que podemos implementar para ser más proactivos en la manera en que ayudamos y protegemos a estas comunidades”, afirmó Long. “Por eso, durante los próximos seis meses estaremos realizando esa investigación”.

Tres años después de iniciar sus esfuerzos, los residentes de RFMHP aún no han formado una cooperativa. Sin embargo, los contactos recientes con nuevas organizaciones y personas de apoyo los han encaminado finalmente hacia ese proceso, aunque todavía no han establecido comunicación con WMRHC.

Más recientemente, abrieron una cuenta bancaria para recibir apoyo de la comunidad y están organizando actividades de recaudación de fondos.

“No queremos que nos regalen nada”, afirmó González. “Queremos ayuda pero también queremos asumir la responsabilidad de devolver lo que recibamos”.