Eric Gochanour, MD

Es posible que haya visto titulares recientes sobre el actor James Van Der Beek, quien falleció el mes pasado a los 48 años tras luchar contra el cáncer colorrectal, así como Chadwick Boseman, estrella de Black Panther, quien murió en 2020 de la misma enfermedad a los 43 años.

Estas historias suelen ser impactantes, ya que estos hombres parecían jóvenes y saludables. Lamentablemente, estos casos reflejan una tendencia alarmante que estamos viendo en todo el país. El cáncer colorrectal es ahora la principal causa de muerte por cáncer en personas menores de 50 años y la segunda causa de muerte por cáncer en general.

Como gastroenterólogo en el hospital Valley View aquí en Glenwood Springs, diagnostico y trato muchas afecciones relacionadas con el sistema digestivo, desde la ERGE (reflujo gastroesofágico) y el síndrome del intestino irritable, hasta la enfermedad de Crohn, la colitis ulcerosa y las enfermedades del hígado. Pero una de las partes más importantes de mi trabajo es la prevención, detección y tratamiento del cáncer colorrectal.

La buena noticia es que el cáncer colorrectal es altamente tratable cuando se detecta a tiempo. La detección temprana salva vidas.

La colonoscopia es la herramienta más poderosa que tenemos para detectar el cáncer colorrectal. Antes se recomendaba comenzar los estudios de detección a los 50 años, pero debido al aumento de casos en adultos más jóvenes, ahora se recomienda comenzar a los 45 años. Este es un cambio positivo que permite una mejor oportunidad de detectar el cáncer en etapas tempranas, cuando el tratamiento es más eficaz.

Durante una colonoscopia, utilizamos un tubo delgado y flexible con una pequeña cámara y luz para examinar el revestimiento interno del colon y buscar pequeños crecimientos llamados pólipos. Los pólipos pueden convertirse en cáncer con el tiempo. Las colonoscopias nos permiten visualizar estos pólipos y eliminarlos durante el procedimiento, lo que reduce el riesgo de que progresen a cáncer de colon. Las colonoscopias son una de las pocas herramientas preventivas que pueden diagnosticar, prevenir y tratar al mismo tiempo.

Como médico, entiendo la duda que algunas personas pueden sentir al someterse a una colonoscopia. El proceso de preparación puede ser desagradable, el procedimiento puede hacerle sentir vulnerable o puede existir temor por lo que podamos encontrar; es completamente normal sentirse nervioso. Pero lo que quiero enfatizar es esto: las colonoscopias son rápidas, seguras y prácticamente sin dolor. Usted estará dormido durante el procedimiento y terminará antes de que se dé cuenta. Y sí, aunque la preparación no es precisamente agradable, ha mejorado significativamente con los años y ahora existen muchas opciones disponibles. Además, la mayoría de las personas solo necesita realizarse una colonoscopia cada 5 a 10 años. El beneficio es enorme para un procedimiento que puede salvar vidas.

Uno de los mayores desafíos del cáncer colorrectal es que a menudo se desarrolla de manera silenciosa. Muchas personas pueden no notar síntomas hasta que la enfermedad está avanzada, por lo que las pruebas de detección regulares son tan importantes. Aun así, hay algunas señales tempranas a las que debe prestar atención. Si nota sangrado rectal, sangre en las heces, cambios persistentes en los hábitos intestinales (como diarrea o estreñimiento), o gases, hinchazón o dolor abdominal continuo, debe consultar con su proveedor de atención médica. Estos síntomas no siempre significan cáncer, pero no deben ignorarse.

Si bien diagnosticar y tratar enfermedades es una parte central de mi trabajo como gastroenterólogo, también me apasiona la prevención. Tomar decisiones de estilo de vida saludables —como llevar una dieta equilibrada rica en fibra, evitar alimentos altamente procesados, hacer ejercicio regularmente, mantener un peso saludable, limitar el consumo de alcohol y evitar el tabaco— puede reducir significativamente el riesgo de enfermedad.

También puede ser un buen momento para consultar a un gastroenterólogo si algo en su digestión no se siente bien. Dolor abdominal persistente, acidez, reflujo ácido, hinchazón, cambios en los hábitos intestinales, dificultad para tragar o sangre en las heces son motivos para hablar con su médico de atención primaria, quien puede ayudar a determinar si consultar a un especialista es el siguiente paso adecuado.

Si tiene 45 años o más, no espere: hágase la prueba de detección. Y sin importar su edad, si presenta síntomas, hable con su médico. Actuar a tiempo es una de las mejores maneras de proteger su salud.

El Centro de Gastroenterología de Valley View ofrece servicios integrales de salud digestiva en Glenwood Springs, Basalt, Silt y Eagle, con colonoscopias disponibles en Glenwood Springs y Basalt. Para obtener más información o programar una cita, llame al 970.384.7510 o visite https://www.vvh.org/gastroenterology-center/.

Nota de un médico local