Participants from the 2022 SANA walk-and-run gather for a photo. Like last year, families are encouraged to participate in the Aug. 26 event. Courtesy photo

Traducción por Dolores Duarte

En los condados de Garfield, el oeste de Eagle y Pitkin persiste una lucha silenciosa: una batalla contra la inseguridad alimentaria, la cual se define como un acceso inadecuado o irregular a alimentos nutritivos. Safe and Abundant Nutrition Alliance (SANA), es una red local de voluntarios preocupados por la inseguridad alimentaria en nuestra comunidad, que ha surgido como un faro de esperanza en esta lucha, con el objetivo de garantizar que nadie pase hambre.

El verano pasado, SANA puso en marcha la campaña “El hambre no tiene por qué ser un secreto”, organizando una carrera-caminata en New Castle, la cual contó con el apoyo de 90 participantes. La iniciativa pretendía concientizar y eliminar el estigma que rodea a la búsqueda de ayuda en tiempos de inseguridad alimentaria.

La realidad de vivir en una comunidad pequeña es que muchas personas se conocen entre sí, y la vergüenza de buscar ayuda puede ser un factor disuasivo. “Eso es lo que queremos abordar con la campaña ‘El hambre no tiene por qué ser un secreto’”, afirma Soira Ceja, coordinadora de participación comunitaria de SANA. “Cualquiera de nosotros podría pasar por esto. Pasar hambre no tiene por qué ser un secreto; hay recursos ahí afuera”.

Para promover esta causa y acabar con el estigma que rodea a la inseguridad alimentaria, SANA se está preparando para otra carrera-caminata el 26 de agosto en el parque Burning Mountain de New Castle. El acto hace hincapié en que el hambre no tiene por qué ser un secreto y que hay recursos disponibles para aquellos que lo necesiten. 

Cuando iniciaron en 2019, SANA tenía 10 voluntarios. Ahora tienen más de 50. Esos voluntarios son fundamentales para conectar a los miembros de la comunidad con recursos vitales, incluidos bancos de alimentos, programas de servicios sociales y asistencia para solicitar los beneficios del Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP por sus siglas en inglés), que ayudan a familias de bajos recursos a comprar alimentos. Para fomentar la independencia, SANA también enseña a los miembros de la comunidad a cultivar sus propios alimentos y a dedicarse a la jardinería, el enlatado y la deshidratación de alimentos para su conservación.

El compromiso de SANA para entender las necesidades de la comunidad surgió por primera vez a través de una encuesta realizada en 2019 a más de 300 miembros de la comunidad. Los resultados destacaron que muchas familias estaban luchando para permitirse opciones de alimentos más saludables. El costo de los comestibles, dijo Ceja, obligó a algunas familias a usar tarjetas de crédito para comprar alimentos.

María Judith Álvarez Quiroz, directora del proyecto SANA, subrayó el compromiso de la organización con soluciones equitativas basadas en la comunidad. Uniendo fuerzas con miembros y organizaciones de la comunidad, luchan por promover el acceso a alimentos sanos y proporcionar una valiosa educación alimentaria y nutricional a las familias necesitadas.

Álvarez Quiroz, quien también es médico calificada de México, trabaja en La Clínica del Pueblo (The People’s Clinic), que opera en el Third Street Center de Carbondale. Dice que más del 85% de las consultas de su clínica son pacientes cuyas dietas consisten principalmente en alimentos procesados menos costosos que contienen cantidades excesivas de sal, azúcar, aceite, conservadores o aditivos.

Este patrón alimenticio poco saludable contribuye al aumento de peso y aumenta la probabilidad de desarrollar enfermedades graves como diabetes, hipertensión arterial, artritis reumatoide, afecciones tiroideas y algunas formas de cáncer. En el caso de los niños, una dieta poco nutritiva puede provocar un bajo rendimiento académico, problemas dentales y trastornos del comportamiento, incluida la ansiedad.

La necesidad de ayuda alimentaria aumentó durante la pandemia de COVID-19, y la necesidad continúa ya que los costos de los alimentos siguen siendo impredecibles. La pandemia afectó gravemente a las comunidades vulnerables, que se enfrentaron a una reducción de ingresos y, en algunos casos, al desempleo.

Puedes inscribirte para la carrera-caminata, en inglés o en español, en: www.bit.ly/SANA2023.

La participación en el evento del 26 de agosto es gratuita y está abierta a todas las edades. Organizaciones locales como LIFT-UP, The People’s Clinic y The Salvation Army estarán presentes para ofrecer información sobre los recursos disponibles. La inscripción en persona es a partir de las 7:30 am y la carrera-caminata a las 8 am. 

=============== 

Una encuesta estatal realizada por Hunger Free Colorado reveló que uno de cada tres habitantes de Colorado se enfrenta a la inseguridad alimentaria, un máximo histórico para el estado. Y lo que es aún más alarmante, la encuesta puso de manifiesto las marcadas desigualdades raciales en el estudio del hambre.

El 43% de los individuos no blancos y latinx están luchando para poner comida en la mesa, comparado con un 29% de blancos en Colorado.

El 44% de los hogares con niños no pueden poner sistemáticamente alimentos sanos en la mesa, lo que supone un riesgo para la salud y el bienestar a largo plazo de cientos de miles de niños en todo el estado. 

El 30% de los adultos en hogares con niños afirman que regularmente reducen o saltan comidas porque no tienen suficiente dinero para comprar alimentos.