El sábado 27 de septiembre, el Comité Demócrata de Legisladores Latino de Colorado estuvo visitando Glenwood Springs para reunirse con Sopris Mountain Collective, una cooperativa formada por residentes del parque de casas móviles Cavern Springs. La visita formaba parte de la “Gira de escucha por el Oeste” del Caucus, una iniciativa bienal para conectar a los legisladores con las comunidades de los cuatro rincones de Colorado.
Cinco legisladores —los representantes Elizabeth Velasco, Javier Mabrey, Julie Gonzales, Matt Martínez y Alex Valdez— se reunieron con los residentes para hablar del tema. “Creo que fue una buena reunión, y el hecho de que vinieran específicamente a escucharnos significa mucho para mí”, reflexionó Judith Álvarez, presidenta del Summit Mountain Collective y residente de Cavern Springs.
La discusión se centró en el esfuerzo del colectivo por recaudar $26 millones de dólares para comprar su parque al propietario establecido en Maryland. El propietario ya había llegado a un acuerdo de adquisición con un comprador anónimo por la misma cantidad, pero el colectivo presentó una denuncia ante el Departamento de Asuntos Locales de Colorado (DOLA) alegando una discrepancia entre el precio de venta anunciado y el precio final, lo que paralizó la compra. Si DOLA exige una nueva notificación de venta, los residentes tendrían otros 120 días para recaudar fondos e igualar la oferta, aunque el propietario no está obligado a aceptarla.
Conseguir ese nivel de financiamiento está resultando difícil. Por lo general, las compras lideradas por los residentes dependen de una combinación de gobiernos locales, subsidios estatales y federales y socios no lucrativos como Thistle ROC, que ayudó a facilitar la compra de los parques de casas móviles Aspen-Basalt y Mountain Valley por $42 millones de dólares, así como del parque Mountain Mobile Home Park, de 40 unidades, en Glenwood Springs, por $4.5 millones de dólares en agosto. Pero para Sopris Mountain Collective, el plazo y el precio hacen que la petición sea más difícil.
“Queremos seguir luchando en la medida de lo posible”, dijo Alvarez a Sol del Valle. “Pero sí, la gente dice: ‘No tienen tiempo. ¿Cómo te podemos ayudar?'”.
Razón por la cual el colectivo invitó al Colorado Latino Caucus a explorar opciones con los legisladores, aprovechar su influencia y buscar soluciones viables a nivel estatal.
Los residentes comentaron sobre cómo ha sido la vida bajo la actual propiedad del parque. Describieron alquileres al alza, la mala calidad del agua, las limitadas instalaciones y el aumento de las multas y restricciones. Aun así, resaltaron su amor por su hogar. La ubicación del parque les mantiene cerca del trabajo y las escuelas. Lo que quieren es quedarse, tener voz en su futuro y ver inversiones en su comunidad.
Pero lo que está en juego va más allá del parque. Si estás 98 viviendas se enfrentan a desalojos, Glenwood Springs perderá familias trabajadoras y a sus hijos.
“No creo que la mayoría de la comunidad fuera de este parque de casas móviles haya lidiado aún con la realidad del tremendo impacto económico que esto tendrá en todo lo demás”, dijo la representante de la junta escolar Jasmin Ramírez.
Para los residentes, la propiedad es algo más que dinero. Ser propietarios del parque les demostraría que la acción colectiva puede generar cambios. “El objetivo es que, en lugar de que la gente se enriquezca, podamos invertir lo que ganemos para mejorar el parque”, dijo Alvarez.
Los legisladores se marcharon con un sentido de urgencia y una mejor comprensión de lo que hay que hacer a nivel estatal en materia de vivienda accesible. Cuando se les preguntó directamente qué podían hacer para ayudar al colectivo a corto plazo, los legisladores mencionaron los problemas presupuestarios de Colorado y un gobernador áspero como barreras inmediatas.
“Queremos asegurarnos de que los residentes tengan realmente la oportunidad de recaudar los fondos, solicitar préstamos y obtener todo lo que necesitan para hacer una oferta”, dijo la representante Velasco. “Y no están obteniendo un descuento. Tienen que igualar una oferta existente, por lo que es importante que este proceso sea optimizado”.
“Cuando hablamos de desarrollo de viviendas accesibles, también deberíamos preocuparnos por la conservación de las viviendas accesibles existentes”, añadió el representante Mabrey. “Andy Boesenecker lideró la iniciativa de estabilización de los alquileres en los parques de casas móviles. Esa iniciativa fracasó hace un par de años, y me gustaría retomar esa lucha con un nuevo gobernador”.
Incluso si el colectivo consigue los fondos, su viaje no terminará ahí. “Comienza una maratón de 30 años”, dijo Álvarez, refiriéndose al posible modelo de préstamo.
Para la cooperativa, la compra también supondría los costos de reparar el sistema de agua potable y añadir servicios. Pero para estos vecinos, la inversión merece la pena y es la menor de sus preocupaciones.
“Esto va a costar mucho dinero. Pero si podemos comprarlo por $26 millones de dólares, entonces podemos arreglarlo”, dijo Álvarez.
Por ahora, tras haber tenido una audiencia de legisladores en sus patios traseros, la cooperativa Sopris Mountain tiene una renovada sensación de esperanza y claridad sobre su situación.
“Realmente, si se está creando un poder en el que ellos tienen voz y la pueden utilizar, sean o no ciudadanos”, dijo Alvarez. “Son residentes de Colorado. Pagan impuestos. Es posible que no puedan votar sobre algunas cosas, pero pueden hablar con sus representantes, y esos representantes son su voz”.
Traducción por Dolores Duarte
