La seguridad con osos en el Valle Roaring Fork es fundamental, especialmente durante la primavera y el verano cuando estos animales despiertan y buscan alimento.
A medida que la fauna silvestre se adapta cada vez más a las zonas urbanas y continúa encontrando alimento de los humanos, la importancia de la seguridad de los osos aumenta exponencialmente.
En la primavera los osos de todo el estado se están despertando y salen de sus guaridas por primera vez en el 2025. Mantenerse alerta durante los meses de verano es clave, y hacer que estos mamíferos se sientan incómodos en presencia de los humanos es fundamental para mantenerlos fuera de las ciudades.
“Un oso alimentado es un oso muerto”. Comunicado de prensa de la ciudad de Glenwood Springs
“Una vez que ven que somos humanos, pueden acercarse y quedarse. Pierden su miedo natural a los humanos”, dijo Daniela Kohl, fundadora de Roaring Fork Valley Bear Coalition.
Una familia de osos negros fue avistada el miércoles al mediodía en el Parque Veltus en Glenwood Springs, según un comunicado de prensa de la ciudad de Glenwood Springs.
“Una osa y sus cachorros han sido avistados en el Parque Veltus”, decía el comunicado.
Recuerde asegurar su basura y darles suficiente espacio a los animales salvajes. Use la regla general: extienda el brazo completamente y haga un gesto de aprobación con el pulgar hacia arriba, mientras cierra un ojo. Si puede ver alguna parte del oso alrededor del pulgar, está demasiado cerca y debe alejarse.
La clave para mantener separados a los osos y a los humanos es minimizar las posibles fuentes de alimento tanto como sea posible. Medidas sencillas como conseguir botes de basura a prueba de osos, retirar comederos para pájaros y limpiar la fruta podrida del jardín pueden tener consecuencias intangibles en la confianza de los animales cuando están cerca de los humanos.
“Comenzar con prácticas adecuadas de preparación para osos en primavera puede ayudar a evitar que descubran su hogar o vecindario como una fuente de alimento a la que regresarán durante todo el año”, menciona el comunicado.
Para enfatizar aún más la necesidad de mantener la basura en el interior, la ciudad de Glenwood Springs tiene multas estrictas por infracciones relacionadas con la basura y el reciclaje, que incluyen una multa de $200 si un oso se mete en la basura y una comparecencia judicial después de la tercera infracción. Darle acceso a comida a los osos puede tener efectos peligrosos y, lamentablemente, a veces puede resultar en la eutanasia.
“Un oso alimentado es un oso muerto”, recordaba el comunicado al público.
Si se avista un oso en la ciudad, ahuyentarlo respetuosamente probablemente lo animará a mantenerse a una distancia segura.
“Nunca se pare frente a un oso ni se acerque a él”, dijo Kohl. “Use muchos instrumentos para hacer ruido e intente ahuyentarlo lo mejor que pueda”.
Continuó explicando que ahuyentarlo no siempre es necesario.
“Cuando estén descansando en un árbol, déjenlos ahí. Es un lugar donde pueden dormir la siesta, descansar y esperar a que la gente se vaya. Así que no los ahuyenten si alguna vez están en un árbol. No es necesario”, dijo. Aunque la mayoría de las interacciones entre humanos y osos ocurren en los últimos meses del verano, las heladas de finales de invierno o los períodos secos prolongados pueden obligar a los osos a buscar más adentrándose en el valle.
“Los osos tienen una memoria excelente”, dijo Kohl. “Recuerdan cuando mamá los llevó a un contenedor de basura grande, a ese comedero para pájaros, a un cobertizo con el cadáver de un alce o algo similar. Una vez que aprenden eso, es casi imposible desaprender un comportamiento como ese y volver a infundirle mucho miedo al oso”.
Es importante notificar a Parques y Vida Silvestre de Colorado o a Roaring Fork Valley Bear Coalition después de avistar un oso en la ciudad, para que puedan restablecer al animal de forma adecuada y segura en su hábitat natural.
Para obtener más información sobre el comunicado de prensa, visite gwsco.info/bears o visite roaringforkbears.org para obtener más información sobre los osos en el Valle de Roaring Fork.
Traduccion por Edgar Barrantes
