Al no artista - Vanessa Porras

En los últimos años se han popularizado mucho los temas sobre el poder de la atracción y la manifestación. Nos ha dado un conocimiento nuevo hacia el poder de nuestra mente y su influencia en nuestro entorno. Desde una perspectiva de psicología esto me parece algo fascinante, y por igual, desde la perspectiva de la creatividad las posibilidades no tienen límites.

Entre más conozco la física cuántica (¡en versión simplificada, claro!) me doy cuenta de cuánto importa nuestra imaginación. Recuerdo la primera vez que leí los libros de Harry Potter por J.K. Rowling, no me cabía en la mente como Rowling fue capaz de crear un mundo de fantasía tan detallado usando solo su imaginación. Por lo tanto, también me he preguntado, cómo un libro ha sido capaz de provocar emociones fuertes como el amor, angustia y depresión aun después de haber terminado el libro.

En mi primer año de universidad tomé un curso en psicología, y aprendí sobre cómo el cerebro procesa información, particularmente a través de los tres estados de la mente, consciente, subconsciente e inconsciente.

La mente consciente es la parte que usamos para tomar decisiones lógicas y razonar lo que ocurre interiormente y exteriormente. Podemos ver esta parte de la mente como el mensajero que se comunica con la realidad de afuera y la realidad interna.

La mente subconsciente es la que se encarga de funciones involuntarias como la de respirar y el latido de tu corazón. También actúa como el almacén de emoticones y memorias. Los términos subconsciente e inconsciente se han usado indistintamente y se han asociado con Sigmund Freud y sus teorías de psicoanálisis. Actualmente hay debate entre la diferencia de ambas, pero para el propósito de esta columna, las usaremos sin distinción.

De acuerdo a una investigación de imágenes cerebrales hecho por la Universidad de Colorado en Boulder (CU Boulder) en el 2018, sugiere que cuando tenemos una memoria o imaginamos algo, el cerebro responde igual como si lo estuviéramos viviendo.

“Esta investigación confirma que la imaginación es una realidad neurológica que puede impactar nuestros cerebros y cuerpos de maneras importantes para nuestro bienestar”, dijo Tor Wager, director del Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Afectiva de CU Boulder.

Así que, ¿qué tiene que ver la psicología y nuestra imaginación con la física cuántica?

Según el libro escrito por el Dr. Joe Dispenza, Deja de ser tu: La mente crea la realidad, explica la función de un átomo (de lo cual está hecho todo lo físico) y su relación en nuestra realidad. Antiguamente, el átomo clásico se consideraba ser partículas sólidas que podrían ser medidas y están hechas de partes subatómicas que consisten de electrones, protones y neutrones. 

El átomo cuántico a comparación del átomo clásico, como lo explica el Dr. Dispenza, es mayormente espacio vacío hecho de campos de energía y patrones de frecuencia de información. En pocas palabras, el átomo es una partícula y también una onda de energía.

La materia, a nivel subatómico, solo existe como un fenómeno momentáneo y no es nada más que potencial que será determinado por el observador. Cuando no hay observador, desaparece en el campo cuántico (en la nada, en donde no existe el tiempo).

El Dr. Dispenza nos da a entender que la energía de un átomo responde a la energía de tu atención consciente y se materializa. Es decir, tu estas creando tu realidad con tus pensamientos. El problema con esto es que muchos de nosotros no somos conscientes de nuestros pensamientos y seguimos creando más de lo mismo.

Vivimos en la parte subconsciente de nuestras mentes, y como piloto automático, actuamos de forma inconsciente dejando que nuestros pensamientos dicten nuestras vidas. El daño de revivir un pasado doloroso, un trauma o incluso imaginar una catástrofe a futuro, como lo implica la investigación del Departamento de Psicología y Neurociencia de CU Boulder, es que nuestra mente no saber distinguir entre lo que está ocurriendo en el presente, lo que ya pasó o está por pasar.

“Este es el primer estudio de neurociencia que muestra que imaginar una amenaza en realidad puede alterar la forma en que se representa en el cerebro”, dijo Marianne Cumella Reddan, estudiante de posgrado del Departamento de Psicología y Neurociencia de CU Boulder.

Crear usando la ley de la atracción y la manifestación que ha sido glorificada en los medios sociales no es tan sencillo. No van a llover billetes del cielo solo porque lo imaginas. Nuestra mente consciente, nuestras intenciones y nuestras emociones deben estar en coherencia con la frecuencia energética de aquello que anhelamos. La clave aquí es crear consciencia hacia los tipos de pensamientos que estamos alimentando en cada momento y así poder desarrollar nuestra creatividad hacia un futuro distinto.