Febrero fue el mes del corazón, y es una excelente oportunidad para hablar de uno de los factores que muchas veces se pasan por alto y que pueden afectar gravemente la salud: la apnea del sueño.
Este problema, que en muchos casos ni siquiera se detecta, puede causar enfermedades del corazón, presión alta, diabetes, depresión e incluso la muerte súbita. Lo preocupante es que afecta a millones de personas en Estados Unidos, especialmente a quienes viven en lugares altos, como nuestras comunidades en el Valle Roaring Fork. Más del 90% de los casos no están diagnosticados.

¿Qué es la apnea del sueño?
Es una condición en la que la persona deja de respirar por segundos mientras duerme. Hay dos tipos principales:

  • Apnea obstructiva del sueño (OSA): ocurre cuando los tejidos de la garganta se relajan y bloquean el paso del aire. Es común en personas con sobrepeso, cuello grueso o mandíbula retraída. Suele acompañarse de ronquidos y momentos en que la persona deja de respirar mientras duerme. A veces, la persona se despierta con un resoplido sin saber por qué.
  • Apnea central del sueño: se presenta más en personas que viven en zonas altas (como nuestra región), especialmente a medida que envejecen. El cerebro detecta menos oxígeno en el aire, lo que provoca respiraciones profundas seguidas, y luego el cuerpo deja de respirar unos segundos para ajustar los niveles de dióxido de carbono.

También hay personas que tienen apnea mixta, con ambos tipos.

Síntomas comunes

  • No sentirse descansado al despertar
  • Somnolencia durante el día
  • Dolores de cabeza matutinos
  • Sudoración nocturna
  • Irritabilidad o depresión
  • Disfunción sexual
  • Presión alta o ritmo cardíaco irregular
  • Prediabetes o diabetes sin causa clara

¿Cómo se diagnostica?
Muchas veces, es la pareja de cama quien nota que la persona ronca fuerte y deja de respirar por momentos.
El diagnóstico puede comenzar con una prueba casera muy sencilla: una oximetría nocturna, en la que se coloca un pequeño monitor en el dedo durante la noche para medir el oxígeno y el ritmo cardíaco. Si este examen muestra señales de apnea, el siguiente paso es un estudio del sueño, que puede hacerse en casa o en un laboratorio especializado como el del Hospital Valley View.

¿Tiene tratamiento?
Sí. En casos leves, cambiar ciertos hábitos puede ayudar mucho:

  • Bajar de peso
  • Dormir de lado, no boca arriba
  • Evitar el alcohol y las pastillas para dormir

En otros casos, se puede usar un CPAP (Continuous Positive Airway Pressure), que en español es: Presión Positiva Continua en las Vías Respiratorias, una máquina silenciosa conectada a una mascarilla nasal que mantiene la vía respiratoria abierta mediante aire a presión. La mayoría de las personas que lo usan reportan dormir mejor, tener más energía y mejorar problemas como la presión alta o las arritmias cardíacas.
También es importante realizar un análisis de la tiroides, ya que una tiroides lenta puede ser causa de apnea.

¿Por qué es importante actuar?
Se estima que 18 millones de personas en Estados Unidos tienen apnea del sueño obstructiva. Muchos más sufren apnea central, especialmente en zonas de altitud como la nuestra. Sin embargo, la mayoría de ellos no lo saben.
No se trata solo de dormir mal; la apnea del sueño puede afectar seriamente el corazón, el cerebro, el estado de ánimo y la calidad de vida.

¿Quieres hacerte la prueba?
Si usted o alguien cercano sospechan que podrían tener apnea del sueño, pueden llamar a la Clínica del Pueblo para una consulta gratuita. Podemos ayudarle a enviar la orden para realizarle la prueba en casa de manera sencilla y cómoda.
Para más información llame al 970-989-3513 y con gusto le ayudamos a cuidar su salud.