Ley prohíbe que las compañías de seguros y los centros de tratamiento utilicen el IMC, o índice de masa corporal, de una persona para determinar si deben cubrir el tratamiento de trastornos de la alimentación y prohíbe la venta de algunas píldoras dietéticas a menores.
Jeanne Souldern
Corresponsal de Sopris Sun
Traducción por Dolores Duarte
La reciente aprobación del proyecto de ley del Senado 24-117, el cual se ocupa de los programas de tratamiento y recuperación de trastornos de alimentación del estado, está actualmente en espera de la firma del gobernador Jared Polis para ser convertida en ley y creará regulaciones específicas para proveedores de tratamiento de trastornos de la alimentación.
McKenna Ganz, directora del programa para la Fundación de Trastornos de la Alimentación (EDF por sus siglas en inglés), habló con The Sopris Sun sobre las preocupaciones urgentes en los últimos años, ya que los diagnósticos han aumentado y los reguladores estatales han examinado a fondo las prácticas de algunos de los centros de tratamiento más grandes de Colorado.
Fundada en 2003, EDF proporciona apoyo, educación y recursos a personas afectadas por trastornos de la alimentación. En los últimos dos años, EDF y Mental Health Colorado (MHC), una organización sin fines de lucro para la defensa de la salud mental con sede en Denver, han trabajado juntos para abogar por una legislación más completa y humana para los afectados por trastornos de la alimentación.
Vincent Atchity, presidente y director ejecutivo de MHC, dijo que una versión simplificada de un proyecto de ley similar (SB 23-176) se aprobó en 2023. Este prohíbe que las compañías de seguros y los centros de tratamiento utilicen el IMC, o índice de masa corporal, de una persona para determinar si deben cubrir el tratamiento de trastornos de la alimentación y prohíbe la venta de algunas píldoras dietéticas a menores. Sin embargo, los requisitos de regulación de los planes de tratamiento se eliminaron del proyecto de ley del año pasado por motivos presupuestarios.
Atchity dijo que algunas prácticas de los centros de tratamiento incluyen “alimentación forzada por sonda y uso del baño bajo la observación directa de alguien que luego intenta establecer una relación terapéutica con ellos. Alinear a las personas juntas, desnudas, para pesarlas y obligarlas a hacer ejercicios desnudas para asegurarse de que no ocultan cosas en su cuerpo”.
También señaló cómo este tipo de tratamiento es contraproducente y no aborda los problemas de salud mental. “El criterio es que no tendrás éxito en mejorar la salud de alguien si tu proceso implica despojarle de su dignidad y menospreciarlo por sus comportamientos y decisiones”, compartió Atchity.
Ganz afirmó que las áreas metropolitanas de Denver, Boulder y Fort Collins son un centro nacional para el tratamiento de trastornos de la alimentación pero que ninguna regulación estatal ha dirigido los planes de tratamiento. Si bien no hay centros de tratamiento hospitalario en el oeste de Colorado, EDF ofrece algunas opciones de telemedicina y recursos para aquellos que buscan atención.
“Denver está todavía con atraso en ese campo en comparación con otros problemas de salud conductual y aspectos de asistencia médica”, declaró Ganz. “Adicionando estas piezas de regulación, seremos capaces de llevar adelante a Colorado mediante el apoyo a pacientes de todo el país”.
Los trastornos de la alimentación como la anorexia, la bulimia y el trastorno de apetito desenfrenado, involucran hábitos de alimentación poco saludables y problemas de imagen corporal y afectan a alrededor del 10% de la población. De 2018 a 2022, las solicitudes de seguro médico por trastornos de la alimentación aumentaron a nivel nacional en un 65%, con el aumento más significativo entre personas de 14 a 18 años.
Alrededor del 60%-70% de los individuos con un trastorno de la alimentación informan que el acoso o intimidación contribuyó de alguna forma a su trastorno, compartió Ganz. Otro proyecto de ley aprobado en esta sesión legislativa, el HB24-1285, pretende prevenir el acoso en las escuelas públicas basado en el aspecto físico del estudiante.
“El acoso basado en la talla o peso corporal no estaba prohibido por la ley de Colorado. Se ha añadido a la lista de clases protegidas, de modo que, si un niño es acosado por su talla, altura o algo por el estilo, pasará por los mismos procesos disciplinarios y requisitos de denuncia que otras formas de acoso”, dijo.
Investigaciones han demostrado una fuerte asociación entre los trastornos de la alimentación y un mayor riesgo de comportamiento suicida.
Un esfuerzo legislativo aprobado en 2023 creó la Oficina de Prevención de Trastornos de la Alimentación dentro del Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado (CDPHE por sus siglas en inglés) para agregar fondos para la investigación de trastornos de la alimentación y colaborar con la Oficina de Prevención del Suicidio de CDPHE sincronizando esfuerzos para abordar los trastornos de la alimentación, promover la difusión pública y crear conciencia sobre prevención y atención.
“Esencialmente, los trastornos de la alimentación prosperan en la vergüenza, el silencio y el secreto. La gente tiene miedo de admitir que padece un trastorno de la alimentación y de buscar tratamiento. Tienen miedo de hablar de ello con sus seres queridos o de abordar el tema si creen que un ser querido lo está padeciendo”. Ganz continuó. “Durante la pandemia de COVID, la gente luchaba contra el aislamiento, por lo que encontrar un sentido de comunidad y hablar con otras personas que lo entienden puede ser un gran componente curativo para las personas”.
Para finalizar, Ganz sugirió que examinemos cómo hablamos de la comida y el cuerpo. “Culturalmente, especialmente en Colorado, a la gente le gusta hablar de estar en forma y comer saludable o seguir ciertas dietas y la eliminación de ciertos grupos de alimentos, y ese tipo de lenguaje puede afirmar comportamientos para las personas con trastornos de la alimentación”.
Atchity habló de la aprobación de la ley SB 24-117, “Este proyecto de ley en particular se siente como un gran logro. Colorado actualmente es bastante único en la nación al abordar asuntos sobre la atención de los trastornos de la alimentación”.
