Foto por Felipe Perez

Poema al Maestro

Hoy no lavé los pies a nadie,

Pero amarré cordones

No multipliqué los panes

Pero agrupamos por decenas

No acudí al sanedrin

Pero si a una reunión de maestros

No leí las escrituras

Solo un libro con moraleja

No curé a nadie,

Solo puse banditas de colores

No caminé sobre el agua

Solo embarré mis zapatos en una caminata

No aguanté escupitajos ni maldiciones

Solo hablé con padres molestos

No llené las redes,

Solo mis bolsillos con fichitas de colores

En vez de lavar mis manos como Pilatos,

Mandé a lavar un par de sucias manos…

Pero siento que dejé el cuerpo, el alma

Enterré con el pie una semilla

En áridos campos

Entre absurdos y contradicciones

Entre la burocracia del fariseo

Fui un samaritano enseñándole a judios,

Un visitante lejano que pasa por profeta

Un pescador de números y letras

El maestro que tiró la primera piedra

Destellos del alma