Por Jeanne Souldern
Corresponsal de Sopris Sun
Traducción por Dolores Duarte
El pasado miércoles por la tarde, coloridos arcos de globos y una tradicional ceremonia de corte de listón, proporcionaron un alegre marco para la tan esperada gran apertura del nuevo restaurante de Carbondale, Jalisco Grill.
Para los propietarios, Armando y María Vidrio, nativos de Jalisco, México, éste es su tercer restaurante en el valle de Roaring Fork, junto con los de Basalt y Rifle.
El restaurante, especializado en auténtica cocina jalisciense, está situado en La Fontana Plaza, en el local de una esquina que antes ocupaba 450 Teppanyaki.
Los Vidrio contrajeron nupcias en el estado de Washington en 2007, donde también eran propietarios y manejaban un restaurante. Tras vender el negocio hace unos 12 años, llegaron a Roaring Fork y al valle del río Colorado.
En mayo de 2017, los Vidrio y un socio comercial pusieron en marcha Hacienda Jalisco en el centro de Basalt. Tras la venta de su parte, el restaurante cerró durante la pandemia. Sin embargo, su arrendador ofreció a los Vidrio la oportunidad de reactivar el negocio, lo que llevó a su reapertura en 2020. Además, se habían expandido con un restaurante en Rifle en octubre de 2019.
Como antiguos residentes de Glenwood Springs, la pareja ahora vive en Silt con su hija de 16 años y su hijo de 13 años, quienes continúan asistiendo a las escuelas de Glenwood Springs.
“Les gustan las escuelas de Glenwood- habían hecho amigos y allí se sentían como en casa”, explicó María.
“Cuando compramos una casa en Silt, los niños querían continuar en Glenwood para ir a la escuela, así que mi esposa los lleva todas las mañanas”, añade Armando.
El local de Carbondale es el más grande de los tres restaurantes y cuenta con una plantilla de unas 20 personas, entre empleados a tiempo parcial y completo.
Jalisco, el estado mexicano que bordea el océano Pacífico por el oeste, es ampliamente conocido como la cuna del tequila, y eso se refleja en el menú de bebidas, con tequilas de primera calidad para las margaritas y mojitos de la casa. También puede elegir el tradicional caballito de tequila con una rodaja de limón.
Armando calcula que, en un día ajetreado, utilizan entre 150 y 200 limones para jugo recién exprimido.
Jalisco es una experiencia gastronómica completa, con totopos, guacamole, salsa y tortillas de maíz y harina hechas en el lugar. María dice que sólo utilizan ingredientes frescos, nunca congelados o enlatados, para garantizar resultados más sabrosos.
Cada día hierven dos tandas de frijol para prepararlos refritos, mientras que el arroz se esponja delicadamente con tomates frescos, ajo y especias. Las carnes y verduras a la parrilla se marinan en jugos de cítricos y hierbas antes de cocinarse para que quede en su punto.
María tuvo un par de agradecimientos el día de la inauguración: A Tutty Frutti, la heladería de al lado, por proveer los arcos de globos festivos y a los miembros del personal del ayuntamiento de Carbondale que vinieron a comer para ofrecer su apoyo al negocio más nuevo de nuestra comunidad.
“Tenemos muchos amigos en Carbondale y estamos emocionados de estar aquí. Es un reto porque este restaurante es más grande que los otros dos, pero hemos aprendido mucho de esas experiencias. Estamos contentos de abrir”, dice María con una gran sonrisa, porque por fin llegó el día.
En el futuro, tienen previsto abrir a las 7 de la mañana y ofrecer un completo menú de desayunos, que incluirá burritos y tacos de desayuno, varios platillos de huevos, tostadas francesas, panqueques, avena y su versión del clásico desayuno mexicano, rebautizado Sopris Rancheros.
Jalisco Grill sirve comida en el lugar y también para llevar y está abierto de domingo a jueves de 11 am a 9 pm y los viernes y sábados de 11 am a 10 pm.
