Foto por Bianca Godina

Destellos del alma

I.

Vida y vivir

¿Cuándo empezar? ¿Llegar a otro lugar?

Tal vez no quieras quedarte.

Hubo un tiempo, donde el cielo latía,

con la esperanza de encontrar otro significado

pero cuando llego me fui,

¿para siempre?

En el cielo que aún late, sigue la esperanza

de reencontrar el significado,

aquello por lo que tal vez quieras quedarte por siempre. 

II.        

Regresar al principio, reconectar,

voltear hacia el sentir de tantos otros,

de un yo más complejo, de lo ajeno, de los otros.

Regresar al principio, reconectar,

voltear a la tierra primera, a la tierra de mi padre,

donde orgullosamente les pertenece a todos

y todos regresan a ella.

Regresar al principio, reconectar,

voltear a donde fuimos alguna vez tantos

los que nos fuimos.

Cada vez regresando a la tierra de las madres

que orgullosas se muestran con sus íntimos.

Regresar al principio, reconectar,

volver al futuro y permanecer con aliento

ante la extraña condición humana

que nos transporta a pasados amargos,

dejando escapar los presentes que solo son nuestros,

que nos pertenecen con sus complejidades,

con las emociones que permiten pausas, reflexiones.

III. 

Después de la vida, llegaron al retorno, rememoran sus inicios.

Ahora que han conocido al amor que no sabe porqué está ahí.

Al amor que no se entiende, que muchas veces habla consigo mismo 

y, de esa forma se siente escuchado. 

¿Cuándo comenzó el repentino sentimiento? 

(Tal vez no quieras quedarte), 

entre las apariencias de entendernos, entre las líneas borrosas de todo 

lo que no se dice, por el retorno al cielo que sigue latiendo.