Robo de ojos
Girasoles
porque el sol gira alrededor de ellos.
Ojos que además son fuego,
De día miel, de noche negros.
Podría agarrarte de una curva
Y arrancarte desde el tallo,
Y que tu llanto sea el agua del florero.

Pensé que los tenías azules
Te imaginé para poder dormirme,
Y me llegaron tus ojos
flotando en la cavidad del sueño.
Pensé que los tenías azules,
pero son aún más que eso:
una bandada, dentro de un par de aves.
Si como dice Shakespeare
que los ojos son la ventana del alma…
tienes el alma profunda,
mujer.
