Alan Kokish, foto de cortesia

Traducción por Dolores Duarte

El Sopris Sun está publicando respuestas a las preguntas formuladas a candidatos que se postulan para la Junta Escolar del Distrito Escolar de Roaring Fork (RFSD). La semana pasada, cubrimos el Distrito D, y la próxima semana vamos a concluir con los candidatos del Distrito C.

Betsy After y Alan Kokish son candidatos en el Distrito B, el cual consiste en las áreas al oeste del Highway 133 y 82 desde Carbondale a Glenwood Springs, incluyendo Ironbridge/West Bank y Four Mile.

Antecedentes y motivación:

He vivido y prosperado en el valle de Roaring Fork desde 1992. Soy padre, esposo, hijo y propietario de una pequeña empresa.

Muchos de mis valores se formaron a temprana edad. A los 3 años, nuestra familia adoptó a una joven afroamericana, mi hermana Karyn. En 1971, cargamos el Ford Falcon y un camper, mi padre con su barba poblada y mi madre con sus blusas vaporosas. Viajamos desde Pensilvania y nos instalamos en una pequeña ciudad del norte de California. 

Al crecer, era habitual que los chicos utilizaran insultos homófobos contra otros niños. Cuando tenía 7 años, mi padre me oyó llamar a otro chico “tú p***”. Me llevó aparte y me preguntó si sabía lo que significaba. No sé si lo sabía. Me lo explicó y me dijo: “Nuestro amigo Mark es gay, y eso es un insulto horrible. ¿Estaría bien que alguien llamara a tu hermana n****? La gente es diferente; nunca insultes o condenes a alguien porque es diferente a ti”. 

Esto se me quedó grabado para siempre. Hoy, mis padres viven en Carbondale y ondean orgullosos una bandera estadounidense con una bandera arco iris debajo. Toda mi vida me han educado en la diversidad, la inclusión y la aceptación como valores fundamentales. 

Me interesé por primera vez en postularme a este puesto debido a mis objeciones al plan de estudios de educación sexual LGBTQ recientemente adoptado por el distrito. El plan de estudios pretende ser un faro para la diversidad y la inclusión, pero no da bien en el clavo. No es ni diverso ni inclusivo. Es la idea de un grupo sobre el género, cómo enseñarlo y cuándo, a una edad muy temprana. Gran parte del material es controvertido. De ser elegido, trabajaré para adoptar un plan de estudios más inclusivo y apropiado a la edad para TODA nuestra comunidad.  

Visión y prioridades educativas: 

Necesitamos cerrar la brecha entre los estudiantes de habla inglesa y los de habla hispana. Me apoyaría mucho en personas dentro de esa comunidad, como Alex Sánchez y Jazmín Ramírez, buscando el consejo de quienes saben más que yo sobre este tema.

También, aumentar las oportunidades de matrícula simultánea para nuestros estudiantes de high school y hacer hincapié en la formación profesional y la educación empresarial.

Debemos esforzarnos para que el aprendizaje sea divertido. Aunque los resultados de los exámenes son una medida importante, es igualmente importante que tu hijo vuelva a casa emocionado: “Mamá, papá, ¿adivina qué aprendí hoy?”. El afán por aprender y el compromiso conducirán a mejores resultados en los exámenes. 

Presupuesto y responsabilidad fiscal:

Mi pequeña empresa ha crecido cada año desde 2005, sobre todo fue así en épocas de dificultades financieras. Obviamente, soy responsable desde el punto de vista financiero. Nuestro distrito escolar no es ni pequeño ni un negocio, y las finanzas del distrito no son probablemente donde yo haría mis mayores contribuciones.

Participación y comunicación con la comunidad:

Con demasiada frecuencia, las personas no participan hasta que se enfadan. ¿Podemos incentivar la participación de los padres desde el principio? Con demasiada frecuencia oímos hablar al mismo grupo de personas. Las asambleas trimestrales serían un foro valioso para que los padres y el profesorado expresaran sus preocupaciones y sensibilizaran sobre cuestiones importantes.

Deberíamos anunciar los temas, el orden del día y las propuestas de adopción de planes de estudios al menos dos semanas antes de las reuniones del consejo escolar, en lugar de 72 horas, como lo hace la política actual. 

Equidad e inclusión:

Defiendo la inclusión, la diversidad y la aceptación de toda nuestra comunidad. Últimamente, no son los grupos tradicionalmente considerados marginados los que están siendo aislados, sino una franja más amplia de nuestra comunidad. No debemos acoger a un miembro de nuestra comunidad y rechazar a otro. La diversidad, la inclusión y la tolerancia deben abarcar a toda nuestra comunidad. Estos términos han sido apropiados y tergiversados; ¡no pertenecen a un solo grupo!

Nuestro sistema educativo fue desarrollado por angloparlantes para angloparlantes. Tenemos que considerar el sistema en su conjunto y cambiar ciertos paradigmas desde una edad temprana. Francamente, no son las ideas de los angloparlantes las que resolverán este problema. El actual consejo escolar lo ha convertido en una prioridad, y espero contribuir en lo que pueda, pero sinceramente, mi mayor contribución será el ceder poder a líderes latinos. 

Responsabilidad, evaluación y vivienda del superintendente:

El éxito del superintendente debe medirse por los resultados de las pruebas académicas y el crecimiento. Una métrica igualmente importante que a menudo se pasa por alto es el entusiasmo de nuestros estudiantes hacia el aprendizaje y la felicidad en general. Una sociedad educada es aquella que continúa creciendo y aprendiendo durante toda la vida. Este valor se inculca a una edad temprana. El retraso en el aprendizaje no es necesariamente trágico; renunciar a aprender sí lo es. Por muy importantes que sean las habilidades académicas básicas, hacer que el aprendizaje sea divertido es igualmente importante porque conduce al aprendizaje permanente.

Apoyo la recomendación del comité de construir una casa modesta en una propiedad del distrito donde podamos alojar al superintendente con un alquiler razonable. Es crucial cambiar la política que restringe a los empleados alojados en el distrito la posibilidad de invertir en bienes inmuebles. No es razonable limitar a nuestros empleados de esta manera.