Recuerdo cuando el Sol del Valle era apenas una idea. Antes de ser compañeros de trabajo, Raleigh Burleigh ya era un gran amigo. Habíamos quedado en vernos en Spring Gulch para practicar el esquí nórdico a principios del año 2021.
Después de una pandemia dura y aislada, anhelaba poder conectar con amigos al aire libre. Mientras nos deslizabamos por las vías de nieve, Raleigh me contó sobre un proyecto que pensaba iniciar; un periodico en español. Me lo describió como una revista artística, o algo por el estilo. Algo que no solo sirviera para informar, sino también tuviera esa esencial de la cultura latina.
Meses después, me invitaron a ser un miembro de la junta y comencé a escribir mi columna, Al No Artista, sobre la creatividad y el arte. Me gustaba poder filosofar sobre lo que creía y poder desarrollar esas teorías. El arte y las letras siempre han sido dos de mis más grandes amores, y me daba mucha alegría poder combinar ambas.
Después de un tiempo, Crystal Mariscal como la gran comunicadora y organizadora que es, ocupó el puesto como la primera editora de el Sol del Valle. Lentamente en el transcurso de los meses, fui conociendo a los demás columnistas y reconociendo que cada uno de ellos tenía una historia increíble y tanto que aportar a su comunidad.
Recuerdo que una de esas primeras columnas fue la de Judith Alvarez-Quiroz, Desde la Clínica. Judith, es una de las personas más altruistas que conozco, siempre comparte información sobre cómo mejorar la salud y encima de todo, el trabajo que hace con SANA. A través de esa primera columna aprendí que Judith era una asistente medico en Mexico y que también tuvo una columna publicada en The New York Times, compartiendo la pérdida de su marido durante la pandemia.
Y así como Judith, muchos otros columnistas llegaron a compartir sus historias personales y expandir la labor de su trabajo para poder comunicarlo con la comunidad hispanohablante a través de el Sol del Valle.
Después de varios meses, a mediados del 2022, Crystal renunció a su puesto, y como Bambi en hielo, un poco insegura de lo que hacía, acepté el puesto como editora. Durante este año y medio he visto la expansión y la necesidad de lo que un día Raleigh soñó.
Se formó una asociación con 7 socios de medios de comunicación que recorren desde Aspen hasta Glenwood Springs que incluye a Aspen Daily News, Aspen Public Radio, Aspen Journalism, Aspen Times, KDNK, Post Independent, y La TriColor. También hemos colaborado con otros medios de comunicación ajenos a nuestra asociación, como Chalkbeat, The Colorado Sun y KGNU.
El Sol del Valle recibió una subvención de Colorado Media Project que ayudó no sólo a crear un puesto de editora de tiempo completo, sino que también nos permitió disponer de los fondos necesarios para contratar a freelancers latinos. Tenemos un equipo de aproximadamente 10 columnistas, dos traductores, una ilustradora, un fotógrafo y una becaria.
Nuestros columnistas son un equipo de profesionales que proveen información a su comunidad con temas que entablan desde la cultura y las artes, la inmigración y la experiencia del inmigrante, la aplicación de la ley y los derechos cívicos. Sostenibilidad, acción, impacto y preservación del medio ambiente. Información sobre la salud física y mental, así como servicios de inseguridad alimentaria.
Nuestros columnistas son personas que han vivido en esta comunidad, son personas que tienen pensamientos críticos del mundo que les rodea y tienen mucho que decir. Los he visto desarrollarse como personas que no estaban seguras de su contribución como columnistas a personas inspiradas y dispuestas a sumergirse en una historia para informar sobre su propia comunidad.
Una de nuestras traductoras, Jacqueline Castor, es ahora también nuestra ilustradora, después de que muy tímidamente presentará un dibujo para nuestra edición de año nuevo en el 2023. La he visto mejorar como traductora después de que su talento como artista también se reconociera y destacara.
Triny Rochin, columnista de Volver a lo Esencial, pasó por varios temas hasta que decidió que quería enfocarse en la evolución del “sueño americano” y resaltar los valores familiares. Después de escribir su primera columna sobre este tema, se le han acercado empresas familiares latinas que quieren aparecer en su columna. Hace unos meses me envió un mensaje y me dijo que estaba conociendo a miembros de la comunidad con los que nunca había hablado a pesar de llevar más de 20 años viviendo en el valle.
Jackie Ramírez es nuestra becaria de COLab, escribió su primera historia en español y la compartió con orgullo en sus redes sociales porque su historia apareció en la portada. Ahora, se encarga de compartir las historias en las redes sociales y también comparte el Chisme del Pueblo en video.
Hay muchos más ejemplos como estos, pudiera hablar de cada uno de los miembros de este equipo y “echarles flores” como luego dicen. Hablo de nuestros contribuyentes porque ellos también son la comunidad que lee y comparte el periódico. El Sol del Valle es un lugar donde la comunidad puede elevarse y destacarse al mismo tiempo que informarse. Es un ejemplo de colaboración entre varios medios de noticias en beneficio y para la salud de una comunidad que ha estado muy desinformada a través de los medios impresos en nuestra región.
Personas que pensaban que sus historias no merecían ser contadas ven ahora su nombre y su foto en el periódico. Escritores y creadores cuyos pensamientos y trabajos habían quedado sin expresar, están ahora marcando la diferencia.
Soy la fan número uno de los contribuyentes que no solo me aceptaron como su editora, sino que también confiaron en mí, ha sido mi gran felicidad trabajar con todos ellos así que les doy las gracias. A principios de este mes entregué mi carta de renuncia a la junta, continuaré colaborando con el Sol del Valle como lo hice en su inicio, como columnista de arte y creatividad. Espero que el Sol del Valle continúe creciendo bajo la guía de alguien que vea la magia de lo que es este periódico y esta comunidad. ¡Feliz año nuevo!
