Francisco “Paco” Nevarez-Burgueño con bailarines del Aspen Santa Fe Ballet Folklórico. Foto de cortesía

“Tal vez llegan tímidos a la primera clase y lloran. Pero después de unos años conmigo, dales el micrófono”, contó Francisco “Paco” Nevarez-Burgueño a The Sopris Sun. “Puede haber 3,000 o cinco personas enfrente, y no les da miedo. Tienen la autoestima por los cielos”. El orgullo que siente por sus estudiantes es inquebrantable.

Cuando Nevarez-Burgueño habla de su carrera, su pasión es tan palpable que casi se pueden escuchar los pasos de zapatos negros brillantes y el susurro de telas bordadas moviéndose tras bambalinas, mientras los bailarines de Folklórico salen al escenario en El Cascanueces del Aspen Santa Fe Ballet (ASFB), el único Cascanueces en el mundo que incorpora danza tradicional mexicana.

Durante 23 años, Nevarez-Burgueño transformó la vida de innumerables estudiantes en el Valle a través del programa Folklórico de ASFB. Ayudó a los jóvenes participantes a abrazar su cultura, su ambición y su creatividad, tal como él lo aprendió de niño, inspirado profundamente por su maestra de danza, Leonor Avalos Zaragoza, en Chihuahua. “Ella era excelente y apasionada”, dijo. “Era exigente… Era dura… Ella fue quien me transmitió todo este conocimiento sobre el folklórico, sobre los bailes que amo”.

El Valle de Roaring Fork ya no es el mismo que cuando Nevarez-Burgueño llegó, y él mismo ha sido parte de ese cambio. Basta con pensar en la celebración anual del Día de los Muertos en Carbondale, cuando la comunidad se reúne bajo el cielo oscuro para admirar el espectáculo de los bailarines de Folklórico y recordar a sus seres queridos. El Día de los Muertos mezcla tradiciones ancestrales aztecas, toltecas y nahuas, basadas en la idea de que la muerte no es el fin, sino el comienzo de una nueva etapa. A nivel local, es un momento en que las diferencias culturales se desvanecen.

“Cuando llegué, vi la necesidad que tenían estos niños de desarrollar sus talentos”, explicó Nevarez-Burgueño. “Quiero decir que había demasiada segregación”. Veintitrés años después, describe el Día de los Muertos como un crisol cultural. “Ya no son solo los latinos en la calle. Son anglos y latinos juntos. Creo que es la única festividad en el pueblo donde todos se unen”.

Si bien la conexión con su comunidad es valiosa para sus estudiantes, Nevarez-Burgueño también considera vital que comprendan el mundo más allá de su entorno. El programa de Folklórico ofrece oportunidades únicas de viajar internacionalmente, permitiendo a los jóvenes presentarse en escenarios de todo el mundo. Pero su motivación no es solo compartir arte, sino también que experimenten la belleza de otras culturas y vean de primera mano la pobreza que existe. Para él, esto es esencial para que los jóvenes crezcan como adultos empáticos y conscientes.

“Uno de los chicos me dijo, ‘Aquí en Carbondale, Paco, vamos al 7-Eleven y escogemos lo que queramos, diferentes papitas, distintos refrescos. Allá, nada… No hay gasolina; la gente va caminando por la carretera, como de aquí a Glenwood’”. Continuó: “Te hace sentir tan afortunado… Con 16 años se dio cuenta, ‘Dios, tenemos todo aquí en Estados Unidos. Mis padres trabajaron tanto para que yo tuviera esto’”.

El programa de Folklórico ha sido un recurso gratuito y vital en el Valle, esencial para su comunidad creativa y culturalmente diversa. Por eso, con gran tristeza, es muy probable que el programa llegue a su fin con el retiro de Nevarez-Burgueño a finales de este año. El director veterano tomó la difícil decisión para poder regresar a México y cuidar de su madre. Aunque muchos han propuesto encontrar a un nuevo director, él afirma que solo sus propios alumnos estarían capacitados para liderar, pero desea que ellos asistan a la universidad y persigan futuros brillantes.

Además, el programa ha enfrentado importantes retos financieros, incluyendo la pérdida de fondos esenciales del National Endowment for the Arts. “Ahora, con la administración que tenemos en este país, [se ha vuelto] tan difícil”, afirmó Nevarez-Burgueño. “No quiero hablar de política, pero esa es la realidad”. Añadió: “Para nosotros los latinos, ha sido duro”.

Aunque el futuro del programa local es incierto, la sede en Santa Fe del programa de Folklórico de ASFB, inspirada por el liderazgo de Nevarez-Burgueño, continúa prosperando, según un comunicado de prensa de ASFB.

Al finalizar la entrevista, fue evidente que esos familiares pasos de zapateado y el susurro de las faldas pronto dejarán de escucharse en el Valle. Pero tal vez la pérdida más grande sea la que sentirán sus estudiantes.

Cuando se le preguntó: “¿Qué es lo que más te gustaría que tus estudiantes recordaran de ti?” bajó la mirada hacia sus manos y luego la levantó de nuevo, con lágrimas silenciosas en los ojos. “Quiero que me recuerden como una buena persona, para ellos”, dijo con la voz entrecortada. “Como yo recuerdo a mi maestra”.