Traducción por Dolores Duarte
“Es bueno saber que la gente de aquí tiene un refugio al que acudir. Ya veremos qué nos depara la siguiente etapa, pero nos da algo más de tiempo”, declaró el 30 de enero Colin Laird, administrador de Carbondale.
En más de una manera, Laird ha estado al frente de la respuesta de Carbondale a la reciente afluencia de más de 100 recién llegados, en su mayoría procedentes de Venezuela y sin permiso de trabajo. Como director ejecutivo del Third Street Center, Laird se vio obligado a desempeñar el papel de coordinador de gestión de emergencias mientras la población local se movilizaba para proporcionar ayuda básica a al menos 70 personas que, según se descubrió, acampaban en autos bajo un puente a la entrada de la ciudad.
Tal y como se resume en un informe a otros administradores municipales, Laird ve la clara necesidad de una respuesta más regional para ayudar a la creciente población sin vivienda del valle. Aunque la situación actual la lleva al extremo, la necesidad ya existía y seguirá existiendo; incluso para residentes de toda la vida el costo de los alquileres no son accesibles.
Aunque el Third Street Center estaba destinado a servir como refugio de emergencia a corto plazo, la ciudad tardó más de 70 días en encontrar una alternativa. Incluso entonces, la Iglesia Metodista Unida de la Comunidad de Carbondale fue la única opción que surgió, con espacio para sólo 20 personas, y la ciudad tuvo que dividir su sala municipal de reuniones por la mitad para acomodar a otras 20.
El reto no es exclusivo de Carbondale. Incluso Denver, con muchos más recursos para alojamiento transitorio, llegó a un punto de desesperación a principios de enero, con más de 4,400 inmigrantes alojados temporalmente en hoteles y cientos más llegando a diario.
Aunque los venezolanos que llegaron a Estados Unidos antes de agosto de 2023 cumplen los requisitos para obtener el Estatus de Protección Temporal y un permiso de trabajo, es un proceso que lleva meses en el mejor de los casos, si no más de un año.
La organización de consultorías legales para presentar la documentación necesaria y poner en marcha el proceso es una pieza crucial para ayudar a los venezolanos que están ansiosos por trabajar, a ser autosuficientes. A principios de enero, Voces Unidas reunió a nueve abogados y otros voluntarios que completaron con éxito las solicitudes de 16 personas. Se está planeando una segunda consultoría para febrero. Es un rol con el que la organización sin fines de lucro se siente más a gusto, después de haber sacado a la luz la crisis y haber ayudado a gestionar la respuesta.
Voces Unidas gastó casi $80,000 dólares en asistencia directa y labor de defensa, dijo el presidente y CEO Alex Sánchez a The Sopris Sun. Un fondo de emergencia, ahora cerrado, recibió $35,600 dólares en donaciones de particulares y empresas. Este dinero se destinó a tarjetas de regalo de City Market, tarjetas Visa para ayudar a la gente con hoteles y transporte cuando el refugio estaba lleno, comidas calientes cuando no se apuntaron voluntarios, reembolsos a otras organizaciones sin fines de lucro, costos de viviendas de transición, costos de consultorías legales, intérpretes y otros servicios profesionales.
Desde entonces, la ciudad de Carbondale ha recibido $223,880 dólares del Departamento de Asuntos Locales del estado para ayudar con los servicios de refugio y custodia, seguridad, gestión de casos y otras necesidades. La Aspen Community Foundation también ha creado un fondo para la ciudad que ha recaudado algo más de $12,000 dólares y que aún no se ha utilizado. Según se informó a The Sopris Sun, parte de este financiamiento podría destinarse a organizar una respuesta regional.
La ciudad de Carbondale ha manifestado claramente su intención de empezar a reducir su respuesta a fines de marzo. Ya se está ofreciendo transporte a las personas que decidan marcharse. Sin embargo, cuando el clima mejore y haya más trabajos disponibles, es inevitable que otros llegarán en busca de trabajo.

¿Por qué están aquí?
¿Qué dinámica ha impulsado a los venezolanos a abandonar su país de origen, arriesgando sus vidas al cruzar múltiples fronteras, a menudo a pie y sin recursos?
Más de 7.7 millones de personas han huido de Venezuela debido a una crisis económica atribuida al gobierno de Hugo Chávez (sucedido por Nicolás Maduro) y agravada por las sanciones extranjeras. En 2022, el país registró una tasa de inflación del 234%.
¿Cómo puede ayudar la gente?
Desde el 8 de enero, se ofrecen comidas de lunes a viernes por la tarde en Crystal River Elementary School. Sin embargo, todos los desayunos y comidas de fin de semana están siendo cubiertos por voluntarios. Para ayudar, póngase en contacto con newcomersresponse@carbondaleco.net
Age-Friendly Carbondale está alquilando una unidad de almacenamiento, adquirida por primera vez en noviembre con la ayuda de Two Rivers Unitarian Universalist y la Congregación Judía de Aspen. Sopris Self Storage ha proporcionado los dos primeros meses a un precio muy reducido. Niki Delson como voluntaria, está publicando actualizaciones y solicitudes en la página de Facebook de Carbondale. Age-Friendly Carbondale tiene la intención de mantener la unidad hasta fines de marzo. Después, intentarán almacenar artículos de calidad en sótanos y garajes por si vuelve a surgir la necesidad.
