Jamie Werner recibió la llamada de Scott Fitzwilliams, supervisor del Bosque Nacional White River (WRNF por sus siglas en inglés) el domingo previo al Día del presidente en febrero, para informarle que se encontraba entre los recientes empleados del Servicio Forestal despedidos “por razones basadas en el rendimiento” bajó la reducción de personal del gobierno federal de la administración Trump.
No fue una gran sorpresa.
De los 15 trabajadores de WRNF que recibieron la misma llamada -una directiva dada a Fitzwilliams, quien pronto renunciaría, por parte de los recién instalados funcionarios de Trump en Washington, D.C.-, el suyo era el único trabajo de oficina.
El resto eran trabajadores “de campo”, tales como especialistas en recreación, gestores de recursos naturales, biólogos e hidrólogos que están sobre el terreno gestionando el bosque nacional más visitado de Estados Unidos.
“No puedo dejar de subrayar la importancia de los trabajadores de campo que gestionan estos terrenos públicos día tras día”, declaró Werner.
La semana pasada, los manifestantes se concentraron frente a la oficina del supervisor de WRNF en Glenwood Springs para expresar muchos de los mismos puntos.
Estas personas representan el futuro del Servicio Forestal, e independientemente de cómo se resuelva esto, me resulta difícil imaginar un futuro en el que haya incentivos para que la gente se convierta en funcionarios”, dijo Werner, quien no asistió a la manifestación.
La residente de Glenwood Springs estaba en su primer año en la Oficina del Supervisor Forestal local, donde trabajaba como especialista en gestión de programas, coordinando proyectos recreativos y de infraestructura de alta prioridad.
Entre ellos, el recientemente designado Monumento Nacional Camp Hale-Continental Divide y la supervisión del proceso de Declaración de Impacto Ambiental para desarrollar un plan de gestión recreativa en el lago Sweetwater, al noreste del condado de Garfield.
Antes de incorporarse el año pasado al Servicio Forestal de los Estados Unidos (USFS por sus siglas en inglés), Werner trabajó para la Fundación Forestal Nacional, organización sin fines de lucro, en proyectos como la restauración de la zona recreativa de Hanging Lake tras el devastador incendio de Grizzly Creek en 2020 y la posterior inundación de la cicatriz de quema el verano siguiente.
Recientemente fue galardonada con el Premio Forestal de la Región 2 por su trabajo.
Aunque sigue existiendo la posibilidad de que sea reincorporada a medida que se evalúen los recortes de personal, Werner se ha manifestado a favor de retener a los trabajadores críticos que gestionan las tierras que son importantes para el bienestar del valle de Roaring Fork y otras partes del WRNF, tanto recreativa como económicamente.
El 4 de marzo, fue invitada por el senador demócrata de Colorado Michael Bennet a compartir su historia durante una rueda de prensa del Caucus Demócrata en Washington.
La suya es una de las muchas historias que comparten los ahora antiguos empleados del Servicio Forestal -entre ellos más de 100 en Colorado y unos 3,400 a nivel nacional- sobre el trabajo que sentían que desempeñaban con esmero.
Además, tanto Fitzwilliams como la supervisora adjunta Heather Noel optaron por la oferta de renuncia diferida ofrecida a los trabajadores federales por la administración Trump.
Eso preocupa aún más a Werner, quien dijo que la pérdida de liderazgo veterano, junto con los trabajadores prominentes, exprime a la agencia desde ambos extremos.
Le preocupa que los impactos puedan sentirse en todos los ámbitos, desde la forma en que se gestionan las instalaciones recreativas y los recursos naturales en WRNF, hasta la mitigación y respuesta a los incendios forestales.
Entre los empleados a prueba despedidos solo en Colorado, 67 estaban capacitados para participar en operaciones de extinción de incendios, especialmente con el combate inicial antes de que puedan llegar los recursos federales externos, dijo Werner.
Los funcionarios de Trump sostienen que los puestos de seguridad pública, incluidos los bomberos, no estaban entre los recortes.
“Los puestos de combate de incendios forestales se consideran puestos de seguridad pública”, dijo la Oficina de Prensa del U.S. Department of Agriculture (USDA) en una respuesta escrita a varias preguntas planteadas por The Sopris Sun a la Oficina del Supervisor local sobre cómo los recortes podrían afectar la capacidad de extinción de incendios y otras operaciones de WRNF.
Esas preguntas fueron remitidas a la oficina de prensa de Washington.
“El USDA ha estado trabajando activamente con OPM [U.S. Office of Personnel Management] en sus posiciones de combate a incendios forestales”, decía el comunicado. “Proteger a las personas y comunidades a las que servimos, así como las infraestructuras, empresas y recursos de los que dependen para crecer y prosperar, sigue siendo una prioridad absoluta para el USDA y el Servicio Forestal. Estamos increíblemente orgullosos de nuestros bomberos, y nos aseguraremos de que tengan la formación, las herramientas y los recursos que necesitan para trabajar junto a nuestros socios estatales y locales, así como los propietarios privados, para continuar el trabajo para proteger vidas y medios de subsistencia”.
Al mismo tiempo, “La secretaria (Brooke) Rollins apoya plenamente la directiva del presidente de mejorar el gobierno, eliminar ineficiencias y fortalecer los numerosos servicios del USDA al pueblo estadounidense”, indicaba el informe.
También citó el financiamiento temporal de la Ley de Reducción de la Inflación bajo la administración Biden como una de las razones para la liberación de 2,000 “empleados a prueba, no combatientes” cuya retención no fue apoyada por el financiamiento a largo plazo.
El congresista republicano del Tercer Distrito Jeff Hurd,de Grand Junction -quien fue elegido el pasado noviembre para sustituir a la ex congresista Lauren Boebert después de que ésta se trasladara al Cuarto Distrito del Congreso de Colorado y fuera posteriormente elegida allí- abordó la reducción de la plantilla federal durante una reunión telefónica con los electores el 11 de marzo.
Hurd dijo que comparte las preocupaciones de los electores sobre la forma en que los recortes han afectado a los administradores de tierras sobre el terreno.
“Apoyo los esfuerzos por encontrar eficiencias”, dijo. “Sólo debemos asegurarnos de que se hace en los lugares adecuados. No son los administradores de tierras sobre el terreno en el oeste y el sur de Colorado los que deben ser recortados. Los burócratas de Washington deberían ser quienes sufran los recortes”.
Esa preocupación se extiende a los posibles impactos en las capacidades de lucha contra incendios, dijo Hurd. “Aunque tengo entendido que no se han recortado bomberos, sí se ha recortado parte del personal de apoyo”, dijo. “Esto me preocupa. Tenemos seis bosques nacionales aquí en el Tercer Distrito, y especialmente con el invierno seco que estamos teniendo, es absolutamente crítico tener esos recursos en su lugar”.
Hurd dijo que ha pedido formalmente a la Casa Blanca que tenga en cuenta sus preocupaciones y las de los electores de Colorado cuando se reevalúen los recortes de personal.
También está copatrocinando la legislación para garantizar que los trabajadores a prueba que fueron despedidos y son reincorporados no pierdan su antigüedad.
Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle
