El mes pasado, The Sopris Sun perdió a una exintegrante de su junta directiva y a una firme creyente en la importancia del periodismo local.

Linda Criswell dedicó su valioso tiempo, energía y apoyo a The Sopris Sun porque entendía que una comunidad fuerte necesita una fuente confiable de noticias locales. Nunca dudó en hacernos saber cuando nos equivocábamos, y con la misma rapidez nos felicitaba por un trabajo bien hecho. Todos en The Sopris Sun nos entristecimos profundamente al enterarnos de su fallecimiento y nos conmovió saber que también había decidido incluir a The Sopris Sun en su testamento.

El impacto de Linda en The Sopris Sun fue más allá de su propio servicio y generosidad. Fue gracias a su relación con Mary Lilly que The Sopris Sun recibió el mayor legado testamentario de su historia en 2016.

Donaciones como las de Linda y Mary significan mucho más que la cantidad escrita en un cheque. Son una expresión de confianza. Nos dicen que el trabajo que hacemos importa y que esta organización merece mantenerse para que las futuras generaciones continúen teniendo acceso a un periodismo gratuito, independiente y centrado en la comunidad. También son un recordatorio de que las relaciones que se construyen a través de esta organización pueden seguir generando un impacto mucho después de que alguien haya concluido su servicio como voluntario.

Para una pequeña sala de redacción sin fines de lucro como la nuestra, los legados testamentarios tienen un significado especial. Nos brindan un margen de estabilidad en tiempos difíciles, nos ayudan a retener personal talentoso y hacen posible el periodismo que, por su naturaleza, no genera ingresos.

El legado de Linda llega en un momento especialmente importante para nosotros. Al igual que muchas salas de redacción en todo el país, enfrentamos importantes desafíos financieros en el contexto económico actual. Los negocios locales y las organizaciones sin fines de lucro también enfrentan el aumento de costos, y nuestros ingresos por publicidad han disminuido aproximadamente un 20 % en los últimos seis meses.

Estas presiones han sido particularmente difíciles para Sol del Valle, nuestro periódico en español. Como uno de los pocos periódicos comunitarios sin fines de lucro en español que existen en el país, sirve a una comunidad profundamente afectada por el recrudecimiento de las medidas migratorias.

El miedo y la incertidumbre se han extendido por toda la comunidad. Las familias y los negocios han tenido que replantear sus prioridades sobre cómo gastan su dinero. Muchas personas también están pensando cuidadosamente en qué tan visibles desean ser públicamente, independientemente de su estatus migratorio. Estas circunstancias han afectado directamente la publicidad y los patrocinios de Sol del Valle.

Sin embargo, la necesidad de Sol del Valle no ha disminuido. En muchos sentidos, se ha vuelto aún más importante para toda nuestra comunidad. Fue creado porque todas las personas de nuestra comunidad merecen tener una voz y acceso a información local confiable en un idioma que comprendan. Se ha convertido en un recurso esencial para nuestros vecinos, compañeros de trabajo y amigos hispanohablantes.

Seguimos comprometidos con Sol del Valle y con nuestra sala de redacción juvenil, The Sopris Stars. Al mismo tiempo, estamos analizando cuidadosamente cómo hacer que cada una de nuestras publicaciones sea financieramente sostenible a largo plazo.

Creemos que un periódico impreso cumple una función pública fundamental. Contribuye a mantener una comunidad sana, informada y conectada, al tiempo que apoya a los negocios locales y a la economía regional. En una época marcada por el contenido generado por inteligencia artificial, también ofrece a los lectores la tranquilidad de saber de dónde proviene su información, quién la reportó y quién responde por su veracidad.

Cada año, The Sopris Sun necesita generar aproximadamente 850,000 dólares mediante publicidad, patrocinios, subvenciones y donaciones individuales para mantener este trabajo en marcha. Actualmente proyectamos un déficit cercano a los 250,000 dólares este año debido a las presiones financieras descritas anteriormente.

Cada forma de apoyo cuenta. Una donación única cuenta. Convertirse en un SunScriber con una aportación mensual cuenta. La publicidad o el patrocinio de un negocio local cuenta. Una subvención cuenta. Y un legado testamentario puede extender el compromiso de una persona con la comunidad mucho más allá de su vida.

Una donación hoy puede respaldar el trabajo inmediato de nuestras salas de redacción, mientras que incluir a The Sopris Sun en un testamento o plan patrimonial puede ayudar a garantizar que el periodismo local independiente siga formando parte de esta comunidad durante las generaciones venideras. Será un honor conversar con cualquier persona interesada en conocer más sobre esta posibilidad.

Linda creyó en The Sopris Sun durante toda su vida. Con su último regalo, se aseguró de que esa convicción perdurara.

Estamos profundamente agradecidos por el servicio, la generosidad y la confianza que Linda depositó en esta organización. Su legado ayudará a sostener el trabajo que tanto le apasionaba y fortalecerá a The Sopris Sun en un momento desafiante para nuestra organización.

Hoy, las noticias locales son verdaderamente un regalo que nos hacemos unos a otros como comunidad. Y, en ocasiones, ese regalo también se convierte en parte de nuestro legado.

Gracias, Linda.