Traducción por Dolores Duarte
“Ser gay no es una elección” es un mantra, un tambor al son del cual he bailado desde que tomé la mejor decisión de mi vida: dejar de ocultar todo mi ser. No fue una decisión fácil de tomar en aquel momento, ya que durante los primeros 23 años de mi vida me habían condicionado a que ser gay no era bueno.
Ahora que escribo esto, tengo 33 años, y me parece una buena oportunidad para reflexionar sobre el hecho de que estos últimos 10 años han sido los mejores de mi vida. Eso no quiere decir que no hayan sido difíciles. Me han llamado “maricón” personas que eran mis amigos y otras que ni siquiera conozco fuera de nuestra casa de Glenwood Springs, donde ondeamos con dignidad la bandera del Orgullo.
La realidad es que todos estamos condicionados a tener prejuicios. Sin embargo, sé que tenemos la capacidad de aprender a aceptar y afirmar en los demás lo que no se puede cambiar. Hice mi primera amiga transexual en la universidad y, durante más tiempo del que me gustaría admitir, no me resultó natural dirigirme a ella por sus pronombres adecuados. Hoy, nos seguimos de cerca en la distancia y me alegra poder decir que no vive en silencio, sino orgullosa de ser la hermosa mujer que es. Siempre le estaré agradecida por haberme hecho darme cuenta de que ambos tenemos una cualidad dentro de nosotros que nunca podría ser sofocada en un campamento cristiano, ni a través del auto-ridículo. Somos quienes somos y eso es hermoso e inmutable.
La cuestión es que ninguno de nosotros es perfecto y todos estamos aprendiendo. Y, está bien aprender de la gente que es más joven – yo ciertamente lo hago. Sólo podemos esforzarnos al máximo, y rendir cuentas cuando ofendemos. Algunos pueden llamarlo “susceptibilidad”, otros “decencia común”.
En todo el país, la comunidad LGBTQ se siente condenada al ostracismo por los legisladores. Incluso aquí en casa, donde nuestra congresista, Lauren Boebert, se burló del mes del Orgullo el 1 de junio con un Tweet: “¡Estoy ORGULLOSA de ser estadounidense!”.
En el valle, la ciudad de Carbondale parece haber abierto el camino a la afirmación de sus electores LGBTQ, con una marcha del orgullo anual que coincide con la Family Block Party, convirtiendo todo el centro de la ciudad en un espacio seguro para todas las edades -incluidos aquellos que apenas empiezan a darse cuenta de su identidad y orientación sexual. Sin este tipo de apoyo, ciertamente por el momento, tendremos a decenas de niños cuestionándose si los sentimientos que no pueden evitar son “normales”, lo que dará lugar a un aislamiento que puede acarrear las peores consecuencias – y ciertamente ha sucedido.
El Distrito escolar de Roaring Fork está llevando a cabo cambios en su plan de estudios y administrativamente para ayudar a asegurar que todos sus estudiantes se sientan bienvenidos. Aunque se ha encontrado con bastantes reacciones en contra, es reconfortante saber que se está hablando de ello.
Glenwood Springs celebró su segundo evento anual del Orgullo el 10 de junio.
Orgullo de Glenwood Springs
Kaleb Cook, de Cook Inclusive, llevó las riendas en la organización del Festival del orgullo de Glenwood Springs de este año. Cook, de hecho, inició la tradición cuando trabajaba para la ciudad el año pasado, puesto que ha dejado.
La ciudad es uno de los principales patrocinadores, “haciendo que el evento sea una realidad”, dijo Cook. “Pero, realmente lo han devuelto a la comunidad”, continuó.
“Para potenciar un evento dirigido por la comunidad, hemos ido traspasando la organización del evento a los líderes de la comunidad LGBTQ”, compartió un portavoz de Glenwood Springs, “para que tengan la propiedad del festival”.
Fue un evento trilingüe, con interpretación al español y al lenguaje de señas en inglés. Hubo más de 30 vendedores, comparado a los 10 que hubo el año pasado, formados por organizaciones al servicio de las comunidades LGBTQ y de discapacitados. Después del evento del año pasado, Cook explicó que las organizaciones de vendedores vieron un aumento en la participación en el programa, especialmente entre los jóvenes que fueron expuestos a sus servicios durante el Orgullo 2022.
“La principal esperanza es conseguir que más gente acceda y abra la puerta a los servicios que tenemos en el valle”, continuó Cook. “Úsenlos, son gratuitos, son increíbles”.
Los representantes de distintos patrocinadores, entre ellos AspenOUT, la ciudad de Glenwood Springs y REI, pronunciaron discursos, comenzando con una declaración especialmente grabada del Gobernador Jared Polis. A las 7:30 p.m. subieron al escenario las incomparables drags Roaring Divas.
Visita www.pflagrfv.org para ver una lista de los eventos que se celebrarán este mes en todo el valle, así como los recursos al servicio de los jóvenes y adultos LGBTQ.
Tengan todos un feliz mes del Orgullo.
