
En febrero, mes de la Historia Negra, Larry Day, ilustrador de Sopris Sun, ha destacado a un afroamericano influyente cada semana, acompañado de una ilustración.
Era el 16 de octubre de 1968 en la Ciudad de México. Ante una multitud de 50,000 personas, el corredor estadounidense Tommie Smith subió al podio olímpico para recoger la medalla de oro en los 200 metros planos, estableciendo un nuevo récord mundial. El australiano Peter Norman ganó la plata y el estadounidense John Carlos el bronce, quedando a 3 décimas de segundo de Smith. A sugerencia de Norman, tanto Smith como Carlos llevaban insignias que representaban al Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos, organización a la que Smith y Carlos pertenecían.
Durante 80 largos segundos, Smith y Carlos agacharon la cabeza y levantaron el puño en alto con un guante negro en señal de protesta por los derechos humanos mientras sonaba el himno nacional. La protesta hizo que ambos fueran expulsados de los Juegos Olímpicos, perdiéndose así las pruebas de 400 y 100 metros.
Después, los tres medallistas fueron ridiculizados por el público y los medios de comunicación. Pero Smith nunca perdió su energía. Se convirtió en entrenador de atletismo del Santa Monica College durante 27 años y sigue siendo un conferencista muy codiciado.
Consiguió 11 récords mundiales, ingresó en numerosos salones de la fama del deporte y recibió el Premio Arthur Ashe al Valor, así como el Premio al Valor de Conciencia de la Peace Abbey Foundation por su dedicación al atletismo, la educación y los derechos
humanos.
La vida de Smith fue representada en una novela gráfica de 2022, “Victoria. ¡En pie! Levantando mi puño por la justicia”.
“Esos puños al aire estaban dedicados a todos en casa, en los proyectos de Chicago, Oakland y Detroit, a todos los que vivían en los barrios de Queens y Brooklyn, a todos los hermanos y hermanas, padres y madres de Birmingham, Atlanta, Dallas, Houston, San Luis, Nueva Orleans, a todos aquellos en dificultades, trabajando y dejando la piel en las granjas de todo Estados Unidos, a todos los que mantenían la esperanza de que las cosas mejorarían… eso fue por ustedes, de parte de John y mía. Teníamos que hacernos ver porque no estábamos siendo escuchados”. – Tommie Smith
Traducción por Dolores Duarte
