Los desincentivos podrían ser la clave para aliviar los problemas de tráfico en la autopista 82.
Reporte de Carbondale
La Coalición de Transporte del Valle Roaring Fork presentó esta conclusión durante una sesión de trabajo con la Junta de Fideicomisarios de Carbondale el martes, 14 de julio por la noche, como parte de un esfuerzo para recopilar comentarios en todo el Valle Roaring Fork sobre sus propuestas iniciales para reducir la congestión.
Actualmente, 34,500 asientos vacíos ingresan diariamente a Aspen, explicaron representantes de la coalición de 28 integrantes, conformada por funcionarios electos actuales y anteriores, líderes empresariales, personas que viajan diariamente por trabajo y otros miembros de la comunidad. Si se llenara apenas el 7% de esos asientos, prácticamente se resolvería el problema de la congestión en el valle, dijeron a los fideicomisarios.
“Por eso se necesita algún tipo de desincentivo para evitar que esas vías vuelvan a llenarse una vez que el volumen general de vehículos haya disminuido gracias a esas soluciones”. Susan Marolt, integrante de la coalición y concejal de Snowmass
Coordinar programas para compartir automóvil, fortalecer el servicio de autobuses de la Autoridad de Transporte del Valle Roaring Fork (RFTA, por sus siglas en inglés) y mejorar distintos aspectos de las carreteras son pasos necesarios —y forman parte del plan de la coalición— para reducir el tráfico. Sin embargo, aunque estas medidas mejorarían la circulación a corto plazo, los conductores tienden a volver a usar la carretera cuando perciben menos congestión, eliminando así los avances logrados, explicó el miércoles a The Sopris Sun Susan Marolt, integrante de la coalición y concejal de Snowmass.
“Por eso se necesita algún tipo de desincentivo para evitar que esas vías vuelvan a llenarse una vez que el volumen general de vehículos haya disminuido gracias a esas soluciones”, añadió.
Según la coalición, ese desincentivo podría tomar la forma de peajes o tarifas por congestión. Durante la reunión presentaron una estrategia de dos fases para desalentar el uso de vehículos con pocos ocupantes e incentivar el uso del transporte compartido y del transporte público.
La primera fase consistiría en implementar un carril exprés de peaje para vehículos de alta ocupación (HOT, por sus siglas en inglés). Los automóviles con tres o más ocupantes podrían utilizarlo gratuitamente cuando lo deseen. Si hubiera espacio disponible, los vehículos con dos ocupantes o menos también podrían usar el carril pagando una tarifa.
El costo sería dinámico y cambiaría cada cinco minutos dependiendo del nivel de congestión, explicó John Bennett, integrante de la coalición y exalcalde de Aspen.
“Las tarifas se basan en el nivel de tráfico”, dijo Bennett. “Cuando disminuye la velocidad del tránsito, el algoritmo aumenta el costo”.
Añadió que la comunidad establecería una velocidad mínima para ese carril. Cuando la velocidad del tráfico en el carril HOT disminuyera demasiado, los vehículos con pocos ocupantes ya no podrían utilizarlo, explicó Marolt a The Sun.
El carril HOT tampoco tendría que funcionar siempre como carril exprés. Por ejemplo, podría habilitarse durante la hora pico en dirección hacia Aspen por la mañana y en dirección al bajo valle durante la tarde, señaló Marolt. La coalición planea estudiar dónde sería más efectivo implementarlo, aunque todavía no ha definido ubicaciones específicas.
La segunda fase consistiría en establecer una tarifa para reducir la congestión durante las horas pico. Esta cobraría a todos los vehículos con dos ocupantes o menos, sin importar el carril por el que circulen, en determinadas zonas del valle. El monto de la tarifa se ajustaría para evitar que la velocidad del tráfico descienda por debajo del nivel deseado.
Bennett añadió que, desde una perspectiva económica, esta medida permitiría que el viajero promedio ahorrara entre dos horas y media y cinco horas facturables por semana durante las temporadas de invierno y verano.
“Es más tiempo que podrían pasar con sus familias”, dijo Bennett. “Y también es más tiempo que podrían dedicar a trabajar”.
Las tarifas también generarían ingresos que podrían reinvertirse en programas de transporte compartido, transporte público o mejoras a las carreteras. La coalición estima que el carril HOT produciría entre 5 y 10 millones de dólares al año, mientras que la tarifa por congestión aplicada en ambos carriles recaudaría entre 10 y 20 millones de dólares anuales.
El fideicomisario Ross Kribbs preguntó cómo se harían cumplir las restricciones y el cobro de las tarifas, especialmente considerando las “preocupaciones sobre el estado de vigilancia que ya existen”.
La coalición respondió que el sistema podría aplicarse mediante una aplicación que contabilice la cantidad de señales de teléfonos celulares presentes dentro de un vehículo en un momento determinado.
El fideicomisario Chris Hassig preguntó cómo podrían modificarse legalmente los carriles exclusivos para autobuses para adaptarlos a la propuesta de la coalición.
“Es una cuestión nueva. Tendrá que estudiarse”, respondió Bennett, quien añadió que, en el peor de los casos, quizá tendrían que solicitar a la Administración Federal de Carreteras una modificación para convertir esos carriles en carriles exclusivos para transporte público, permitiendo así incluir también los sistemas de transporte compartido.
Comentarios del público
La fisioterapeuta jubilada Sue Zislis habló en representación de Age-Friendly Carbondale sobre la necesidad de instalar un botón de apertura accesible en la entrada del ayuntamiento, una mejora que, según dijo, miembros de la comunidad han solicitado durante los últimos tres años.
“Esas puertas son pesadas e incómodas, y abrirlas representa un problema para cualquier persona que se esté recuperando de una lesión, utilice muletas, lleve a un niño o transporte paquetes”, dijo Zislis. “Esta barrera es más que una simple incomodidad; les niega a las personas la dignidad, la independencia y la igualdad de oportunidades para participar en la vida cívica de esta comunidad”.
El administrador municipal Ryan Hyland dijo que el municipio espera instalar el botón de apertura accesible a más tardar a finales de septiembre.
Illene Pevec destacó la necesidad de contar con una sirena de emergencia en la localidad, debido al creciente riesgo de incendios forestales y al proceso de aridificación que enfrenta Carbondale.
Por su parte, Patricia Warman pidió al municipio hacer cumplir la ordenanza que exige que los contenedores de basura que no sean resistentes a osos permanezcan guardados en el interior. Según explicó, su vecino ha incumplido repetidamente esa norma, lo que ha provocado que osos dañen su cerca en varias ocasiones mientras intentaban acceder a la basura.
