La ciudad de Glenwood Springs llevó a cabo una reunión virtual abierta a la comunidad el jueves por la noche para abordar el tema de las personas sin hogar.

La reunión se realizó menos de un mes después de que se desatara un incendio cerca del Walmart de Glenwood Springs, presuntamente causado por un tanque de propano en un campamento de personas sin vivienda.

Durante el encuentro, funcionarios municipales brindaron información y respondieron preguntas del público sobre lo que las autoridades pueden y no pueden hacer legalmente, las preocupaciones sobre incendios, y el impacto general de esta situación en la comunidad.

Participaron en la reunión el administrador municipal Steve Boyd, el jefe de seguridad pública Joseph Deras, el alguacil del condado de Garfield Lou Vallario, el jefe de bomberos Robin Pitt, el director de Parques y Recreación Rod Trarullo, y el fiscal del distrito Ben Sollars.

“La finalidad de esta reunión es ofrecer a la comunidad la oportunidad de hacer preguntas sobre este tema”, dijo Bryana Starbuck, responsable de comunicación de la ciudad, al iniciar el evento. “Queremos brindar educación comunitaria sobre lo que la ciudad de Glenwood Springs y las fuerzas del orden pueden y no pueden hacer”.

Durante la reunión se discutieron temas que abarcaron desde posibles soluciones, hasta preocupaciones por riesgo de incendios, seguridad en el río e impacto en la comunidad.
El reciente incendio al norte del Walmart fue uno de los puntos centrales del encuentro. Vallario señaló que incidentes como el del 26 de junio no son comunes.

“He trabajado en esta comunidad durante 38 años, y este es el único incendio que recuerdo que haya sido iniciado por una persona sin hogar, ya sea en propiedad privada o federal”, comentó Vallario.

Sin embargo, al menos otros dos incendios han comenzado en campamentos en terrenos adyacentes al Walmart. En 2018, el Departamento de Bomberos de Glenwood Springs intervino en un incendio en esa misma área, y en enero de 2021 hubo otro incendio en la base de Red Hill, en Carbondale. A su vez, han ocurrido muchos más incendios provocados por rayos, fogatas desatendidas, cadenas arrastradas y otras causas accidentales.

“La clave está en impedir que algunas personas tengan acceso a ciertos materiales que terminan usando para armar campamentos y hacer fuego”, agregó Pitt. “Nos preocupan especialmente los tanques de propano, pero también cosas como colchones y tarimas. Desafortunadamente, esto se convierte en una cuestión de responsabilidad social, y pasa por prevenir pequeños hurtos. Lo pequeño puede tener un gran efecto”.

Cuando se volvió a tocar el tema del campamento al norte del Walmart, Vallario explicó que la propiedad es privada, lo que también representa desafíos adicionales para las autoridades.

“Hemos estado trabajando con los nuevos propietarios del terreno, incluso más de lo que normalmente lo haríamos, entendiendo las limitaciones legales relacionadas con propiedad privada”, dijo. “Hace unos años, la ciudad y el condado contrataron a una empresa llamada ECOS para realizar un esfuerzo de limpieza importante, especialmente en áreas detrás del Walmart y en Red Mountain. El condado retiró cuatro camiones de basura, y el costo superó los 60,000 dólares. Fue un esfuerzo exitoso, pero probablemente en pocos meses ya había personas de nuevo en el lugar”.

“Hemos intensificado nuestros esfuerzos porque ese campamento fue identificado como un problema aislado”, continuó. “Hemos hecho varios arrestos y emitido citaciones por invasión de propiedad, pero, sinceramente, los propietarios privados también tienen parte de la responsabilidad en asegurar sus terrenos: colocar señales de advertencia y, si es necesario, contratar seguridad privada”.

La falta de voluntad de algunas personas sin hogar para participar en servicios de tratamiento y apoyo también agrava el problema. Vallario señaló que, debido a que una parte de esta población no participa en programas de rehabilitación, el Departamento de Policía de Glenwood Springs suele interactuar con las mismas personas varias veces por semana.

“Así como esto resulta frustrante para ustedes como comunidad, también lo es para nosotros como fuerzas del orden”, señaló. “Estamos contactando a la misma persona, a las mismas personas, una y otra vez. No hay resultados tangibles, salvo que sabemos que mañana por la noche, o la siguiente, volveremos a tener que intervenir”.

Sollars indicó que los casos judiciales por invasión de propiedad han aumentado un 45 % desde el 1 de julio de 2024, resultado del trabajo conjunto con la policía para abordar el problema.

“Ambos nos estamos tomando esto muy en serio. No recibimos estos casos a menos que las fuerzas del orden los presenten”, dijo.

Boyd mencionó que la ciudad ha estado en conversaciones con el Concejo Municipal sobre la posibilidad de construir o facilitar un refugio para personas sin hogar como forma de reducir la reincidencia.

“Es un tema que ya hemos tratado con el concejo. Hay muchos pros y contras. Actualmente estamos investigando qué está funcionando y qué no en otras comunidades. Es una posibilidad que está sobre la mesa y se está analizando”, comentó.

Sollars aclaró que la falta de vivienda no se reduce únicamente a no tener un techo. A menudo existen circunstancias imprevistas que contribuyen al problema, y parte de su función es intentar comprender a la persona detrás de la situación.

“No se trata simplemente de que no tienen una casa”, explicó. “Con frecuencia enfrentan otras barreras que limitan su capacidad para llevar una vida más pro-social. A veces eso incluye enfermedades mentales o adicciones, y eso también se ve reflejado dentro del sistema judicial”.

“Mi responsabilidad es tratar de identificar si una persona representa un riesgo para la seguridad de la comunidad, y si no lo representa, ver si puede rehabilitarse o si realmente desea hacerlo. Existen recursos disponibles para quienes genuinamente buscan rehabilitarse y reformarse”.

Todos los participantes reconocieron la frustración de los residentes, pero también recordaron que las personas sin hogar enfrentan una variedad de desafíos, y que eso no las despoja de su humanidad.

“Como fuerzas del orden, respondemos a las conductas, no al estatus social de las personas”, dijo Deras. “Hemos recibido quejas sobre personas que actúan de manera extraña o sobre quienes dicen ‘no me gusta cómo huele’ o ‘cómo actúa’. Pero, repito, nosotros intervenimos en función de la conducta, no del estatus social. Puede ser algo inquietante, y entendemos que eso genera frustración, pero es muy importante que la comunidad comprenda que actuamos bajo una norma legal, no personal”.

“Este problema es mucho más amplio que algo que solo ocurre en Glenwood Springs”, añadió Vallario. “Está ocurriendo a nivel de condado, estatal y nacional, y parte de nuestro trabajo es encontrar el equilibrio entre lo que constituye un delito y lo que es un problema social más amplio”.

“Todos tienen derecho a la dignidad y al debido proceso”, concluyó Sollars. “Ya sea alguien que vive en un automóvil o quien tiene una mansión de 10 millones de dólares, el debido proceso que se les brinda es el mismo, independientemente de su situación”.

Antes de terminar, Starbuck mencionó recursos estatales como el sitio web 211Colorado.org, así como la organización local West Mountain Health Alliance, ambas dedicadas a terminar con la falta de vivienda en el valle, el condado, el estado y el país.

La reunión virtual fue transmitida en vivo a través del canal de YouTube de la ciudad de Glenwood Springs, y aún está disponible para ver en línea. Más información sobre la discusión y una sección de preguntas y respuestas están disponibles en gwsco.info/homelessness.

Durante el encuentro, funcionarios municipales brindaron información y respondieron preguntas del público sobre lo que las autoridades pueden y no pueden hacer legalmente, las preocupaciones sobre incendios, y el impacto general de esta situación en la comunidad.

Participaron en la reunión el administrador municipal Steve Boyd, el jefe de seguridad pública Joseph Deras, el alguacil del condado de Garfield Lou Vallario, el jefe de bomberos Robin Pitt, el director de Parques y Recreación Rod Trarullo, y el fiscal del distrito Ben Sollars.

“La finalidad de esta reunión es ofrecer a la comunidad la oportunidad de hacer preguntas sobre este tema”, dijo Bryana Starbuck, responsable de comunicación de la ciudad, al iniciar el evento. “Queremos brindar educación comunitaria sobre lo que la ciudad de Glenwood Springs y las fuerzas del orden pueden y no pueden hacer”.

Durante la reunión se discutieron temas que abarcaron desde posibles soluciones, hasta preocupaciones por riesgo de incendios, seguridad en el río e impacto en la comunidad.
El reciente incendio al norte del Walmart fue uno de los puntos centrales del encuentro. Vallario señaló que incidentes como el del 26 de junio no son comunes.

“He trabajado en esta comunidad durante 38 años, y este es el único incendio que recuerdo que haya sido iniciado por una persona sin hogar, ya sea en propiedad privada o federal”, comentó Vallario.

Sin embargo, al menos otros dos incendios han comenzado en campamentos en terrenos adyacentes al Walmart. En 2018, el Departamento de Bomberos de Glenwood Springs intervino en un incendio en esa misma área, y en enero de 2021 hubo otro incendio en la base de Red Hill, en Carbondale. A su vez, han ocurrido muchos más incendios provocados por rayos, fogatas desatendidas, cadenas arrastradas y otras causas accidentales.

“La clave está en impedir que algunas personas tengan acceso a ciertos materiales que terminan usando para armar campamentos y hacer fuego”, agregó Pitt. “Nos preocupan especialmente los tanques de propano, pero también cosas como colchones y tarimas. Desafortunadamente, esto se convierte en una cuestión de responsabilidad social, y pasa por prevenir pequeños hurtos. Lo pequeño puede tener un gran efecto”.

Cuando se volvió a tocar el tema del campamento al norte del Walmart, Vallario explicó que la propiedad es privada, lo que también representa desafíos adicionales para las autoridades.

“Hemos estado trabajando con los nuevos propietarios del terreno, incluso más de lo que normalmente lo haríamos, entendiendo las limitaciones legales relacionadas con propiedad privada”, dijo. “Hace unos años, la ciudad y el condado contrataron a una empresa llamada ECOS para realizar un esfuerzo de limpieza importante, especialmente en áreas detrás del Walmart y en Red Mountain. El condado retiró cuatro camiones de basura, y el costo superó los 60,000 dólares. Fue un esfuerzo exitoso, pero probablemente en pocos meses ya había personas de nuevo en el lugar”.

“Hemos intensificado nuestros esfuerzos porque ese campamento fue identificado como un problema aislado”, continuó. “Hemos hecho varios arrestos y emitido citaciones por invasión de propiedad, pero, sinceramente, los propietarios privados también tienen parte de la responsabilidad en asegurar sus terrenos: colocar señales de advertencia y, si es necesario, contratar seguridad privada”.

La falta de voluntad de algunas personas sin hogar para participar en servicios de tratamiento y apoyo también agrava el problema. Vallario señaló que, debido a que una parte de esta población no participa en programas de rehabilitación, el Departamento de Policía de Glenwood Springs suele interactuar con las mismas personas varias veces por semana.

“Así como esto resulta frustrante para ustedes como comunidad, también lo es para nosotros como fuerzas del orden”, señaló. “Estamos contactando a la misma persona, a las mismas personas, una y otra vez. No hay resultados tangibles, salvo que sabemos que mañana por la noche, o la siguiente, volveremos a tener que intervenir”.

Sollars indicó que los casos judiciales por invasión de propiedad han aumentado un 45 % desde el 1 de julio de 2024, resultado del trabajo conjunto con la policía para abordar el problema.

“Ambos nos estamos tomando esto muy en serio. No recibimos estos casos a menos que las fuerzas del orden los presenten”, dijo.

Boyd mencionó que la ciudad ha estado en conversaciones con el Concejo Municipal sobre la posibilidad de construir o facilitar un refugio para personas sin hogar como forma de reducir la reincidencia.

“Es un tema que ya hemos tratado con el concejo. Hay muchos pros y contras. Actualmente estamos investigando qué está funcionando y qué no en otras comunidades. Es una posibilidad que está sobre la mesa y se está analizando”, comentó.

Sollars aclaró que la falta de vivienda no se reduce únicamente a no tener un techo. A menudo existen circunstancias imprevistas que contribuyen al problema, y parte de su función es intentar comprender a la persona detrás de la situación.

“No se trata simplemente de que no tienen una casa”, explicó. “Con frecuencia enfrentan otras barreras que limitan su capacidad para llevar una vida más pro-social. A veces eso incluye enfermedades mentales o adicciones, y eso también se ve reflejado dentro del sistema judicial”.

“Mi responsabilidad es tratar de identificar si una persona representa un riesgo para la seguridad de la comunidad, y si no lo representa, ver si puede rehabilitarse o si realmente desea hacerlo. Existen recursos disponibles para quienes genuinamente buscan rehabilitarse y reformarse”.

Todos los participantes reconocieron la frustración de los residentes, pero también recordaron que las personas sin hogar enfrentan una variedad de desafíos, y que eso no las despoja de su humanidad.

“Como fuerzas del orden, respondemos a las conductas, no al estatus social de las personas”, dijo Deras. “Hemos recibido quejas sobre personas que actúan de manera extraña o sobre quienes dicen ‘no me gusta cómo huele’ o ‘cómo actúa’. Pero, repito, nosotros intervenimos en función de la conducta, no del estatus social. Puede ser algo inquietante, y entendemos que eso genera frustración, pero es muy importante que la comunidad comprenda que actuamos bajo una norma legal, no personal”.

“Este problema es mucho más amplio que algo que solo ocurre en Glenwood Springs”, añadió Vallario. “Está ocurriendo a nivel de condado, estatal y nacional, y parte de nuestro trabajo es encontrar el equilibrio entre lo que constituye un delito y lo que es un problema social más amplio”.

“Todos tienen derecho a la dignidad y al debido proceso”, concluyó Sollars. “Ya sea alguien que vive en un automóvil o quien tiene una mansión de 10 millones de dólares, el debido proceso que se les brinda es el mismo, independientemente de su situación”.

Antes de terminar, Starbuck mencionó recursos estatales como el sitio web 211Colorado.org, así como la organización local West Mountain Health Alliance, ambas dedicadas a terminar con la falta de vivienda en el valle, el condado, el estado y el país.

La reunión virtual fue transmitida en vivo a través del canal de YouTube de la ciudad de Glenwood Springs, y aún está disponible para ver en línea. Más información sobre la discusión y una sección de preguntas y respuestas están disponibles en gwsco.info/homelessness.

Traducción por Bianca Godina