Holy Cross Energy generó en marzo suficiente energía renovable para cubrir el consumo eléctrico de sus socios, pero la empresa tuvo que recurrir a los combustibles fósiles para satisfacer la demanda.
La cooperativa eléctrica de Western Slope cuenta con una combinación de proyectos de energía solar, eólica e hidráulica que cubren aproximadamente el 60 % de las necesidades de sus socios, según Bryan Hannegan, presidente y director ejecutivo de Holy Cross.

El 40 % restante procede de otras empresas de suministro de la red eléctrica Western Interconnection.
“Generamos o compramos a otras empresas de suministro una cantidad equivalente de energía renovable para satisfacer la demanda total y acumulada de las personas a las que prestamos servicio a lo largo del mes”, afirmó Hannegan.
Sin embargo, Holy Cross no siempre disponía de suficiente energía renovable hora a hora. La empresa seguía comprando parte de la energía a otras empresas de suministro, lo que en ocasiones incluía combustibles fósiles.
No obstante, este logro supone un hito notable en el camino de Holy Cross hacia el suministro constante de energía 100 % renovable para 2030.
“Nuestro objetivo para 2030 se centra más en alcanzar ese 100 % cada hora, cada día a lo largo del año, y eso implica mucha más tecnología”, señaló Hannegan.
El logro de marzo fue posible gracias a la baja demanda y a las condiciones óptimas para la generación de energía solar y eólica.
Hannegan señaló que la empresa no necesita necesariamente más proyectos de energías renovables, sino más baterías.
“En realidad no necesitamos más sol cuando el sol brilla con fuerza”, señaló. “Necesitamos el sol cuando no brilla”.
Alcanzar su objetivo requeriría mucha más flexibilidad y coordinación de la red eléctrica. Esa “red más inteligente”, como él la describe, utilizaría inteligencia artificial para hacer cosas como cargar un vehículo eléctrico con energía solar cuando hay sol y recurrir a la batería de ese vehículo cuando se nubla.
Holy Cross está empezando a estudiar cómo podría ser esto, incentivando a sus miembros a conectar sus baterías domésticas, e incluso las de sus vehículos eléctricos, a la red eléctrica.
Pero Hannegan se apresura a añadir que alcanzar el 100 % podría no merecer la pena teniendo en cuenta los recursos necesarios para lograrlo.
“Existen enormes oportunidades para aprovechar esta electricidad cada vez más limpia y llevarla a nuestros hogares, edificios y vehículos, de formas que tengan mucho más sentido desde el punto de vista climático que, tal vez, buscar ciegamente la descarbonización de la electricidad del 96 % al 100 %”, afirmó Hannegan.
Hannegan señaló que la prioridad de Holy Cross es suministrar energía de forma segura a un precio asequible. Las aspiraciones climáticas de la cooperativa son un objetivo.
“¿Podemos hacerlo de una forma que, sobre todo, preserve la asequibilidad?”, preguntó Hannegan. “Ya veremos en los próximos cinco años”.
