La inteligencia artificial (IA) está en todas partes.
Esta tecnología forma parte de la vida diaria, incluyendo las redes sociales, los motores de búsqueda, el arte y la educación. Con el rápido crecimiento de estos sistemas de aprendizaje, las herramientas de IA generativa se están volviendo cada vez más accesibles al público. No es de extrañar que los estudiantes utilicen con frecuencia estas herramientas para apoyar su trabajo, ya sea de manera aparentemente responsable o con fines de trampa evidentes. Cabe destacar que algunos maestros también han comenzado a usar diversos recursos de IA en el aula.
Paul Freeman, director de Glenwood Springs High School (GSHS), considera que estas herramientas pueden usarse como tecnología de asistencia para ahorrar tiempo. Añadió que él mismo utiliza modelos de lenguaje de gran escala. Estos modelos son sistemas de IA entrenados para procesar enormes cantidades de texto e información con el fin de comprender y generar respuestas similares a las humanas, como ChatGPT, desarrollado por la empresa OpenAI.
En el pasado, Freeman ha utilizado estos modelos para generar el plan de estudios de su clase de Introducción a los Negocios, así como ejercicios para que la clase los realice. Freeman reiteró que, aunque podría idear esos materiales por sí mismo, usar ChatGPT de esa manera le ahorró una enorme cantidad de tiempo.
Freeman defiende que la IA debe usarse como una herramienta tanto por estudiantes como por maestros, pero de manera responsable.
“En las empresas y corporaciones sienten que ahorran alrededor del 20% de su tiempo al usar IA”, dijo Freeman a The Sopris Stars. “Me gustaría que cada maestro y cada estudiante tuviera acceso a ese poder de ahorro que ofrece la IA”.
Sin embargo, criticó el uso de la IA para completar tareas escolares. Freeman subrayó que utilizar estos recursos para hacer trampa no es productivo, ya que priva al estudiante de una verdadera experiencia de aprendizaje. Además, explicó, hacer trampa con estas herramientas hace que el maestro crea que el estudiante sabe más de lo que realmente sabe.
Cuando se le preguntó cómo maneja GSHS los casos de estudiantes que usan IA para hacer trampa, Freeman dijo que se trata de un asunto de integridad. La primera vez que un estudiante es sorprendido usando IA para completar tareas, la escuela lo llama a conversar y enfatiza la importancia de por qué usar IA generativa para hacer trampa es un problema grave y un perjuicio para sí mismo.
Freeman se preocupa de que los estudiantes que usan IA para hacer trampa desarrollen un patrón y continúen ese mal uso en el futuro, por ejemplo, en la universidad. Teme que esos hábitos se intensifiquen con el tiempo, al igual que las consecuencias para los estudiantes, causándoles aún más problemas, desde reprobar una clase y tener que repetirla hasta ser expulsados de la universidad.
En cuanto al uso de la inteligencia artificial por parte de los maestros, Freeman aclaró que muchos de los que se oponen probablemente tienen poca o ninguna experiencia con ella. Es comprensible que, al ver el aumento del uso de la IA en los trabajos escolares, muchos docentes se opongan de inmediato a la tecnología en general. Freeman los animó a usar la IA para planificar sus clases del mismo modo que él lo ha hecho.
A medida que estas máquinas de aprendizaje se vuelven cada vez más avanzadas, muchas personas han expresado su preocupación por el futuro de cosas como la seguridad laboral, pero Freeman mantiene una perspectiva positiva sobre estos avances tecnológicos. Al mismo tiempo, entiende que la gente teme lo desconocido y que el rápido progreso tecnológico de los últimos años ha alterado las normas a las que las personas estaban acostumbradas.
Aun así, concluyó con una nota optimista.
“Estoy deseando que llegue el día en que un robot pueda limpiar mi casa y cocinar mi cena”, dijo Freeman. “Soy muy positivo al respecto.”
