Por Judith Alvarez-Quiroz
Desde la Clínica
En su libro “Cómo No Hacer Dieta”, el Dr. Michael Greger señala que “durante miles de millones de años, la vida en la tierra evolucionó según el ciclo de veinticuatro horas de luz y oscuridad, por lo que no es sorprendente que nuestros cuerpos estén perfectamente sintonizados con ese patrón”.
Incluso cuando las personas son colocadas en completa oscuridad durante días sin ninguna forma de saber la hora, sus cuerpos continúan estos ciclos, llamados ritmos circadianos. El estudio de los ritmos corporales naturales se llama cronobiología, y el Premio Nobel de Medicina del 2017 fue otorgado por “descubrir los mecanismos moleculares de nuestros relojes circadianos internos”. No solo nuestro cerebro tiene un reloj interno, sino que nuestros órganos también tienen sus propios relojes internos. Incluso las células individuales tienen ritmos circadianos, que continúan cuando las células se colocan en una placa de Petri.
Los relojes internos regulan actividades como comer, ayunar, dormir y estar despierto. Afectan la digestión, la temperatura corporal, la presión arterial, los niveles hormonales y el sistema inmunológico. El Dr. Greger señala que “la mayoría de nuestros genes muestran cambios diarios en su actividad, lo que hace del ritmo circadiano el sistema regulador más grande conocido en nuestros cuerpos”. Incluso los billones de organismos que viven en nuestro intestino, conocidos colectivamente como el microbioma intestinal, tienen sus propios ritmos circadianos.
A continuación se presentan algunos ejemplos de cómo, gracias al conocimiento de los biorritmos naturales, podemos aplicarlos en el cuidado de nuestra salud: La quimioterapia administrada en el momento adecuado puede ser cinco veces menos tóxica y dos veces más efectiva en comparación con la quimioterapia administrada al azar. Las pastillas para la presión arterial tomadas a la hora de dormir logran un mejor control de la presión arterial, resultando en menos ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.
Las calorías consumidas por la noche causan más aumento de peso que las mismas calorías consumidas por la mañana. Si una población de estudio se divide en dos grupos, con un grupo comiendo sus calorías solo por la mañana y el otro grupo comiendo exactamente el mismo número de calorías solo por la noche, el grupo de la mañana perderá peso en comparación con el grupo de la noche.
Las temperaturas corporales centrales son más bajas alrededor de las 4 am, bajando de 98.6 °F a alrededor de 97.6 °F, incluso en personas que están despiertas en ese momento. Las “hormonas del hambre” son menos activas por la mañana. La resistencia a la insulina, que causa prediabetes y diabetes tipo 2 es menor por la mañana que más tarde en el día. El Dr. Greger dice “una persona puede tener resultados normales por la mañana pero prediabéticos más tarde en el día”. Consumir más calorías por la mañana no solo causa más pérdida de peso, sino que también resulta en menor colesterol, menores triglicéridos, mejor control del azúcar en la sangre y menor riesgo de enfermedades cardíacas.
Algunos ejemplos de problemas de salud que ocurren cuando los estilos de vida de las personas están desajustados con los ritmos circadianos naturales incluyen situaciones como la de los trabajadores del turno de noche, quienes experimentan presiones arteriales más altas, marcadores elevados de inflamación y niveles superiores de colesterol, así como mayores tasas de obesidad, diabetes, enfermedades cardiovasculares y cáncer.
Otro ejemplo es el desajuste de horario por cambio de zona horaria. Además, el desajuste horario social, que es la diferencia en el tiempo de sueño entre los días laborales y los días libres, contribuye a problemas de salud como la obesidad, especialmente cuando las personas se levantan temprano para trabajar durante la semana y duermen hasta tarde los fines de semana, acompañado de comer a diferentes horas. También, la exposición nocturna a luces fluorescentes y LED, que contienen longitudes de ondas azules similares a la luz solar matutina, impide que los cerebros produzcan adecuadamente la hormona del sueño, melatonina, causando problemas de sueño.Es importante tomar en cuenta estos ritmos naturales para mantener una buena salud. Alinear nuestras actividades diarias con los ciclos naturales de nuestro cuerpo puede ayudarnos a mejorar nuestra calidad de vida. Si tienes preguntas o necesitas más información, no dudes en consultar a un profesional de la salud, y si no tienes uno, llama al 970-948-1072 para una consulta médica gratis. Estamos aquí para cuidar de tu salud en la Clínica del Pueblo.
