El grupo de Mujeres Emprendedoras, de izquierda a derecha: (Arriba):Grisel Briseño, Verónica Romo, Teresa Lopez, Olivia Paniagua, Myriam Pérez, Susana Álvarez, Erika Niebla, Margarita Álvarez, Dyna Sánchez, Nadin Vargaz, Lizeth Domínguez, Flor Hermosillo, Elizabeth González, Alejandra Cornejo, Ruth Chávez, Alicia Macías, Mayra Rodela, Fabiola Gutiérrez, Anahí Gazga (Abajo): Jacky Guerra, Flor Cecilia, Heidy Yac, Angela Gómez, Eva Sandoval, Ruby Vargas, Bianca Godina, Graciela Durán, Eva Huizar. Foto de cortesía

Lo que comenzó como un espacio en Facebook para intercambiar consejos y promocionar negocios se convirtió, un año después, en una comunidad de más de 1,000 mujeres. Para celebrar este crecimiento, Anahí Gazga, administradora de la página Mujeres Emprendedoras del Valle, reunió a 30 integrantes de los valles de Roaring Fork, Río Colorado y Eagle en un desayuno realizado en Las Mexicanitas Jireth el domingo 31 de mayo, en lo que marcó el primer encuentro presencial del grupo.

Según Gazga, Mujeres Emprendedoras del Valle nació de una necesidad muy personal.

“Surge de mi necesidad de encontrar amigas, consejos, recomendaciones, ayuda y acompañar de la manera posible a las demás mujeres”, explicó. 

“Es una comunidad exclusiva para mujeres con todo tipo de negocios. Este espacio nos sirve para promovernos, apoyarnos y aconsejarnos sobre las herramientas que existen para crecer”, señaló Gazga. “No solo está limitado a mujeres con emprendimientos, sino también a mujeres trabajadoras y valiosas que adquieren servicios y compran productos del día a día”.

Ese sentimiento de acompañamiento fue uno de los temas que más se repitió durante la mañana.

Fabiola Gutiérrez, de The Glow Atelier, fue una de las primeras en tomar la palabra. Al hablar de los desafíos que enfrentan quienes emprenden, reconoció que existen momentos en los que el miedo y el cansancio pueden hacer dudar incluso de los proyectos más prometedores.

“De repente una solita tiene que decir, ‘Vámonos para adelante’”, comentó. “Viéndolas aquí sé que no soy la única valiente”.

A partir de ahí, la conversación fluyó de manera natural. Durante más de una hora, cada participante compartió un poco de su historia, desde los caminos que las llevaron a iniciar un negocio hasta las experiencias que las motivan a seguir creciendo.

Elizabeth Gonzalez relató cómo pasó del área automotriz a dedicarse a su emprendimiento de cocina, “A mí me encanta guisar”, dijo al explicar la pasión que hoy impulsa su proyecto.

Para Eva Frías, dueña de Decoarte Vianney’s, el emprendimiento también nació de una pasión que la ha acompañado desde la infancia.

“Yo crecí entre flores y silicón”, recordó. Aunque estudió Administración de Empresas Turísticas, decidió seguir el camino que la llevó a trabajar con arreglos florales y manualidades.

Entre las participantes también estuvo Myriam Pérez, de Aspenite en Glenwood Springs, quien compartió algunas reflexiones nacidas de su experiencia.

“Lo importante es tener fe en uno mismo”, señaló. Al recordar los desafíos de la pandemia, explicó que de ese periodo también surgió la idea de emprender junto a su hija. “La pandemia nos hizo mucho daño, pero también nos enseñó mucho”. Finalmente, destacó la importancia de la colaboración comunitaria. “Lo importante es que los latinos nos apoyemos los unos a los otros”.

Flor Cecilia, propietaria de CC’s Café en Basalt, coincidió con esa visión, “Hacer las cosas con muchas ganas, una buena actitud y aprender a decir sí a todo”, afirmó, ha sido parte de la fórmula que la ha ayudado a avanzar.

No todas las asistentes llegaron como propietarias de negocios consolidados. Algunas acudieron en busca de inspiración para comenzar sus propios proyectos.

“Si quiero llegar algún día a hacerlo, ustedes son el mejor ejemplo de que puedo”, expresó Angela Castro al dirigirse al grupo.

Además de negocios comerciales, el encuentro también reunió a mujeres involucradas en iniciativas comunitarias y organizaciones sin fines de lucro. Graciela Durán habló sobre el trabajo que realiza con El Club de Abuelitos, mientras que Indhira Barrón compartió la labor de Pueblo Azul Colorado y La Alianza.

“Somos mujeres latinas líderes que nos estamos organizando para poder llevar unidad y bienestar a la comunidad”, señaló Barrón.

La diversidad de proyectos presentes reflejó la amplitud de la comunidad que se ha formado alrededor del grupo. Entre las participantes había mujeres dedicadas a la preparación de impuestos, servicios de catering, creación de productos personalizados, bordado, decoración de vasos, venta de joyería, consultorías y otros emprendimientos.

Al finalizar el encuentro, Gazga dijo sentirse satisfecha al ver el entusiasmo y la conexión que se generó entre las asistentes.

“Mi prioridad siempre fueron ellas y sus negocios. Al final me parece que lo logramos”, comentó. “El apoyo es fundamental; todas lo hacemos posible”.

Para ella, el verdadero valor del grupo va más allá de las ventas, la publicidad o el crecimiento de los negocios. Se trata de construir una comunidad donde las mujeres puedan encontrar apoyo, inspiración y oportunidades para seguir adelante.

“Todas necesitamos de todas al final del día y todas son bienvenidas al grupo”.

Las mujeres interesadas en formar parte de la comunidad pueden solicitar unirse al grupo de Facebook Mujeres Emprendedoras del Valle, donde encontrarán información sobre futuros encuentros, recursos y oportunidades para conectar con otras emprendedoras de la región.

Nota de la editora: Bianca Godina, editora de Sol del Valle, asistió al evento en representación del medio.