Nota de la editora: KDNK Community Access Radio y Sol del Valle están colaborando en una serie periodística de investigación sobre la muerte de Ramon Chacon. Esta es la segunda parte de esa serie, lo cual ha sido posible gracias a una subvención del Colorado Media Project.
Ramón Chacón, un residente de Rifle de 42 años, murió el 29 de abril de 2024 después de ser atropellado por un vehículo en la autopista 13, al norte del puente de Rifle y dentro de los límites de la ciudad. Dos años después, las autoridades no han identificado el vehículo ni al conductor. El caso sigue sin resolverse.

El 7 de mayo de 2024, familiares y amistades de Chacón realizaron una protesta afuera del Departamento de Policía de Rifle. Gabriela González, viuda de Chacón, explicó en una entrevista con Sol del Valle que buscaban respuestas.
“Pasó una semana y luego lo sepultamos a él”, comentó. “Fue un martes y ya después ese día, cuando lo sepultamos venimos aquí a la policía e hicimos una manifestación allá afuera y pues ya salió la [jefa de] policía, pero estaba enojada”.
Durante la protesta, el grupo coreó en inglés, “Queremos justicia”.
Jessica González, cuñada de Gabriela, lideró la protesta. En ese momento declaró, “Necesitamos justicia, eso es lo que estamos pidiendo. No hemos recibido ninguna respuesta en una semana”.
Mientras continuaba la protesta, se dio un intercambio entre algunos manifestantes y la entonces jefa de policía, Debra Funston. Después de que miembros del grupo cuestionaron el avance de la investigación, Funston respondió que el departamento tenía más de un investigador asignado al caso, y afirmó, “Queríamos a esa persona bajo custodia ese mismo día… Siento empatía por ustedes. Lo sentimos mucho. Estamos trabajando lo más duro que podemos”. Más tarde añadió, “Seré honesta, el investigador que está trabajando en el caso no habla español”.
Funston se retiró de su cargo en abril de 2026 y no estuvo disponible para comentar sobre el caso Chacón.
El Departamento de Policía de Rifle emitió tres llamados urgentes solicitando información sobre el caso mediante cuatro publicaciones en su página de Facebook. La última fue una republicación realizada por la Rifle Police Foundation el 9 de julio de 2024.
Dos solicitudes de registros públicos presentadas por KDNK —una en agosto de 2024 y otra en septiembre de 2025— resultaron en la liberación de un reporte de incidente parcialmente redactado. No se incluyeron declaraciones de testigos ni otros documentos de la investigación.
A finales de abril de este año, el jefe interino de policía Mike Kuper aceptó una entrevista con KDNK pero posteriormente la canceló tras consultar con el personal del departamento, indicando que el caso seguía activo.
Sin embargo, después de que Gabriela y Jessica visitaran el Departamento de Policía de Rifle el 21 de mayo de 2026, Gabriela contó a Sol del Valle que les informaron que el caso estaba cerrado. En una llamada telefónica para confirmar la información, KDNK verificó con Angela Mills, oficial de información pública de la policía de Rifle, que el caso había sido reclasificado como “cerrado inactivo”.
“Cerrado inactivo” no significa que el caso esté concluido o completamente resuelto. “Eso solo significa que ya se agotaron las pistas y que el caso puede reabrirse en cualquier momento si surge nueva información”, explicó Angela Hawkins, directora del programa de la Academia de Capacitación para la Aplicación de la Ley de Colorado en Colorado Mountain College en Breckenridge. “Pero en el caso de un caso frío, las pistas dejan de llegar y ya no hay una nueva dirección que seguir”.
Algunas investigaciones toman años
Un caso de homicidio no relacionado en el oeste del condado de Garfield llegó recientemente a su conclusión cinco años y un día después de que Wayne Moore fuera encontrado muerto por disparos dentro de su vehículo el 21 de mayo de 2021 en la autopista 6 al oeste de Parachute.
Josh Craine, comandante de la división de investigaciones de la Oficina del Sheriff del Condado de Garfield, dijo a KDNK que los investigadores contaban con muy poca evidencia al inicio del caso.
“Teníamos un puñado de casquillos que en ese momento se asumia que eran del arma homicida”, dijo. “Y eso era todo lo que teníamos”.
Craine señaló que las limitaciones eran significativas, “No teníamos huellas de llantas, ni huellas de pisadas. No teníamos huellas dactilares. No teníamos ADN. No teníamos testigos”.
También describió parte del trabajo investigativo de su equipo, “Analizamos el celular de la víctima. Analizamos datos de GPS, datos de torres de telefonía celular”, explicó. “Mucho de esto fue trabajo policial tradicional, persistente, de la vieja escuela”.
Aproximadamente un año y medio después, personas comenzaron a aportar información que ayudó a identificar a un sospechoso. La investigación avanzó a partir de esas pistas y, el 21 de mayo de 2024, exactamente tres años después de que Moore fuera encontrado muerto, las autoridades realizaron un arresto.
Dos años después, John Michael Worley fue declarado culpable de homicidio en segundo grado y de manipulación de evidencia física. El 22 de mayo, cinco años y un día después de que el cuerpo de Moore fuera encontrado, fue sentenciado a 40 años de prisión.
Necesidad de pistas
Craine explicó que tanto en investigaciones de homicidios como en casos de atropellos con fuga, uno de los elementos más importantes es la información proporcionada por la comunidad.
“Estamos buscando a alguien dispuesto a dar un paso al frente y decir, ‘Sé algo y estoy dispuesto a decírselo’”, continuó. “Y lo que esa persona sabe, para ella puede no ser nada pero para nosotros puede ser la piedra angular de un caso”.
También señaló que existe un equilibrio entre informar al público y proteger una investigación en curso. Según Craine, compartir información puede ser útil en algunos casos, mientras que en otros ciertos detalles se consideran sensibles.
“No es necesariamente que estemos bloqueando información, pero protegemos los datos del caso porque está en curso”, explicó. Dio un ejemplo, “Es como si tuviéramos una persona de interés. Si sabemos quién es probablemente el sospechoso, pero empezamos a divulgar demasiada información, podríamos perder lo que tenemos”.
Para la familia de Chacón, la falta de información sobre el avance de la investigación ha generado incertidumbre y preguntas.
En una entrevista con Sol del Valle, Jessica recordó una conversación con las autoridades. “Les dije que estaban tratando de ocultar algo. Les pregunté si era porque somos mexicanos, porque somos latinos, que no querían ayudarnos”, dijo. “Y nos dijeron que nos controláramos y nos calmáramos, que necesitaban investigar más y que tendrían mejor comunicación”.
Dos años después de la muerte de Chacón, la policía de Rifle no ha publicado información adicional.
Cualquier persona con información relacionada con el caso puede comunicarse con el Departamento de Policía de Rifle al 970-625-8095 y solicitar hablar con un detective. Pistas o comentarios relacionados con esta historia pueden enviarse a info@soldelvalle.org.
