Ante la posible pérdida de unos $10 millones en financiamiento federal mediante subvenciones, Colorado se ha unido a otros 15 estados en una demanda contra el Departamento de Educación de EE. UU. por retirar fondos aprobados por el Congreso para contratar profesionales altamente capacitados en salud mental en instituciones de educación básica (K-12) y superior.
En abril, el gobierno federal retiró alrededor de $1,000 millones en fondos previamente asignados para escuelas y gobiernos locales en todo el país, destinados a ofrecer más apoyo a estudiantes a través de consejeros escolares, en momentos en que los desafíos de salud mental se han convertido en una crisis.
Los fiscales generales de los estados que demandan al gobierno federal por estos fondos argumentan que la interrupción del financiamiento es ilegal e inconstitucional, ya que viola tanto el poder del Congreso para controlar el gasto como la separación de poderes. Los demandantes también alegan que el gobierno federal no proporcionó el tipo de aviso previo ni la explicación requerida por la Ley de Procedimiento Administrativo para eliminar estas subvenciones.
Según un comunicado de prensa de la oficina del Fiscal General de Colorado, Phil Weiser, el Departamento de Educación notificó a los departamentos estatales de educación, distritos escolares e instituciones de educación superior sobre la cancelación de las subvenciones a finales de abril mediante “avisos estándar”.
“Los avisos ofrecieron poca o ninguna explicación sobre la base de esa decisión y obstaculizaron proyectos que llevaban años en desarrollo”, dice el comunicado.
El financiamiento federal destinado a Colorado tenía como objetivo preparar a 955 profesionales de salud mental —algunos nuevos en el campo, otros con experiencia clínica— para trabajar en escuelas del estado, en un momento en que la mayoría de las escuelas carecen de personal suficiente en salud mental, dijo Weiser a The Colorado Sun.
“La situación actual es que nuestros niños están sufriendo”, dijo Weiser. “Vemos cada vez más comportamientos adictivos con las pantallas, más trauma al que los niños están expuestos, más pensamientos de suicidio y autolesión, y necesitamos apoyarlos con todas las herramientas que tengamos a nuestro alcance”.
Weiser dijo que la consejería no es la única estrategia en la que el estado debe invertir para ayudar a los estudiantes a enfrentar los problemas de salud mental.
“Pero es, sin duda, una parte central de lo que debemos ofrecer a nuestros niños”, dijo a The Sun. “El hecho de que tengamos muy pocos consejeros está perjudicando a nuestros niños”.
Los $1,000 millones en juego, incluidos los $10 millones para Colorado, provienen de dos programas federales de subvenciones creados para ayudar a las escuelas a atender mejor las necesidades de los niños que enfrentan problemas de salud mental. El Programa de Servicios de Salud Mental en Escuelas, desarrollado por el Congreso en 2020, está diseñado para ayudar a los estados y distritos a expandir sus equipos de profesionales en salud mental. El Programa de Subvenciones para la Demostración de Servicios de Profesionales en Salud Mental, establecido por el Congreso en 2018, financia asociaciones innovadoras que capacitan a profesionales para abordar la salud mental juvenil en las escuelas.
La parte correspondiente a Colorado apoyaba iniciativas de capacitación en conjunto con el Departamento de Educación del estado y diversas instituciones educativas, incluyendo la Universidad de Colorado, la Universidad del Norte de Colorado, la Universidad de Denver, la Universidad Estatal Metropolitana y el Distrito Escolar Poudre Valley R-1.
Los fondos retirados por el gobierno federal fueron asignados por el Congreso en 2022, después del tiroteo masivo ese mismo año en la Escuela Primaria Robb en Uvalde, Texas, donde murieron 19 niños y dos adultos.
“Había una conciencia de los traumas y desafíos que enfrentaban los jóvenes”, dijo Weiser, señalando que el Congreso quería financiar iniciativas escolares que crearan espacios seguros para que los niños hablaran sobre su trauma.
“Cuando puedes mencionar lo que te ha pasado, cuando puedes aprender a lidiar con ello y construir resiliencia”, dijo, “vas a tener una vida más saludable y feliz”.
El Departamento de Educación de Colorado supo el 29 de abril que el Departamento de Educación de EE. UU. planeaba cancelar su subvención del Programa de Salud Mental Escolar a finales de diciembre, según la portavoz de CDE, Emma Garrett-Nelson.
El aviso que recibió la agencia estatal no incluía una explicación sobre la cancelación de la subvención, de acuerdo con el portavoz Roberto Paniagua Morales.
Mientras tanto, Education Week informó que en una carta enviada el 29 de abril a los beneficiarios, el Departamento de Educación indicó que las subvenciones proporcionaban “fondos para programas que reflejan las prioridades y políticas de la administración anterior, y que entran en conflicto con las de la administración actual”.
Un portavoz del Departamento de Educación acusó a los beneficiarios de utilizar los fondos para prioridades de diversidad, equidad e inclusión —que la administración Trump busca eliminar— “para implementar acciones basadas en la raza como cuotas de reclutamiento, en formas que no tienen relación con la salud mental y que podrían perjudicar a los mismos estudiantes a los que se supone deben ayudar”, según Education Week.
La subvención de CDE, otorgada en octubre de 2024, estaba diseñada para otorgar al estado $1.5 millones por año entre 2024 y 2029, con el objetivo de ayudar a los distritos a atraer más profesionales de salud mental a las escuelas.
Garrett-Nelson señaló que el departamento estatal aún no ha distribuido fondos a los distritos, ya que es muy pronto en el cronograma de la subvención.
“Estamos profundamente decepcionados por esta decisión”, dijo Garrett-Nelson en un comunicado. “Atender las necesidades de salud mental de los estudiantes sigue siendo una de las prioridades más urgentes identificadas por líderes escolares y distritales en todo Colorado”.
Colorado se ha sumado a 27 demandas junto a otros estados contra el gobierno federal desde que el presidente Donald Trump asumió el cargo en enero, incluyendo una demanda contra un esfuerzo federal para eliminar subvenciones de formación docente destinadas a preparar maestros para trabajar en zonas rurales, y otra contra los intentos de Trump de recortar significativamente los programas de AmeriCorps.
Los otros estados que forman parte de la demanda sobre los fondos federales de salud mental son California, Connecticut, Delaware, Illinois, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Nuevo México, Nueva York, Nevada, Oregón, Rhode Island, Washington y Wisconsin.
Traducción por Bianca Godina
