Este gráfico representa los datos recopilados por VAEH en abril de 2023 para la zona de los tres condados. Tenga en cuenta, el número de "total de personas sin vivienda" incluye los ocho "Veteranos sin vivienda", pero sólo los cabezas de familia de las 16 "familias sin vivienda". Gráfico de James Steindler

Traducción por Dolores Duarte

 La Alianza del Valle para acabar con la falta de vivienda (VAEH por sus siglas en inglés) está formada por un grupo de organizaciones con la misión de hacer justo lo que su nombre indica: acabar con la falta de hogar en el área de los tres condados. 

La West Mountain Regional Health Alliance (WMRHA por sus siglas en inglés) fue galardonada con $2,743,690 dólares a través del programa Transformational Homelessness Response Grant (THRGP por sus siglas en inglés), dentro de la división de vivienda del Departamento de Colorado de asuntos locales, que irán hacia la misión colectiva de VAEH. Según un comunicado de prensa, el premio representa la segunda cantidad más grande de ayuda en Colorado para la primera ronda de la THRGP. 

La VAEH se compone de organizaciones públicas y privadas, incluyendo: Servicios Humanos del condado de Garfield y Pitkin, Servicios para personas sin hogar del condado de Eagle, Caridades católicas de la ladera oeste, Mind Springs Health, recursos de recuperación y el ejército de salvación. La WMRHA actúa como organización coordinadora.

“La colaboración regional VAEH existe para institucionalizar mejores prácticas en tres áreas: desarrollo de políticas y procedimientos, planificación estratégica y financiamiento regional consolidado, con el fin de lograr una respuesta regional sustentable para acabar con el desamparo”, afirma el comunicado de prensa. “La ayuda económica de THRGP proporcionará hasta tres años de financiamiento colaborativo para expandir la continuidad de atención en la región para transformar la respuesta a personas sin hogar”.

La colaboración comenzó de manera algo informal en 2019. Luego, su cooperación se puso a prueba durante la pandemia que impulsó el trabajo conjunto para mantener a las personas seguras y alojadas. Más tarde, los miembros del núcleo decidieron formalizar la VAEH, desarrollando un plan estratégico y trabajando en la recaudación de fondos en colaboración. Esto, literalmente, rindió frutos. 

A menudo se dice que la lucha contra la falta de hogar no es un enfoque único. Cristina Gair, de la WMRHA, declaró a The Sopris Sun: “Todas estas organizaciones están haciendo una parte de lo que llamamos ‘continuidad en el cuidado’. Es un reto complejo servir a aquellos que están experimentando desamparo, ya sean individuos o familias”. 

Por supuesto, el nivel de necesidad varía. Mientras que algunas personas se enfrentan a quedarse sin vivienda, otras en el valle se consideran personas sin hogar crónicas, según la definición del Departamento de vivienda y desarrollo urbano de Estados Unidos.

“La idea es examinar a cada persona o familia y preguntarse ‘¿Cómo podemos conseguir que esas personas tengan un hogar?’” dijo Gair. “Creemos que una continuidad regional de recursos coordinados y accesibles, guiados por un enfoque compartido de hogar-primero, es la base para acabar y prevenir la falta de hogar”.

El hecho de que sea un subsidio regional, destinado a servir a los tres condados, es pertinente, explicó, “porque sabemos que a las personas sin hogar no les preocupan las líneas jurisdiccionales”. 

La colaboración regional no es fácil, dijo, “pero este grupo de personas han trabajado juntas para averiguar cómo hacerlo realidad, y la WMRH ha estado apoyando y convocando ese proceso porque sabemos que unidos somos mejores”.

Mencionó dos retos importantes a la hora de alojar a más personas en la zona: la capacidad y los recursos. “Este subsidio abordará ambos problemas”. 

Prevenir que alguien se quede sin hogar es mejor que perder la vivienda y tener que empezar de nuevo. Por ello, la colaboración también atiende a las personas que están a punto de quedarse sin hogar. 

El mercado de la vivienda, como ella dice, “es extremadamente difícil, muy difícil”, lo que hace más complicado que la gente permanezca en un hogar. “Hay programas que pueden pagar viviendas para individuos y familias, pero no al precio de mercado al que se están pagando los alquileres ahora mismo”.

El plan estratégico de la VAEH incluye la intención de ofrecer algún día opciones de vivienda de apoyo permanente en la zona. Gair describió las viviendas de apoyo permanente como un “modelo probado” que ha tenido éxito en zonas más urbanas, incluida Denver. 

De hecho, el “Denver Social Impact Bond Initiative”, un estudio de 2021 centrado en personas sin hogar crónicas que entran y salen de la cárcel, observó que el 77% de los usuarios a los que se ayudó con una vivienda de apoyo permanente seguían alojados de forma estable al cabo de tres años. 

En el valle, las personas identificadas como personas sin hogar crónicas son principalmente individuos, no familias. “Con alguien que ha experimentado la falta de vivienda crónica, es un proceso más complicado”, compartió Gair. “No sólo necesita una vivienda accesible, sino también servicios de apoyo en conjunto”. 

Gair concluyó: “Queremos dar las gracias a nuestros socios estatales, porque creen en lo que estamos intentando hacer como región. Estamos demostrando que esto es realmente posible”.