La danza guadalupana o de matachines es un colorido y coordinado ritual cultural y religioso que tiene sus orígenes en el mestizaje. Representa la fusión de las tradiciones indígenas y católicas. La vida de los pueblos originarios tlaxcaltecas estaba fuertemente influenciada por su religión politeísta (creían en muchos dioses) y por la importancia que daban a la guerra. De ahí provienen los coloridos atuendos con plumas en la cabeza y las tiras multicolores que se observan en estas danzas.
Durante la Conquista, la buena relación entre los pueblos indígenas y los españoles llevó a que los primeros fueran declarados en libertad por los segundos, liderados por Don Buenaventura. La condición fue conservar la cultura de los pueblos ancestrales y, al mismo tiempo, la enseñanza católica. Este acuerdo dio origen a las danzas para honrar a la Virgen de Guadalupe y a otros santos católicos.
Así nacen los matachines como los conocí hace poco en Denver, bajo la dirección de José Flores: con sus colores representativos del pueblo mexicano y de la Virgen de Guadalupe. Con sus tamboras altisonantes, violines, gritos de guerra, una coordinación milimétrica y una resistencia brutal. Bailan por horas; bailan para honrar sus creencias y su enseñanza católica, pero también para mantener viva la tradición de los Matachines tlaxcaltecas.
Lo que muchos no saben es que estas danzas llegaron a Colorado, y lo hicieron por Denver. Muchos se reagruparon bajo la organización del abanderado, José Flores. Esto ocurrió en 1996. Para entonces José ya era un danzante experimentado, participando desde que tenía 8 años. Luego tomó la decisión de revivir esta pintoresca tradición en el área metropolitana de Denver y sus alrededores.
Hoy, al cumplir 30 años de vigencia con su grupo de danza en Colorado, y tras haberse presentado en diversos lugares; escuelas, museos, salones comunitarios, casas familiares, estadios, consulados, entre otros, José cumple su misión cultural y religiosa con una disciplina ejemplar, que incluye a sus dos hijas dentro de un grupo de casi 20 personas.
El grupo de matachines desempeña un papel activo en la preservación y difusión de una tradición cultural y religiosa que se mantiene vigente en distintas comunidades de Colorado. Su participación en celebraciones y eventos responde a solicitudes de familias, instituciones y organizaciones, principalmente para ceremonias en honor a la Virgen de Guadalupe, San Judas Tadeo y otros santos.
Quienes estén interesados en conocer más sobre su trabajo o solicitar su participación pueden comunicarse con José Flores, director del grupo, al (720) 323-3468.
danza de los matachines en Denver
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