Vanessa Porras

Artista existencial

Hace muchos años atrás caminaba por un desierto oscuro, la tierra estaba seca y miraras hacia donde miraras se veía solo la planicie hacia el horizonte. El cielo nublado se reflejaba en el suelo, dándole un color grisáceo. Mientras caminaba me encontré con una enorme grieta que se extendía por toda la tierra hasta donde alcanzaba la vista. Miré hacia adentro y tuve la sensación de saltar a aquel agujero negro que no conducía a nada. De repente apareció mi padre y me dijo que no saltara, me advirtió que me haría daño. Pero aun así salté, confiando en que no me pasaría nada, en que mi padre solo me sobreprotege. 

Mientras caia hacia el vacio, me di cuenta de que llevaba puesto un vestido azul parecido al que llevaba Alicia en el País de las Maravillas cuando se había adentrado en el agujero negro siguiendo al conejo. Bajé flotando de la misma manera que ella lo hizo y mientras bajaba, vi animales en jaulas como las de las galletas de animales a lo largo de las paredes. Cuando me acerque al suelo estaba segura de que aterrizaría suavemente, pero no fue así, de pronto caí unos cuantos metros de sentón, oí el susurro de mi padre que decía: “Te lo dije”. Cuando pegue el suelo me sobresalté tanto que abrí los ojos y me di cuenta de que sólo era un sueño.

Esta columna dejaría de ser lo que es en su esencia, sin un toque de crisis existencial, por lo que me gustaría abordar el tema de lo que ocurre dentro de nuestras cabezas mientras soñamos y cómo lo podemos usar como inspiración. 

Los sueños han sido un tema fascinante desde que tengo constancia de ellos. Hay quienes opinan que los sueños son algo que simplemente nos ocurre sin razón. Es una opinión prudente ya que nadie ha llegado a una conclusión concreta de por qué suceden. Segun Wikipedia el soñar es: “un conjunto [de] imágenes, sonidos, sensaciones y emociones que aparecen en la mente mientras una persona duerme”, y su rareza se da al formato de la memoria a largo plazo

Algunos expertos consideran que el soñar es tiempo de juego para nuestro cerebro. Según PBS una de las razones por las que soñamos es porque “los sueños son una forma de procesar todos los acontecimientos y emociones del día, y son importantes para nuestra salud mental y física”. 

Se compara a una computadora que hace actualizaciones para funcionar con más eficiencia, ya que nuestros cerebros siempre están “encendidos”, incluso cuando dormimos, el soñar es un momento para que el cerebro haga su propia versión de actualización. En ellos se mezclan todos nuestros pensamientos, emociones, sonidos y cosas que podríamos haber visto durante el día o un recuerdo que aún está muy presente en nuestra cabeza. Por eso los sueños resultan tan extraños, en lo personal, creo que los sueños también pueden ser un recordatorio o la respuesta a un problema emocional o incluso un problema de diseño. 

Aunque hay quienes se oponen a las ventajas de los sueños extraños. Después de haber sido categorizada como una artista surrealista, la pintora mexicana, Frida Kahlo dijo, “Nunca pinto mis sueños o pesadillas. Pinto mi propia realidad.” Muchos artistas al pasar de los años, en particular los artistas surrealistas, han tomado inspiración en sus sueños y hay quienes encuentran las respuestas a sus problemas durante el tiempo de dormir. Como artistas, a veces llegamos a lo que parece ser el final de nuestra creatividad. En mi opinión, revivir solo requiere de una práctica de escribir lo poco que recuerdas de tus sueños por muy abstractos y raros que sean (cada vez recordarás más) y darle la oportunidad a tu subconsciente de mostrarte un mundo nuevo.