Por Bianca Godina

Editora de El Sol del Valle 

Mural junto a los corrales de alpacas mostrando a una niña frente a frente con una alpaca junto a Machu Picchu. Foto por Bianca Godina

Sopris Alpaca Farm ha estado ofreciendo risas y momentos memorables a toda la comunidad desde 2018. Sus propietarios, Kim y Cory Wesson, solían vivir en Silt con alrededor de 15 alpacas antes de mudarse a las afueras, cerca de la escuela Coal Ridge, donde ahora tienen casi 100 alpacas.

Kim y Cory Wesson celebrando junto con su alpaca. Foto de cortesia

Las alpacas son consideradas como mascotas por los Wesson, quienes tienen la intención de compartir lo divertidas que son con la comunidad. El Sr. Wesson las presenta en competencias y exhibiciones en Texas, Oregón, Kansas y otros lugares, además de criar y vender algunas de ellas. Anualmente, las alpacas son esquiladas y su lana se utiliza para confeccionar hilos, suéteres, bufandas y otros productos que se ponen a la venta.

Par de alpacas junto a su mama. Foto por Kim Wesson

Tiffany Gross, hija de los Wesson, menciona que alrededor del 50% de los productos se elaboran con la ayuda de personas locales, como madres y jóvenes, mientras que algunos se adquieren externamente.

Gross describe a las alpacas como animales muy graciosos que añaden mucho humor a la vida y cuenta que los llaman el animal de la emoción. “Si tomaras a uno de ellos y lo pusieras apartado de los demás, dejarían de comer y morirían de un corazón solitario. Están impulsados emocionalmente”, comenta.

Cuando necesitan separar a las alpacas, por ejemplo, para el parto, las mantienen en cercados abiertos que les permiten verse unos a otros, lo que les brinda compañía a corta distancia.

Las alpacas se comunican a través de un sonido llamado “zumbido”. Gross menciona que tienen una madre alpaca que es ciega y que, para comunicarse con su cría, emite este zumbido y escucha su respuesta, lo que facilita su localización.

La Sra. Wesson comparte que la razón por la cual abrieron su granja de alpacas es porque les encanta compartir su conocimiento sobre estos animales para promover el crecimiento de la industria alpaca en Estados Unidos. “Nos encanta compartir información sobre su fibra, su cuidado y su crianza. Son animales mágicos”, afirma.

Kim Wesson ayudando a cria a levantarse por primera vez. Foto por Bianca Godina

La familia Wesson lleva aproximadamente 11 años criando alpacas y aún disfrutan de su compañía, ya que tienen personalidades encantadoras y divertidas. La Sra. Wesson reflexiona sobre su parte favorita al compartir las alpacas con la comunidad: “Nos encanta escuchar las risas de la gente. Siempre le digo a mi esposo que cierre los ojos y escuche con atención. Siempre hay risas por todos lados”.

Cory Wesson vacunando a mamá con su cría. Foto por Bianca Godina

Para visitar Sopris Alpaca Farm, pueden acudir de viernes a lunes de 10 am a 4 pm. Para obtener más información, pueden visitar su página de Facebook, Sopris Alpaca Boutique.