Un Llamado a las Montañas
Jackie Ramirez, Sol del Valle
Con el Día de Acción de Gracias acercándose, no solo he estado pensando en lo que voy a comer, el outfit para estrenar en la sala de mi casa, sino también en lo que más agradezco de la vida. Se que algunos tal vez van a torcer los ojos al escuchar esto pero creo que lo que más agradezco es mi familia y mis amigos. Sé que es lo que todos siempre dicen cuando a veces no saben que decir y a lo mejor es lo mismo al escuchar a una mamá decir: “Mi familia es mi regalo”, cuando le preguntas qué es lo que quiere para navidad. Pero, aunque no lo creas, para mí hay mucho sentido cuando digo estas palabras.
Este año ha sido uno interesante y lleno de experiencias que me hacen darme cuenta cuanta sabiduría llevó. No porque sea una persona muy inteligente, no. Sino que por toda la gente que me ha apoyado durante mis momentos más felices y más tristes, no solo este año sino toda la vida aunque a veces no me haya dado cuenta.
Recientemente fui a un evento donde líderes comunitarios en Denver hablaron a través de sus experiencias y las decisiones que los llevaron a ser considerados exitosos dentro la comunidad. El evento se llamaba “Las Jefas y Jefes”, y una de las jefas era una señora que se llama Rosemary Rodríguez, una ex directora estatal del senador de EE. UU. Michael Bennet y después de retirarse en 2017, ella fundó una organización sin fines de lucro llamada “Together We Count” (Juntos contamos) que ayudó a aumentar la participación en el Censo de 2020.
Durante una de las veces que habló, mencionó una historia relacionada a la sabiduría que me impactó mucho y se ha quedado conmigo desde esa noche. Debido al tiempo, contó una versión de la historia corta, pero fue igual de impactante.
Ella cuenta de un muchacho que subió una montaña, buscando sabiduría y había un chamán ahí arriba de la montaña. El muchacho veía a todos lados, buscando sabiduría, pero el chamán le preguntó al muchacho, “¿quiénes son todas esas personas detrás de ti?” El muchacho miró para atrás pero no vio a nadie. El chamán después le reveló que se refería a todas las personas que lo habían apoyado en el pasado. La sabiduría era simplemente eso. Cuando estés en el trabajo, la escuela o donde sea, no te sientas solo porque hay gente detrás de ti apoyandote.
Cuando Rodríguez reveló el fin de la historia, yo me quedé con la boca abierta. De esos momentos cuando te quedas así con los ojos bien abiertos y dices, “No pues wow… Eso no me lo esperaba”. Pero es la verdad.
Es un poco difícil de explicar la razón del porque es muy significativo para mi, pero la forma en que interpreté la historia fue que, cuando abres tu corazón y expresas tus sentimientos, (bueno, primero, eso requiere mucha valentía y hay algo de sabiduría en esa acción). Pero, cuando le platicas a tus padres, a tu amiga, tu hermano, o hasta tu mascota de cómo te sientes o “Oye, mira esto me esta pasando”, pues en tan solo decir esas palabras, ahí creas un camino para obtener sabiduría de ellos. Al saber que no estás solo y que tienes a personas ahí para contar con ellos, eso es sabiduría.
Al ser vulnerable es tener sabiduría. No se si me explicó, pero si lo entiendes.
¿Que bonito, no? Saber que no estás solo, aunque así se sienta a veces, nunca realmente estás solo. Siempre hay alguien echándote porras.
