Nota de la editora: Ingrid Zúniga es editora digital de Sol del Valle y también estará presentando su proyecto final como estudiante de Colorado Mountain College. A continuación, podrán leer una invitación de Zúniga para conocer más acerca de su revista, “Nuestras identidades”.

No es coincidencia que, para mi proyecto final de Diseño Gráfico, me encuentre diseñando una revista que abraza la riqueza, la variedad y la singularidad de las culturas latinoamericanas. Este proyecto nace como una respuesta a la desconexión entre cultura e identidad que muchas personas enfrentamos al emigrar. Para mí, también es una forma de mantener vivo el orgullo del lugar que me vio crecer y de recordar quién soy, incluso cuando la distancia intenta redefinirnos.

Llegué a Estados Unidos desde El Salvador hace casi 14 años y, con el tiempo, he experimentado esa desconexión cultural acompañada por un conflicto con la identidad. Durante mucho tiempo no supe cómo nombrar esa sensación de no pertenecer del todo, ni aquí ni allá; de sentir que, por haber emigrado, mi voz ya no ocupa el mismo lugar en mi país de origen. A veces se siente como si dos versiones de mí coexistieran, buscando encontrarse para finalmente sentirse completas.

No siempre me ha gustado hablar de esto. Incluso me ha dado vergüenza, porque no quiero que parezca que he dejado atrás mis raíces o que me he olvidado del lugar donde viví tantos años de mi vida. Pero la realidad es que esta desconexión existe, y a veces mi presente se siente distante de la niña que fui en El Salvador.

La revista de Ingrid Zúniga, Nuestras Identidades. Foto por Danny Feria

Mi vida allá estaba llena de colores vibrantes, frutas frescas, música alta, baile, comida deliciosa, compañía reconfortante y tradiciones profundamente arraigadas: el Día de la Cruz, la Semana Santa, la Independencia patria, los vientos de otoño con su melancolía particular y las playas que abrazaban el alma. Viví allí hasta mi adolescencia, y aunque esos recuerdos siguen vivos en mí, a veces se sienten lejanos, como si una parte de mí se hubiera quedado allá.

Después de más de una década fuera de mi país, he comprendido lo importante que es sentirse parte de algo: de una comunidad, de una patria, de un mismo latir. Por eso busco formas de reconectar con mis raíces, y una de las que más atesoro es compartir con mis amigos, los Ostorga-Lazo, en Silt. Reunirnos por las tardes, comer pan, tomar café, escuchar historias de nuestro país, celebrar Navidad o fin de año con música de Aniceto Molina o Los Hermanos Flores, comer tamales pisques o panes con pollo… todo eso se convierte en un espacio donde la cultura y la identidad vuelven a sentirse cerca. No es lo mismo que estar en El Salvador, pero sí se siente un poquito más cerca.

Así, incluso viviendo en el extranjero, la esencia no desaparece: se transforma, se reinventa y sigue latiendo con fuerza. Esta revista nace desde ese lugar. Quiero seguir aprendiendo de la cultura donde vivo, mientras también profundizo en mis orígenes, mantengo mis costumbres y reconozco el valor de mi herencia cultural. Haber crecido en un lugar y emigrado a otro no debería convertirse en una lucha entre dos versiones de mí, sino en la posibilidad de construir un puente entre ambas. Ahí, en ese equilibrio, encuentro pertenencia, resiliencia y sentido.

Los estudiantes de Colorado Mountain College te invitan a su Noche de Portafolio, un evento que celebra y reconoce las habilidades de quienes están por graduarse. Será una noche donde la creatividad deslumbra a través de la fotografía, el video, las estrategias de mercadeo, el desarrollo de videojuegos y el diseño de revistas y libros.

Acompáñalos a celebrar y conocer a estudiantes que próximamente se graduarán como diseñadores gráficos, fotógrafos y más. El jueves 30 de abril, de 4:30 a 7 p.m., en el Bushong Student Center, en Spring Valley (Colorado Mountain College).