Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle   

El invierno intenso ha llegado. Las chimeneas crepitan con leña seca, se preparan infusiones herbales y la promesa de contar historias nos atrae a ambientes cerrados. Ya sea reunidos en torno a una mesa repleta de comida o acurrucados con un libro querido, nuestras historias nos unen y nos ofrecen calidez y conexión. Para Olive Byman, alumna de último año en Coal Ridge High School, las historias son la esencia misma de la humanidad.

“Me siento atraída por la gente porque cada uno tiene una historia diferente”, explica a The Sopris Sun. “Podemos hablar sobre ello y luego yo puedo compartir mi parte. Me encanta conocer a la gente y saber por lo que han pasado, y siento que cada historia nos aporta una lección diferente”.

Elocuente, alegre y profundamente afectuosa, Byman es el tipo de narradora hacia la que la gente gravita. Su risa resuena cuando describe ser la mayor de 11 hermanos y necesitar un poco de tranquilidad, y su perspicacia fluye cuando reflexiona sobre la superación de una adversidad inimaginable: perder la vista.

Hace casi 15 años, siendo muy pequeña, Byman sufrió un derrame cerebral. Una exploración minuciosa reveló un tumor cerebral que requería cirugía inmediata. Al despertar, estaba completamente ciega. Poco a poco, su ojo derecho recuperó una visión limitada, pero el tumor dañó el nervio óptico de su ojo izquierdo, dejándolo ciego.

“Con mi ojo derecho no tengo visión periférica. Es como mirar a través de una pajita”, dice Byman. “Veo bien los colores, y me resulta más fácil ver las cosas de cerca que de lejos”.

A pesar de la gravedad de sus circunstancias, Byman, con el apoyo de su comunidad, está decidida a cumplir sus sueños. Hace un año, la vida de Byman cambió cuando conoció a Jeo Mendez, subdirector vocacional y de vivienda de Ascendigo, y mentor de estudiantes calificados inscritos en el Departamento de Rehabilitación Vocacional (DVR por sus siglas en inglés) de Colorado. Un día, durante la clase, Mendez preguntó a los estudiantes si estaban preparados para llevar una vida independiente. Byman levantó la mano.

“Desde el principio supo que quería trabajar, pero no sabía qué quería hacer”, dice Mendez. “De un modo u otro se le ocurrió que ser bibliotecaria sería divertido”.

Como amante de los libros y fascinada por la cultura y el arte, Byman sabía que la biblioteca le aportaría un trabajo significativo. Con la ayuda de Mendez, escribió un currículum y una carta de presentación y practicó sus habilidades para las entrevistas al tanto que Mendez se conectaba con la Biblioteca de Silt. La directora de la sucursal, Brenda Ramirez, se mostró encantada al saber que Byman buscaba empleo e inmediatamente creó un puesto de prácticas remunerado. Después de tres meses, Ramirez quedó impresionada por la ética de trabajo de Byman y le pidió que solicitara el puesto de bibliotecaria.

“Reescribí mi carta de presentación y mi currículum y pasé por el proceso de entrevistas”, cuenta Byman. “Había quizá otras cuatro o cinco personas que se presentaron, y me dijeron que yo era la mejor de las entrevistadas. Conseguí el trabajo. Fue la primera entrevista que tuve”.

Desde septiembre, Byman ha demostrado ser un activo para la biblioteca. Mendez y Ramirez elogiaron su energía, su actitud alegre y su firme deseo de ayudar a los usuarios y a los compañeros de trabajo. Con el deseo de apoyar su éxito, el equipo regaló a Byman un par de lentes que aumentan los números minúsculos del sistema de clasificación que utiliza para archivar los libros. El trabajo se hizo infinitamente más fácil.

“Olive es activa y emprendedora”, dice Mendez. “Si hay algo que se interpone en su camino, se las ingenia para sortearlo y superarlo. Ella está realmente motivada”.

Apoyando la independencia

El camino hacia la independencia es provocado a menudo con el deseo y se eleva con el apoyo de la comunidad. En la historia de Byman, el programa vocacional de Ascendigo y el DVR desempeñaron un papel fundamental. El DVR ayuda a las personas con diferencias cognitivas y físicas a conseguir un empleo remunerado proporcionando fondos a familias y organizaciones como Ascendigo, un proveedor registrado.

Mientras Ascendigo es sólo para personas en el espectro autista, Mendez dijo que su trabajo en las escuelas es financiado por DVR. Añadió que los estudiantes reciben servicios de forma gratuita, y la ayuda financiera lucrativa se puede utilizar para la escuela de comercio, el college y para gastos de subsistencia. Las empresas asociadas con DVR también se benefician. Desde el punto de vista fiscal, DVR pagará el salario de un individuo durante las primeras 160 horas, además de cualquier reembolso, como entrenamiento y suministros. Personalmente, las empresas se ponen en contacto con personas fiables y deseosas de trabajar.

“Son como cualquier persona”, dice Mendez. “Creo que algo muy bueno que las empresas ven  es que es una forma distinta de hacer las cosas. Quizá lleve un poco más de tiempo, pero una vez que nuestros individuos aprenden la tarea son imparables”.

Al tiempo que agradece el apoyo de su equipo, Byman dice que está emocionada con su futuro. Después de graduarse, espera solicitar un puesto de especialista en bibliotecas y, con el tiempo, convertirse en coordinadora de servicios para jóvenes.

“Aprovecha todas las oportunidades que se te brinden porque nunca sabes cual puerta puede abrirte una posibilidad”, dijo Byman. “Ve y empieza a hablar con la gente. Puedes aprender mucho y ampliar tu experiencia en la vida”.