Maestros, agricultores y organizaciones defensoras de la alimentación lanzaron el martes su campaña a favor de dos propuestas que aparecerán en la boleta electoral de noviembre en Colorado. Las medidas buscan continuar con la provisión de comidas gratuitas para estudiantes de escuelas públicas y reforzar el programa federal de asistencia alimentaria (SNAP por sus siglas en inglés), tras recortes realizados por la administración de Trump.
Los votantes de Colorado decidirán en noviembre si aumentan los impuestos a las personas que ganan más de $300,000 al año para financiar las iniciativas, conocidas como LL y MM.
“Debemos votar SÍ a LL y MM para mantener el trabajo fundamental que ha impulsado el programa Comidas Escolares Saludables para Todos”, dijo Daniel Asher, chef y propietario del restaurante River and Woods en Boulder. “Cada niño en Colorado merece tener acceso a comidas escolares nutritivas y saludables, preparadas con ingredientes cultivados localmente que apoyen a nuestros agricultores, ganaderos y artesanos de alimentos en todo el estado”.
Desde 2023, Colorado ha ofrecido desayunos y almuerzos gratuitos a todos los estudiantes de escuelas públicas, sin importar los ingresos de sus familias. Esta medida fue posible gracias a que, en 2022, los votantes aprobaron un aumento de impuestos para quienes ganan más de $300,000 anuales.
Antes, las comidas escolares solo estaban disponibles para los niños cuyas familias calificaban por bajos ingresos. Con el nuevo sistema, los distritos escolares solicitan a las familias que completen una solicitud para subsidios federales, pero el desayuno y el almuerzo se cubren para todos los estudiantes, califiquen o no.
Desde la implementación, la demanda del programa ha superado los ingresos fiscales proyectados.
Inicialmente se esperaba que el programa recaudara más de $100 millones al año, pero en su primer año tuvo un déficit de $56 millones, según informó Chalkbeat Colorado, y se anticipaba otro déficit para el segundo año.
Durante el primer año, el Departamento de Educación reportó un aumento del 37% en la participación en los desayunos escolares y del 30% en los almuerzos, según el vocero Jeremy Meyer. El año pasado, la participación aumentó otro 5% en desayunos y 3% en almuerzos.
Durante el último ciclo escolar, 178 de los 179 distritos escolares de Colorado participaron en el programa, dijo Meyer. Solo el distrito escolar de Aspen no lo hizo.
Bajo la Ley de Derechos del Contribuyente (Taxpayer’s Bill of Rights), cualquier ingreso fiscal que supere lo estimado para una iniciativa debe ser devuelto a los contribuyentes.
Si los votantes aprueban las iniciativas LL y MM en noviembre, quienes ganan $300,000 o más pagarían en promedio $486 adicionales en impuestos, según estimaciones de los autores de la propuesta. Se calcula que las medidas generarían $95 millones adicionales para el estado, y este podría conservar cualquier ingreso extra para reforzar el Programa de Asistencia Nutricional Suplementaria (SNAP), también conocido como cupones de alimentos.
La ley de impuestos y gastos firmada por la administración Trump en julio, conocida como One Big Beautiful Bill Act, reduce los fondos que los estados reciben para administrar el programa SNAP y establece nuevos requisitos laborales. La contribución federal bajará del 50% al 25% de los costos administrativos del SNAP, lo que obliga a los estados a cubrir la diferencia. Colorado estima que tendrá que gastar $50 millones adicionales a partir del próximo año para cubrir estos nuevos costos y requisitos.
Los defensores de LL y MM afirman que los nuevos fondos permitirán que los distritos escolares accedan a subsidios para comprar alimentos de agricultores locales, aumentar los salarios del personal de cocina, crear comités de padres y estudiantes que asesoren sobre recetas culturalmente apropiadas y reemplazar equipos de cocina. También ayudarán a mantener el programa de cupones de alimentos lo más intacto posible para personas con discapacidades, adultos mayores y familias de bajos ingresos.
Jen Frankel, madre de un estudiante en la preparatoria South High School en Denver y organizadora de una despensa de alimentos escolar, dijo que le sorprendió la cantidad de familias que enfrentan inseguridad alimentaria.
“Si los votantes no se presentan en noviembre, cientos de miles de habitantes de Colorado, incluidos niños, adultos mayores y personas con discapacidades, estarán en riesgo de pasar hambre”, advirtió.
Luzmar Arraíz, madre de dos estudiantes en el condado de Jefferson, contó que al principio le sorprendió lo mala que era la comida escolar cuando sus hijos empezaron las clases. Trabajó junto a otras madres y con el Consejo de Política Alimentaria del Condado de Jefferson para asesorar al distrito sobre cómo mejorar las comidas. Según dijo, cinco recetas del grupo fueron servidas como parte de un proyecto piloto, entre ellas, un pollo venezolano con papas, uno de los favoritos entre los estudiantes.
“Voten sí, para que podamos ver a los distritos de todo Colorado hacer lo que hicimos aquí en Jeffco y asegurar que los niños de toda la ciudad tengan una buena alimentación”, dijo.
