Por Jeanne Souldern

Corresponsal de Sopris Sun

Traducción por Dolores Duarte

Sin duda alguna, la pandemia de COVID-19 alteró la educación pública en todo el país al pasar al aprendizaje a distancia. Esto exacerbó las desigualdades educativas y provocó un descenso en el rendimiento de los alumnos, así como cambios en la matrícula de estudiantes.

Después de la pandemia, las tendencias de inscripción muestran un descenso en las escuelas públicas, influenciado por el aumento de la educación desde casa e inscripciones en escuelas charter y privadas. Muchos padres de estudiantes en escuelas públicas tienen inquietudes persistentes por futuros brotes de virus como el COVID-19.

Stacey Park, superintendente adjunta y directora académica del distrito escolar de Roaring Fork, habló recientemente con The Sopris Sun sobre las cifras actuales de inscripción de estudiantes.

“Aunque algunas escuelas aumentan la matrícula de forma lenta, la mayoría están relativamente estables o disminuyendo moderadamente. En 2020, perdimos unos 300 estudiantes al inicio de la pandemia y estamos volviendo lentamente a los números anteriores a la pandemia.” Park declaró: “Actualmente atendemos a aproximadamente 220 estudiantes menos en todo el distrito de lo que teníamos antes de la pandemia. Algunos grados pueden tener una mayor inscripción durante un año pero eso cambia con el grupo total a medida que avanzan en los grados”.

Los datos publicados en febrero por el Centro Nacional de Estadísticas Educativas -la principal entidad responsable de recopilar, analizar y reportar datos educativos para el Departamento de Educación de los Estados Unidos- revelaron que la matrícula de preescolar a octavo grado se redujo en un 4% entre 2019 y 2022, mientras que la matrícula de noveno a duodécimo grado aumentó alrededor del 2%.

En Colorado, el «Conteo de Octubre» determina el financiamiento estatal con base en el número de estudiantes inscritos y que asisten a la escuela en un día específico de octubre. Park recalcó la importancia de supervisar estos recuentos y tener en cuenta los continuos cambios en la matrícula a lo largo del año.

Park dijo que mantienen una estrecha vigilancia sobre varios números, incluyendo el promedio de inscripción en los últimos cinco años, y anticipar un cierto porcentaje de deserción.

Los distritos escolares recurren a demógrafos para proyectar el número de alumnos mediante el análisis de las tasas de natalidad, la evolución de la vivienda, los patrones de migración, las condiciones económicas y las tendencias históricas de matrícula. Park destacó que el elevado costo de vida en zonas como Roaring Fork Valley afecta la matrícula, especialmente en los grados más bajos, ya que las familias más jóvenes y con dificultades económicas suelen trasladarse a zonas más accesibles.

Park explicó que la última proyección de matrícula del distrito se realizó hace aproximadamente una década, y que están considerando la posibilidad de contratar de nuevo a un demógrafo para planificación a largo plazo y elaboración de presupuestos. Estas proyecciones ayudan a tomar decisiones informadas sobre la viabilidad de la construcción de nuevas escuelas, redefinir las demarcaciones de asistencia o la contratación de maestros y personal adicional.

“Algunas escuelas [de Roaring Fork] tienen grados más numerosos que otras, mientras que son más pequeñas en otros grados. “Las escuelas han proyectado su matrícula basada en promedios de cinco años”, explicó Park. “Roaring Fork High School ha tenido un marcado aumento para el noveno grado en los últimos dos años, pero también ha experimentado deserción en otros grados ya que el conjunto se mueve a través de los grados”. 

Park señaló que los números de inscripción y retiro de estudiantes fluctúan constantemente con muchos de los estudiantes, en especial los que ingresan al kinder, sexto y noveno grado, ya que a menudo se inscriben justo antes del inicio del ciclo escolar.

“Eso es lo que intentamos anticipar. Tenemos las cifras actuales, pero sabemos que habrá más cambios durante el verano”, concluyó Park.