El corazón de Habitat
Gail Schwartz
Presidenta de Habitat for Humanity del Valle de Roaring Fork
Traducido por Giovanna O. Kennedy

Mientras muchas personas en todo el mundo lamentan la pérdida del expresidente Jimmy Carter, es importante reflexionar sobre el increíble impacto que Jimmy y Rosalynn Carter han tenido en vidas y futuros alrededor del mundo desde que dejaron el cargo.
Cuando el ex Presidente Carter y la ex Primera Dama Rosalynn se unieron a la comunidad de Habitat for Humanity en 1984, elevaron la misión de construir viviendas decentes y asequibles a un escenario global. Su enfoque práctico —poniéndose cascos, empuñando martillos y construyendo junto a las familias necesitadas— demostró una humildad y dedicación que inspiraron a innumerables personas a seguir su ejemplo.
El Proyecto de Trabajo Carter no solo ha construido miles de viviendas, sino que también ha movilizado a voluntarios y donantes en todo el mundo, llevando esperanza y estabilidad a comunidades que alguna vez estuvieron atrapadas en ciclos de pobreza. Los Carters comenzaron como voluntarios con Habitat for Humanity en marzo de 1984. Desde entonces, cada año han participado como voluntarios para construir o mejorar viviendas junto con propietarios en comunidades de los Estados Unidos y de todo el mundo. Inspirando a millones durante las últimas tres décadas, el Presidente y la Sra. Carter han trabajado junto a más de 104,000 voluntarios en los EE. UU. y en 14 países para construir, renovar y reparar 4,390 viviendas.
Para mí, personalmente, Jimmy Carter personifica el corazón de la misión de Habitat: la creencia de que la vivienda es más que un refugio, es una base para la oportunidad, la seguridad y la dignidad. En Habitat RFV, vemos estos principios en acción todos los días, desde las 27 hermosas viviendas en Basalt Vista, hasta 20 nuevas viviendas en Rifle, como se transformaron 88 apartamentos en condominios asequibles en Glenwood Springs y 6 nuevas viviendas en The Confluence en Glenwood. El legado del Presidente Carter nos recuerda que estos esfuerzos no se tratan solo de casas, sino de construir el futuro de las familias y nuestras comunidades.
Mientras enfrentamos el creciente desafío de la crisis de vivienda asequible en nuestra propia comunidad, me inspira la atemporalidad de la visión de Carter. Él solía decir: “Mi fe exige que haga lo que pueda, donde pueda, cuando pueda, durante el tiempo que pueda, con lo que tenga, para tratar de marcar la diferencia”. Estas palabras resuenan profundamente con el trabajo que hacemos todos los días en Habitat RFV y con las invaluables asociaciones comunitarias que lo hacen posible.
La vida del Presidente Carter es un testimonio del poder de la acción colectiva y del profundo impacto que un individuo puede tener cuando está guiado por la empatía y el propósito. Mientras miramos hacia el futuro, honremos su legado continuando con la construcción, soñando y abogando por un mundo donde cada familia tenga un lugar seguro, estable y asequible donde vivir.
Nuestros pensamientos y oraciones están con la familia Carter en este momento de pérdida. Durante su vida, Jimmy Carter nos mostró lo que es posible cuando trabajamos juntos, impulsados por la compasión y la inquebrantable creencia en el potencial de cada ser humano. Llevemos su antorcha adelante, un clavo, una pared y una casa a la vez.
