Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle
En la madrugada del domingo 24 de noviembre, entre las 2:46 y las 3:38 am, un hombre presuntamente intentó entrar a una residencia de Satank, un vecindario residencial ubicado a las afueras de Carbondale, dentro del condado de Garfield. Al encontrar todos los accesos cerrados, el hombre se marchó. La cámara de seguridad de un vecino capturó el ir y venir de una camioneta blanca grande que corresponde con la hora.
Más tarde esa misma mañana, alrededor de las 7:35 am, el vecino John Armstrong, ex ayudante del sheriff del condado de Pitkin, avisó de una “inspección de bienestar sospechosa” por un hombre “desvanecido sobre el volante” en la misma camioneta Ford F150 blanca en la entrada Satank por el camino hacia la escuela Colorado Rocky Mountain. El oficial del Departamento de Policía de Carbondale (CPD por sus siglas en inglés) que respondió al control encontró al hombre desayunando y no le pidió identificación ni documentó la matrícula del vehículo.
Hattie Taylor, quien vive en la residencia Satank con su hijo, durmió durante el incidente sin percatarse. Esa mañana, su hijo le habló del comportamiento errático, aunque no agresivo, del desconocido, diciendo que había estacionado la camioneta varias veces. Se informó a la oficina del sheriff del condado de Garfield y Taylor tuvo la precaución de instalar su propia cámara ese mismo día.
Entonces, por segunda noche consecutiva, presuntamente la misma persona intentó entrar en su residencia. Esta vez, la cámara lo grabó intentando entrar por la puerta principal entre las 3:36 y las 3:51am. Taylor no se percató durante el incidente, pero encontró la grabación al día siguiente y llamó a la oficina del sheriff del condado de Garfield. No obtuvo respuesta, dijo. Taylor también alertó al vecindario con un correo electrónico, escribiendo: “¿Tal vez alguno de ustedes conoce la camioneta y al propietario y puede dar una explicación razonable…un huésped de Airbnb perdido y confundido?”.
Por tercera noche consecutiva, los vecinos escucharon el vehículo acercándose e intervinieron. Armstrong llamó al 911 alrededor de las 4 am. Según el condado de Garfield, la llamada se recibió a las 4:10 am. Veinte minutos más tarde, a las 4:33am, la oficina del sheriff solicitó formalmente ayuda a la policía de Garfield. Durante este tiempo, Armstrong siguió la camioneta fuera de Satank a cierta distancia e informó que se detuvo en NAPA Auto Parts, donde Joseph Moron – conductor del auto – fue contactado primero por CPD a las 4:40am seguido por la oficina del sheriff a las 4:46am.
Según la oficina del Sheriff, Moron afirmó que fue invitado a la residencia por una mujer llamada Jeweleta. Se le informó de las quejas y se le dejó ir. Una comprobación de los antecedentes penales revela que Moron ha sido condenado anteriormente por cinco delitos graves, entre ellos robo de vehículos y agresión, así como por cinco delitos menores. La camioneta blanca estaba registrada a nombre de otra persona con domicilio en Grand Junction. Desde que fue confrontado, Moron no ha regresado.
De acuerdo con el sheriff Lou Vallario, nada de lo que hizo el hombre justificaba un comportamiento delictivo. “Puede haber alguna zona gris, pero ciertamente nada que fuera definitivo en cuanto a cualquier causa probable de cualquier delito que se cometió que constituirá un arresto o una comparecencia o algo así”, dijo. “Sospechoso, por supuesto”, pero la explicación del hombre se consideró razonable y dijo que dejaba el área para evitar problemas.
Aún así, los vecinos de Satank se preguntan por qué la respuesta de la policía fue tan lenta y por qué no se detuvo al hombre con amplias pruebas de tentativa de allanamiento de morada, especialmente considerando una agresión sexual ocurrida en casa de una mujer en Carbondale a principios de ese mismo mes.
El comandante del CPD Kirk Wilson informó a The Sopris Sun que su política es esperar una solicitud de asistencia del condado de Garfield cuando el despacho informa de una llamada desde fuera de los límites de la ciudad. “Tan pronto como salimos de nuestra jurisdicción, con algunas excepciones, no necesariamente tenemos autoridad legal”, explicó Wilson. “A menos, por supuesto, que la oficina del sheriff haga una petición. En cuanto lo hacen, no nos están necesariamente delegando, pero estamos trabajando bajo todo, desde su protección hasta su autoridad”. En este caso, retuvieron a Moron hasta que llegó un delegado del sheriff para tomar decisiones.
“Tenemos muy buena relación de trabajo con la oficina del sheriff”, añadió Wilson. “Estamos todos en el mismo equipo”.
“Nada nos impide ayudarnos unos a otros, independientemente de los límites jurisdiccionales, especialmente cuando se trata de la seguridad pública o de los oficiales”, afirmó Vallario.
Aunque sólo sea eso, este incidente es un recordatorio para que los residentes de la zona aseguren bien sus puertas. En todo momento, el CPD tiene al menos dos agentes patrullando, declaró Wilson, mientras que el condado de Garfield tiene de cinco a seis repartidos por todo el condado, informó Vallario. Aunque el volumen de llamadas puede ser alto, dijo Wilson, no suele haber delitos graves en Carbondale. Los recursos policiales serán un tema de conversación en la reunión de la junta de administradores en enero.
Wilson enfatizó ser un “gran partidario de vigilancias informales”, donde los vecinos intercambian números de teléfono e información básica para ayudar a informar de actividades sospechosas. “Las agencias han detectado robos, han sorprendido a algún ex que se aproxima, a personas con órdenes de restricción en la propiedad de alguien”, enumeró Wilson. No sólo eso, sino que las disputas por molestias tales como música fuerte a altas horas de la noche pueden resolverse a menudo sin implicar a la policía.
En este caso, los vecinos de Satank creen que se podría y se debería haber hecho más. “Creo que sería ideal si pudiéramos reunirnos con el comandante Wilson y Lou [Vallario] y tratar de resolver un poco las cosas, porque esto es inaceptable”, dijo Armstrong. “Alguien podría haber resultado herido y este tipo podría haber recibido un disparo por sus payasadas”.
