Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle

“Este es un público difícil”, exclamó Travis Black, director regional del noroeste de Colorado Parks and Wildlife (CPW), mientras respondía a preguntas durante una reunión en New Castle el martes por la noche. Él se dirigió a más de 300 ganaderos y comerciantes sobre la reintroducción del lobo, uno de los temas más polémicos en el oeste de Colorado en estos días. Y, ahora que los condados de Garfield, Eagle y Pitkin pueden ser el hogar del próximo grupo de lobos grises introducidos, los ganaderos locales están enardecidos.
“No me opongo a los lobos, pero me opongo a que se queden aquí porque no es lo adecuado”, dijo Mike Walck, un inspector estatal de marcado de Rifle, ya jubilado. “Si fuera una buena opción, deberían haberles dejado migrar hasta aquí y establecerse. Pero cruzar medio país, bajarlos de un maldito helicóptero, cargarlos y traerlos aquí, no me parece bien”.
Walck no es el único que piensa así. Ganaderos, criadores de ovejas, comerciantes y cazadores han estado quejándose sobre “lobos en la puerta” desde que los electores de Colorado aprobaron la Propuesta 114 en noviembre de 2020 para reintroducir lobos grises en el estado – específicamente al oeste de la Divisoria Continental.
A la concurrencia del martes le gustó la idea de reubicar a los futuros lobos en el condado de Pitkin, que votó a favor de la reintroducción. “¡Que se queden con ellos!”, gritó alguien entre el público ante un retumbó de aplausos. “¡Envienlos a Boulder!” gritó otra persona.
“Sienten que se les está forzando a aceptarlo” dijo el senador estatal Perry Will, ahora comisionado electo del condado de Garfield. “No les gusta que les digan lo que tienen que hacer”. Will fue uno de los seis oficiales electos que asistieron a la reunión, incluidos los tres comisionados del condado de Garfield. Fue guardabosques y el director local de vida silvestre para CPW durante más de 40 años. Dijo que Colorado está demasiado desarrollado y demasiado poblado para manejar lobos. “No es justo para los lobos”, comentó.
CPW se puso manos a la obra después de que los electores aprobaran la reintroducción del lobo, ya que la agencia tenía que presentar un plan de gestión antes del 31 de diciembre de 2023, la fecha límite para poner las patas sobre el terreno. En otras palabras, los lobos iban a llegar y la agencia tenía tres años para prepararse.
“Por eso teníamos tanta prisa el año pasado por cumplir el mandato legal de poner a los lobos sobre el terreno y cumplir el plazo”, dijo Black. “CPW convocó un grupo de trabajo técnico y un grupo asesor de partes interesadas para ayudar en la elaboración del plan”. Después de muchas reuniones públicas en todo el estado, CPW presentó un proyecto de plan a la comisión el 9 de diciembre de 2022. El plan final fue aprobado el 3 de mayo de 2023 y los primeros 10 lobos fueron liberados ese diciembre en los condados de Grand y Summit. Black dijo más tarde que se han gastado $4.7 millones de dólares en la reintroducción del lobo desde 2021.
Pero la presencia del lobo en el paisaje ha revelado lagunas en el plan de CPW, incluida la depredación del ganado y cómo gestionarla. Las opciones preventivas, como el hostigamiento con luces, ruido o banderas en las vallas (fladry), no estaban contempladas en el plan. Los defensores del lobo querían que se exigiera la minimización de los conflictos no letales antes de reembolsar a los ganaderos las pérdidas de ganado.
El proyecto de ley 1475 de la cámara de representantes, que fracasó en el comité la primavera pasada, habría exigido estas herramientas antes del reembolso. Pero el uso de métodos no letales sigue siendo voluntario. Y, puesto que los lobos no pueden ser eliminados por los humanos a menos que sean capturados en el acto de depredación, la agencia ha estado poniéndose al día con la minimización de conflictos no letales y trabajando rápidamente para desplegar herramientas y entrenamiento.
Existen varias fuentes de financiamiento para minimizar los conflictos no letales. Muchos ganaderos se han resistido a utilizar estas herramientas, alegando que llevan demasiado tiempo o que no funcionan. Pero la agencia está reforzando el acceso a los materiales y al entrenamiento, y esta primavera pondrá en marcha un programa de jinetes para proporcionar una presencia humana constante cerca del ganado.
“Vamos a emplear a un máximo de 12 contratistas para que puedan desplegarse en lugares donde haya actividad de lobos”, explica Ethan Kohn, especialista en daños causados por la fauna salvaje de la región noroeste de CPW. “En nuestros eventos de información pública, hablamos sobre la gestión de cadáveres y la eliminación de atrayentes del entorno y cómo lidiar con eso”.
Pero las preguntas y quejas de la audiencia del martes apuntaban a otras cosas que faltaban en el plan y más. ¿Cuál es la definición de depredación crónica? Si los métodos no letales no funcionan, ¿tendrán los ganaderos la opción de matar? ¿Cómo se manejarán los cadáveres? ¿Se puede matar a un lobo en el acto de atacar un alce? ¿Por qué introducir más lobos en el estado cuando la gestión de los lobos existentes es todavía nueva? ¿En qué parte del condado de Garfield CPW liberará lobos? ¿Por qué no liberar lobos en el condado de Pitkin, donde existe una mayor aceptación social y donde la economía no se ve tan perjudicada? ¿Cómo evitará Colorado los errores que han cometido otros estados? ¿Cuánto se ha gastado hasta ahora? ¿Existe un plan para cuando los lobos sean excluidos?
Entonces, la petición de una pausa en el proceso de reintroducción movilizó a la audiencia.
Todos los oficiales electos presentes en la reunión, incluidos el senador estatal electo Marc Catlin y el congresista electo Jeff Hurd por el Distrito 3 de Colorado, apoyan la pausa en la próxima liberación de lobos. Hurd también dijo que apoyará el proyecto de ley de la congresista Lauren Boebert para eliminar a los lobos grises de la lista de especies amenazadas y en peligro de extinción en virtud de la Ley Federal de Especies en Peligro.
Pero fue el comisionado Tom Jankovsky quien resumió la postura del condado de Garfield, aparentemente envalentonado por el tono de la concurrencia. “Empezaré por el gobernador Polis, los electores de la ladera oriental, los votantes urbanos, incluso los del condado de Pitkin”, proclamó. “No queremos sus mugrosos lobos en el condado de Garfield”.
El presidente saliente de la comisión del condado de Garfield, John Martin, animó al público a participar activamente. “Ahora no pueden permanecer en silencio. Ya están armados con información”, dijo. “Necesitan entrar en el sitio web [de CPW]. Tienen que escribir cartas. Tienen que seguir hablando con nuestros oficiales electos. Necesitan hacer que se les escuche. Ustedes marcarán la diferencia”.
El personal de CPW siguió mostrando una cara valiente a pesar de las peticiones de pausar el proceso de reintroducción. Matt Yamashita, responsable de vida salvaje del distrito 8, declaró a The Sopris Sun que no le preocupa el aspecto emocional de la reintroducción del lobo. “Mi trabajo es sencillo: es lo que dice el estatuto”, reflexionó. “Me encargo de reintroducir lobos en el estado de Colorado. Ésa es mi función. Eso es lo que los electores pusieron al frente de nuestra agencia y a eso nos apegamos”
De momento, CPW sigue adelante con sus planes de trasladar hasta 15 lobos grises de la Columbia Británica este invierno.
La próxima reunión pública y de entrenamiento sobre manejo de conflictos tendrá lugar en Aspen el jueves 19 de diciembre de 10 a.m. a 2 p.m. Póngase en contacto con Dustin en Shiflett@state.co.us o al 720-902-1222 para más detalles.
