Ken Pletcher

Traducción por Dolores Duarte para Sol del Valle

Como todos sabemos, uno de los mayores retos a los que se enfrentan Carbondale y la región es la falta de viviendas accesibles. Nuestros asuntos sobre vivienda son un tema constante en los artículos de noticias, reuniones del consejo municipal, grupos de trabajo y campañas electorales. Se han hecho varios esfuerzos para reducir la escasez – como controles de alquiler y restricciones de escrituras, unidades de vivienda subsidiadas que son propiedad de empresas y restricciones a alquileres de corto plazo – pero estos sólo han dado resultados limitados.

Un componente que contribuye a la crisis de la vivienda son las casas vacías o escasamente utilizadas. Esta es una situación ampliamente reconocida en la parte alta del valle, pero también es un problema en nuestra zona.

La ciudad de Vancouver, Canadá sufre una grave escasez de viviendas. Esta situación se ha visto exacerbada por propietarios ausentes, en particular por residentes ricos de Hong Kong que han comprado una cantidad considerable de propiedades en la ciudad y los municipios circundantes para resguardar sus bienes del gobierno chino.

Para solucionar esta situación, la ciudad ha instituido un impuesto sobre viviendas vacías para los inmuebles que estén vacantes la mayor parte del año. Se aplica a todos los propietarios, pero sobre todo dirigido a los no ciudadanos. El proceso es bastante complicado, con gravámenes provinciales y federales además del impuesto municipal; y la tarifa es elevada, el total agregado asciende ahora al 5% del valor estimado anual para los no ciudadanos.

Sin embargo, hay una serie de excepciones (por ejemplo, propiedades en renovación o que están en un proceso de compraventa) que los propietarios pueden declarar para evitar pagar el impuesto. La más importante es el alquiler de los inmuebles desocupados, y parece que funciona. Según un informe de la ciudad de 2023, la cantidad de propiedades desocupadas disminuyó un 54% entre 2017 y 2022, y miles de unidades de condominio se habían convertido en propiedades de alquiler.

Además de aumentar la reserva inmobiliaria existente de Vancouver, los ingresos recaudados con el impuesto han producido decenas de millones de dólares que se han destinado a aumentar la reserva de vivienda accesible. Desde 2017 se han construido cientos de nuevas unidades.

¿Podría implantarse un impuesto así en nuestra zona? La respuesta inmediata es no; la constitución de Colorado prohíbe a los municipios promulgar nuevos impuestos sin un mandato legislativo específico. Sin embargo, la Asociación de Ciudades de Esquí de Colorado (CAST por sus siglas en inglés), con sede en Dillon, la cual es una firme defensora del aumento de viviendas accesibles en las comunidades turísticas del estado, ha estado recomendando a la Legislatura de Colorado aprobar un proyecto de ley que haría que el impuesto a las vacantes fuera una posibilidad.

Margaret Bowes, directora ejecutiva de CAST, dijo a The Sopris Sun en un correo electrónico, “Un proyecto de ley de impuesto de vacantes sería sólo legislación de habilitación, por lo que no establecería un impuesto de vacantes en todo el estado, sino que autorizaría a los gobiernos locales a considerar si tal impuesto es apropiado para su comunidad, determinar cómo se estructura ese impuesto, y luego preguntar a su electorado local si tal impuesto debe imponerse”.

The Sun también se ha puesto en contacto con el ayuntamiento de Carbondale y ha tenido noticias del administrador Colin Laird, quien también es el enlace del ayuntamiento con CAST. “No tengo conocimiento sobre tarifas de vacantes de la ciudad. Sé que se han hecho algunos estudios en el pasado, pero se centran más en comunidades turísticas como Aspen”. Y continuó: “Sé por otros miembros del CAST que el impuesto sobre las viviendas vacías es más un problema en las comunidades turísticas más tradicionales. Necesitamos más información para evaluar si en Carbondale es viable”.

Otro de los planteamientos que CAST está adoptando es promover las tarifas de transferencia de bienes inmuebles. Estas tarifas no están sujetas a las mismas restricciones que la instauración de un nuevo impuesto, pero siguen necesitando una legislación que permita a los municipios imponerlas. Los ingresos podrían utilizarse para financiar viviendas locales accesibles. Laird dijo: “La tarifa de transferencia de bienes inmuebles probablemente sería mucho más útil en Carbondale y otras comunidades/condados de la región”. Sin embargo, Bowes señaló: “La actual administración no es partidaria de una tarifa de transferencia de bienes inmuebles”. Por ahora, CAST no está promoviendo un proyecto de ley de este tipo.

De hecho, en el valle ya existe un programa que ofrece incentivos a los habitantes de Carbondale para alquilar a los empleados de Aspen One durante la temporada de esquí: Tenants for Turns o “Inquilinos a Turnos’. Un reciente correo electrónico de Ellen Williams, subdirectora de relaciones públicas de Aspen One, afirmaba que el programa esperaba “alojar a unos 200 empleados esta temporada, y unos 80 de los arrendadores interesados están en Carbondale”.