Por Andrea Teres-Martinez
Traducción por Edgar Barrantes
Los fideicomisarios de Carbondale se reunieron el martes, 16 de enero, para discutir planes futuros para su respuesta a los aproximadamente 150 inmigrantes recién llegados de Venezuela.
A partir de noviembre, la ayuda a los inmigrantes del pueblo ha consistido en encontrar y abrir dos refugios temporales y lanzar un servicio de cena temporal con el Distrito Escolar de Roaring Fork.
Según la administradora de la ciudad, Lauren Gister, los dos nuevos refugios ubicados en el Ayuntamiento de Carbondale y la Iglesia Metodista Unida de la Comunidad de Carbondale abrieron el viernes, 19 de enero, luego de la incorporación del personal de los refugios. El refugio temporal en Third Street Center de Carbondale, que había albergado a aproximadamente 60 inmigrantes desde noviembre, cerró el mismo día.
Además de los esfuerzos de la ciudad, Rob Stein dijo que algunas organizaciones han intervenido para ayudar cuando hay un niño involucrado en términos de encontrar vivienda para sus familias e inscribirlos en las escuelas, pero hay una gran brecha cuando se trata de esos recursos para adultos recién llegados.
Además, no muchas organizaciones comunitarias han adaptado sus misiones para atender la repentina afluencia de inmigrantes venezolanos, lo que ha provocado un “aumento de diez o veinte veces la cantidad de personas sin hogar” en la comunidad, según Stein.
Actualmente, los planes de la ciudad para su servicio de cena gratuito tienen una fecha de finalización para el 22 de marzo y Recovery Resources solo administrará ambos refugios hasta el 31 de marzo. Aún no se ha decidido qué planea hacer la ciudad para sus próximos pasos en términos de vivienda y recursos después del final del invierno.
Una opción discutida por la junta directiva durante la reunión fue dar un paso atrás en su respuesta de emergencia y esperar que las organizaciones sin fines de lucro y los niveles superiores de gobierno estén dispuestos y listos para asumir las responsabilidades.
“Nuestro objetivo desde el principio ha sido ayudar a la gente a pasar el invierno”, dijo el alcalde de Carbondale, Ben Bohmfalk. “Nuestra esperanza, entonces, ha sido que esta sea una respuesta de emergencia realmente temporal a nivel del pueblo … Creo que nuestro objetivo ha sido sacar a nuestro gobierno municipal local, de pueblo pequeño, del rol de respuesta directa, proveedor de servicios y facilitador, y tener algún tipo de cambio hacia organizaciones sin fines de lucro, condados, niveles más altos de gobierno que tienen más recursos”.
Gister dijo que envió cartas a los condados de Garfield, Eagle y Pitkin pidiéndoles tres cosas: financiación para cosas que no están cubiertas por la subvención de emergencia del Departamento de Asuntos Locales de Colorado, un refugio en cada condado que pueda albergar hasta 25 personas y una solicitud para reunirse y intercambiar ideas sobre cómo podría ser una respuesta regional.
“Me preocupa que sigamos siendo un destino para la gente, pero también estoy bastante comprometido a no seguir brindando el nivel de servicios que tenemos ahora porque no creo que tengamos la capacidad para hacerlo”, dijo Bohmfalk.
Gister dijo que aunque algunos de los inmigrantes pueden tener su autorización de trabajo cuando finalice su servicio de cena en marzo, cree que la gran mayoría de ellos no la tendrán.
Ya sea por razones de barrera del idioma u otras, Gister dijo que solo ha oído hablar de 16 solicitudes de autorización de trabajo presentadas por los recién llegados.
Mientras tanto, quienes no tienen autorización de trabajo han estado ganando dinero mediante trabajos remunerados en efectivo.
El administrador Luis Yllanes agregó que, con tantos migrantes aún llegando a Denver, cree que más pasarán por Carbondale una vez que termine el invierno y el clima permite su paso.
“Creo que una de las preguntas es: ¿cómo ayudamos a las personas que ya no quieren seguir aquí?” dijo Stein. “Claramente la ciudad no está interesada en mantener aquí a personas que no están trabajando y quieren quedarse aquí por más tiempo”.
Stein dijo que con la ayuda del Ejército de Salvación y fondos suficientes, podría haber una oportunidad en el futuro de ayudar a conseguir boletos de autobús para los inmigrantes que quieran trasladarse a otro lugar.
“Pero en este momento ese es un vacío que aún no se ha llenado”, dijo Stein.
Stepping Stones, un programa comunitario de tutoría para jóvenes que opera centros de acogida para jóvenes y adultos jóvenes en Roaring Fork Valley, ya se ha comunicado con Carbondale para ayudar con algunos de los adultos más jóvenes.
“Creo que Stepping Stones está muy dispuesto a desempeñar ese papel”, dijo Stein.
En última instancia, Bohmfalk reiteró que una de las prioridades de la ciudad en el futuro es salir de su actual respuesta de emergencia para los recién llegados, y que darles a los migrantes y a los condados hasta finales de marzo es un cronograma razonable para ello.
“Hemos cumplido con nuestra obligación como ciudad segura … al abordar el aspecto de emergencia de su llegada, pero eso es todo”, dijo la administradora Lani Kitching. “Entonces se vuelven responsables de sí mismos. Y creo que ahí es donde la gestión de casos se vuelve clave”.
