Victor Zamora

El feminismo, una expresión contemporánea que llena muchos costales de pensamiento, incertidumbres, ansiedades, escenarios a futuro. Se puede expresar que uno de los movimientos radicales que han marcado el tiempo es el de Mandela o Malcolm X en Estados Unidos. Siendo siempre referentes de la cultura Áfrico-Americana, en sí, hay una relación entre el feminismo. En la década de los 40s y 50s, las mujeres de media clase empezaron a pelear por más derechos constitucionales como el derecho al voto y consiguiente de esto, abriendo la puerta para una infinidad de reformas que hoy en día hacen a la mujer muy fuerte en una expresión social de cambio y consecuencias positivas hacia una sociedad más ecuánime. 

Claro está, que existe una relación entre cada país y su cultura machista desarrollada por un camino evolutivo de supervivencia en donde el hombre cazaba para tener el alimento fuerte en proteínas y grasa para los duros inviernos. La mujer recolectaba semillas y frutos secos para compensarlo después con el arte de cocinar. Esta historia de la princesa y el príncipe no es más que una percepción del hombre de cómo pudo haber sido el desarrollo evolutivo entre sociedades. Delimitando una evolución basada socialmente en el hombre como gran proveedor de necesidades para la supervivencia de la especie y contemplar a la mujer como la gran organizadora de nuestros suplementos adquiridos durante la caza.

Esta historia va después ligada al gran sistema bancario que tenemos hoy en día en donde el hombre sigue queriendo proveer dinero para pagar los recibos que hacen tanta falta para tener ciertas comodidades. La mujer, en términos secundarios, se encarga de traer las provisiones y organizar los alimentos. Agregando al mundo moderno que tenemos y los tiempos acelerados del día a día donde las cadenas de suplementos son máquinas industriales de consumismo y la adquisiciones de ciertos bienes depende de ir al súper mercado o restaurantes para satisfacer esas necesidades.

Hoy en día hay la sensación de un mundo más equilibrado. El discurso político feminista a funcionado en algunos países, digo en algunos por que es importante también expresar que hay ciertas limitaciones entre espacios de aceptación feminista de manera global en todo el mundo. Primero, por que aunque en países como US o España por ejemplo, que fuertemente se dejan ver en redes sociales como países de vanguardia humanista con inclusión de género, en muchos aspectos, también podemos ver que aun la carrera por la igualdad tiene ciertas diferencias. 

Como ejemplo el tener un rey y un palacio en donde la reina es la reina pero no quién determina un mandato liberador para las mujeres. Es interesante analizar al menos un poco esta historia y como uno de los primeros feminismos fue entre reinados, reinas en la historia como Cleopatra era poderosa y movía pueblos enteros para en bien de lo que ella consideraba adecuado para su reinado.

Hoy en día, el problema viene cuando el movimiento transforma razas y culturas las cuales son tan diferentes unas de otras. Si agregamos religión al concepto y organización familiar, causa mucha demanda política estructural que se dificulta a la hora de expresarse humanitariamente en un contexto de equilibrio. 

Por ejemplo, en México tenemos un feminismo que es muy necesario. Ahora van dos mujeres hacia la presidencia, una se siente conservadora y religiosa, la otra intelectual y liberal. La decadente dinámica social con la violencia contra las mujeres que no puede detenerse pero se esta en busca de eso. El siguiente paso o cuestionamiento es, una vez que tengamos ese gran referéndum de mujer, ¿podremos cambiar socialmente a lo que es la expresión de una mujer en política y socialmente? o ¿cambiará a un concepto ambiguo de poder paternal y masculinizado en las historia de los tiempos? 

Tanto por decir y discutir sobre este tema que abre los espacios para nuevos movimientos de género en el que depende de la cultura y la religión, no olvidemos países como Afganistán en donde la mujer no tiene derecho a estudiar o a ejercer una carrera digna de un salario igual al del hombre entre un conflicto de globalización que determina la raza humana como perfecta en caso que tengamos una igualdad total y sin límites a derecho. ¿Cuál es el camino que hay que seguir?, imposible de leer un real feminismo con tanta diferencia social y prejuicios misóginos que vienen del mismo materialismo amoroso con el que se estructuró la civilización en el colectivo mental.