“La Administración del Seguro Social no puede confirmar su estatus de ciudadanía”, recuerdo haber leído esas palabras días después de completar la solicitud de FAFSA. En ese momento, como muchos estudiantes de la preparatoria, estaba llena de esperanzas y sueños de continuar con mi educación. En la escuela me dijeron que llenará la solicitud de FAFSA para poder obtener ayuda financiera, la cual me ayudaría a pagar la universidad. El inglés de mis padres era limitado y no sabían mucho sobre la universidad o los primeros pasos que tomar para obtener ayuda financiera. Tuve que llenar la aplicación yo sola y contestar preguntas que apenas entendía. Recuerdo que finalmente terminé esa ardua solicitud y me sentí entusiasmada con las posibilidades que surgirían. Días después, recibí una notificación del Departamento de Educación sobre mi solicitud de FAFSA que me golpeó como una tonelada de ladrillos. Me enteré de que no podía solicitar ayuda financiera debido a mi estatus legal. Recuerdo haber pensado ¿y ahora qué?
Me sentí derrotada sin saber lo que vendría después. Mi mundo se derrumbó ese día porque pensé que no había otras opciones.
En ese momento yo era indocumentada y me sentía frustrada porque parecía que las puertas se seguían cerrando debido a mi estatus legal. Nací en El Salvador y llegué a los Estados Unidos cuando tenía siete años. Llegué al pueblo de New Castle en el año 2000 y he vivido en el valle desde entonces. Como muchos inmigrantes, mis padres se mudaron a los Estados Unidos y establecieron raíces en este hermoso valle en busca de una mejor vida y educación para sus hijos. Recibí una educación del distrito escolar RE-2, y también me gané una comunidad entera. Una comunidad que se siente como familia y a la cual me siento responsable de servir lo mejor posible. Como inmigrante, entiendo las dificultades, el estrés y los obstáculos que enfrentan los estudiantes indocumentados cuando solicitan ayuda financiera y universitaria. De niños nos enseñan que podemos conquistar montañas, y los sacrificios de nuestros padres en traernos al país de las oportunidades no pasan desapercibidos. Sin embargo, a veces, parece que las puertas se cierran simplemente porque uno es indocumentado. Pero a través de las lecciones de la vida he aprendido que, si la puerta se cierra, entramos por la ventana.
En mayo y junio, muchos estudiantes celebrarán el gran éxito de graduarse de la preparatoria, y junto a ellos, muchos padres y madres trabajadoras con corazones llenos de deseos para sus hijos. Aun así, debido a varios factores, muchos padres no pueden ayudar a sus hijos a alcanzar sus metas universitarias; sin embargo, a diferencia de mi historia, no es necesario que la suya termine ahí.
En el estado de Colorado existen ayudas para estudiantes indocumentados como La Solicitud de Ayuda Financiera Estatal de Colorado (CASFA, por sus siglas en inglés) la cual ofrece ayuda financiera para los graduados de la preparatoria. A veces, no saber por dónde empezar puede ser intimidante, especialmente cuando uno no está familiarizado en cómo funciona el sistema de educación, por lo que es tan importante pedir ayuda. Como especialista en ayuda financiera en Colorado Mountain College (CMC), estoy aquí para ayudar a quienes desean alcanzar sus objetivos universitarios.
Quiero que mi comunidad y todos los que viven cerca y lejos sepan que hay ayuda para quienes deseen continuar su educación, sin importar su estatus legal. Siempre hemos escuchado la frase “Nunca es demasiado tarde para empezar” y estoy de acuerdo. Pero hay momentos cuando uno no sabe ni por dónde empezar. Eso es lo que hace que mi trabajo sea especial; ayudo a graduados de la preparatoria, estudiantes de 20 a 60 años o más a realizar sus carreras académicas. En la Oficina de Ayuda Financiera de CMC, podemos ayudarlo a completar las solicitudes FAFSA y CASFA. También realizamos talleres de ayuda financiera para informar a nuestros estudiantes actuales y futuros sobre todas las oportunidades de ayuda financiera en CMC.
No sólo trabajó en CMC, sino que, en mi plena juventud de 31 añitos también soy estudiante de CMC. Una persona sabía un día me dijo: “La educación es el regalo más grande que puedes dejar para tus hijos”. Como madre quiero enseñarle a mi hija que no importa lo que la vida te lance, sigues adelante y no te detienes hasta llegar a tu destino. Anímo a todos los padres, estudiantes, adultos y personas mayores a que pidan ayuda y dejen un legado de educación para quienes vendrán después. La educación es un regalo que nada ni nadie te podrá quitar. Para mas información:www.bit.ly/ayudafin
